≫ ──── Draco Malfoy es el típico marginado del instituto al que todos temen ──── ≪
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•◦ ❈ ◦•≫ Contenido: Sexo explícito.
•◦ ❈ ◦•≫Relación Chico&Chico.
•◦ ❈ ◦•≫Contenido Homosexual
➥ Draco│Top. // Harry│ Bottom.
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Todo era tan tentador, tenía ganas de saltar encima de él y ...
¡NO! ¡Espera! ¡¿Que?!
¿En que estaba pensando ?¿Cómo diablos se iba a imaginar ese tipo de cosas con Draco? El chico rudo, el problemático que siempre llegaba tarde a clases y por lo que había escuchado, un chico al no podías ni mirarlo porque en seguida se ponía a la defensiva.
No, él podía conseguir algo mejor que eso, un chico tierno, cariñoso, pacífico e inteligente. ¡No un Rubio problemático!
—S-sí.
Rápidamente se separó de él retomando su camino.
Draco estaba un poco confundido, no entendía por qué ayudo a ese chico, solo sintió el impulso, al verlo ahí tan pequeño e indefenso cubierto con esa malteada y lleno de esas ridículas plumas, sus ojos estaban llorosos y se notaba que no era capaz de defenderse. Cuando vio como Cedric empuñaba su mano en dirección a su rostro la adrenalina se disparó en él, no pensaba claramente, solo siguió sus instintos los cuales le gritaban que protegiera a ese chico.
La primera vez que lo vio en clase sintió una gran intriga pues no era nada común alguien como él, con esa fuerte mandíbula, y unos cachetes de bebé que solo provocaba pellizcar hasta que se pusieran de un color carmesí y suplicara que lo dejaran. Pero lo que más le encanto fueron sus ojos, esos bellos ojos esmeralda que se escondían detrás de las redondas gafas negras, ese día se dio cuenta que no quería ver llorar al azabache nunca.
El pequeño chico caminaba delante de él a un paso un poco apresurado, casi queriendo correr.
Cuando llegaron a su destino Harry se detuvo en seco mientras se giraba en su dirección y tímidamente agachaba la cabeza.
—Gracias por todo— dijo mirando aun al suelo, sin verlo a los ojos.
Pero él no quería irse, quería quedarse con él un poco más, contemplarlo por un largo tiempo como anoche, porque si, Draco se quedó contemplando a Harry durmiendo, pero era algo inevitable, era tan tierno, se colocaba su mano en forma de semi - puño en la cara mientras daba pequeños espasmos y soltaba una que otra palabra incoherente. Era irresistible.
Debía admitir que el chico era una belleza total, aunque parecía ser bastante débil pues en vista de lo ocurrido se dio cuenta que es el tipo de persona que no puede ni matar un mosquito. Es por eso que después de dejar al azabache en la puerta de la casa donde se suponía estaba su hermanito, fue a buscar a Diggory para poder hablar con él.
Si decía que sí, todo estaría bien, pero si decía que no se las vería con él, pues no iba a dejar solo a Harry y menos a merced de alguien como Cedric Diggory pues aquel chico era alguien de malas mañas y con muchos contactos. Una persona de la cual había que cuidarse, pero él sabía que Diggory no es de los que ataca a la primera, siempre busca destruirlos lentamente desde adentro para luego destrozarlos de una hacia afuera.
Y valla que sabía cómo era.
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