Paula Ricci
Ya había pasado una semana, Aiden y yo seguíamos juntos pero aún no sabía si nuestra "Relación" era algo mas o seguía siendo una maldita apuesta, cada día Aiden me llevaba por ahí o simplemente nos quedábamos en mi casa viendo una película abrazados o dándonos besos en el sofa, un día como que quise ir más allá pero en cuanto me senté en su regazo y me meneé sobre él y sentí su erección me retracté no por miedo a su prominente polla si no por miedo a mis sentimientos porque no quería hacerlo con alguien que no sabe que lo amo y que probablemente me mande a tomar por saco cuando de lo diga, entonces me baje y el me miro con ternura y comprendió, eso si tuvo que darse una ducha fría por mi culpa a lo que reí y me fulminó con la mirada, pensé en ir y meterme con él pero después pensé que solo empeoraría la situación ese mismo día fue en el que se quedo a dormir por primera vez, solo dormir descubrí que habla en sueños y que cuando lo empieza a hacer se retuerce para después buscarme en la cama para abrazarme e inmediatamente deja de balbucear y mientras sigue dormido hunde su cabeza en mi cabello y huele como si en sueños estuviera asegurándose de que sigo ahí con él, verlo dormir es lo más hermoso que eh visto, una noche también le saque una foto durmiendo donde se veían sus extensas pestañas negras reposando en sus pómulos y sus labios rojos entre abiertos con sus mejillas rosas, foto de la cuál nunca sabra su existencia, desde ese día pasa casi todas las noches conmigo repitiendo él mismo patron entre sueños, un día también me quedé yo a dormir en la residencia de hombres del campus que es donde Aiden duerme, fue muy difícil pasar sin que el guardia nos viera pero lo logramos, su habitación era grande y estaba un poco desordenada ya que la compartía con alguien más, su cama no era tan grande como la mía pero nos la arreglamos, ese día también conocí a Ronald su mejor amigo, un chico de piel caucásica con cabello negro y ojos negros al principio me miro con sorpresa después regaño a Aiden con la mirada después me volvió a mirar medio sonrió me saludo, se despidió y se fue, no volvió esa noche, Aiden dijo:
—No te preocupes Ángel es un rarito que hace 100 flexiones todas las noches y come pizza como tomar agua -Aiden giro los ojos, rió y como un espejo reí con él-
Faltaban menos de 4 semanas para la boda de Lexie la hermana de Aiden y con cada día que pasaba estaba más nerviosa por ESE día, quiero decir voy a conocer a la familia de Aiden y en la maldita boda de su hermana en la que por si no lo recuerdan seré la dama de honor, Aiden sabe lo nerviosa que estoy y siembre trata de calmarme diciendo que en cuanto conozca a sus dos sobrinas Emily y Ellie se me olvidarán todos los demás, por cierto Lex y yo también nos hemos vuelto más cercanas.
también descubrí a una señora que tiene un mini almacén que atiende junto a sus 3 hijas está cerca de la universidad y vende unas paletas de caramelo en forma de corazón sabor cereza que en medio tienen frases muy cursis y random como; "eres lo mejor de mi vida" o "te extraño" y cursiladas por el estilo, casi siempre ando con una en la boca y Aiden se ríe de mi porque dice que me estoy volviendo una adicta a la azúcar, ahora ya está oscureciendo y sigo sentada en el meson de la cocina estudiando la maldita Farmacología ya que no entiendo ni mierda sobre para que sirven ciertos medicamentos y se confunden unos con otros llevo sentada aquí cerca de 3 horas y mi cerebro está totalmente frito, me levanto a buscar un vaso de agua pero el timbre me interrumpe, resoplo y voy camino a la puerta ya que otra vez debe ser Claire porque se le olvidaron las llaves pero al abrirla lo primero que me encuentro es a Aiden parado allí con una paleta de corazón en la cara y esta sonriendo con picardía.
— ¿Feliz de verme Ángel? -preguntó con su gran sonrisa-
— No la verdad es que no estupido ojos verdes -hice una mueca bromeando, él enarco ambas cejas-
— Entonces me voy a ir y llevare conmigo esta paleta que había comprado...
amenazo pero no alcanzo ni a darse la vuelta porque yo ya había saltado a sus brazos y lo bese, beso que él correspondió con entusiasmo en cuanto se separó sonrió sobre mis labios y me tendió la paleta y como niña pequeña le saqué el envoltorio y leí:
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No digas "te amo"
RomanceAiden Lecoin; ex chico popular de la Universidad ,ex mariscal de campo,ex mejor amigo de Alex Ricci. Abandonó todo ese mundo de la noche a la mañana pero nadie sabe el motivo ahora es el chico malo, el reservado solitario y sobre todo mujeriego a te...
