Capitulo XV

3.8K 149 5
                                        

Paula Ricci

Aiden no desapareció como solía hacer incluso pasamos semanas juntos reímos, vimos muchas películas, discutimos sobre quien era mejor Batman o Superman, gane, volvimos a reír y me volvió a rebatir que Batman era mejor que Superman y lo calle con un beso porque yo ya había ganado de que Superman es el mejor, también vimos Élite y Su cara de indignación porque su periodo en preparatoria no fue nada parecido se quejó de que nunca tuvo un poliamor como el de Carla,Polo y Christian o nunca fue a una fiesta de toallas y que tampoco tuvo un baile donde alguien mato por accidente a alguien y todos se pusieron de acuerdo para encubrirlo, yo me limité a mirar como hablaba y reír de su decepción.

-Señor Aiden Lecoin ¿Acaso usted quería tener un poliamor? -pregunte exageradamente-

-No señorita Ángel, Bueno si, pero ahora no porque contigo me basta -sonrió y me beso recostándome en el sillón de la sala de estar-

No pasamos de ahí ya que aún era virgen el desde luego no lo sabía ya que lo excuse de que estaba con Andres. en el fondo de mi corazón cegado por Aiden sabía que esto terminaría ya que en la fiesta esa quedó claro que esto no era mas que una apuesta sobre que me enamoraría de él y él terminaría conmigo como con las demás, pero todo se sentía tan jodidamente real que mi débil corazón que venía protegiéndose de chicos como Aiden de la preparatoria se negaba a aceptar la verdad y quería seguir creyendo ciegamente que él cambiaría y terminaría enamorándose conmigo.
En la semana me recogía en mi piso para después ir a la universidad en su moto poco a poco fui dejando de temerle a esa bicicleta con motor pero ese algo seguía ahí en mi pecho cada vez que subía a ella pero con Aiden a mi lado me sentía segura que lograba hacer que desapareciera por completo, un día le dije que quería aprender a conducirla se negó, por supuesto pero insistí tanto que un día se cabreo y me dijo que el sábado me enseñaría e aquí nosotros ahora en el estacionamiento de un supermercado clausurado, la imagen de nosotros era cómica ambos con cascos, él muy exagerado compro en el camino dos packs de protecciones para rodillas,codos y manos como los que ocupan los niños para aprender a andar en patines.

-Bien Ángel no hagas que me arrepienta de esto -dijo a mis espaldas y suspiro- aprieta el acelerador despac... -no alcanzo a terminar por que la moto salió disparada y sus manos se aferran a mi cintura con fuerza- ¡ÁNGEL DESPACIO, APRIETA EL FRENO! -lo hice y casi salimos volando por los aires ya que lo apreté de golpe y su espalda chocó con la mía bruscamente- Despacio, Ángel aprieta el freno despacio -sollozó dramáticamente mirando al cielo- ¿Porque accedí a hacer esto Dios o lo que sea que esté allá arriba? -yo reí-

-Porque mis poderes de persuasión son ma.ra.vi.llo.sos -dije haciendo pausa entre las sílabas y acelerando la moto haciendo que rugiera y haciendo que Aiden me riñera- Tranquila abuela -reí-

-Hasta tú abuela conduciría mejor Ángel -apretó sus manos en mi cintura con miedo de que en cualquier momento saliera disparada-

-Bien, enséñame como es otra vez -gire para verlo a los ojos y suspiro-

-Pones las manos en el manubrio como una bicicleta, después prendes el motor y despacio anda girando el acelerador, por favor Ángel DESPACIO -hizo énfasis en despacio y yo gire los ojos ya que el no me veía- No me gires los ojos Ángel, lo digo en serio

-¿Como...? -me interrumpió-

-Hay espejos Ángel -señalo los espejos del manubrio-

-Oh -le sonreí por el espejo y el rió a carcajadas, ¿ya les había dicho que amo su risa?-Entonces, ¿solo giro esta cosita?

-Mhjm - se aferro fuertemente a mi cintura-

Gire el acelerador y salí lentamente y sentí el suspiro de alivio de Aiden estuvimos la que quedaba de tarde en esa moto y cuando me llevo a casa y baje de ella me dolía la entrepierna por estar tantas horas sentada en esa moto del demonio, me despedí de Aiden y subí a mi departamento

No digas "te amo"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora