-Capitulo 13. A través del desierto cruel. -

234 29 28
                                        

--El oasis de la eterna felicidad, capaz de curar cualquier herida sin dejar marca alguna. También conocido entre los amantes por forjar o destruir un lazo de amor eterno o no; oasis que es codiciado por los demás reinos por los efectos que causa y el hecho de que fue hecho por el trébol de cuatro hojas. --

-Según Yami, debemos cruzar la zona oscura para llegar al desierto.

-Desierto que nos tomaría un día cruzar, pero por las quemaduras de Noelle tendremos que cruzarlo en dos noches.

-No podemos hacer nada al respecto, Yuno.

-Esta por amanecer, debemos buscar un lugar para que descansen Mimosa y Noelle.

-Por eso no te preocupes, lo tengo solucionado.

-Hasta que llegan, comenzaba a preguntarme si se habían perdido.

-A mí también me da gusto verte, Mereoleona.

-Se más cordial al hablarle a tus mayores.

-Si, como digas.

-Licita te consintió en exceso, eres demasiado irrespetuoso.

- (La alza) Vamos Noelle.

-Y un pésimo hombre que no es capaz de cumplir sus promesas.

-Esto no fue mi culpa.

-Tal vez no directamente, pero tu título le está causando muchos problemas a Noelle.

- ¿Podemos hablar de ello en otro momento? El amanecer se acerca y no podemos exponerla al sol.

-(Exhala) Sígueme, la cama esta por aquí.

-Veo que Mereoleona no ha cambiado en nada.

- ¿La conoces, Yuno?

-Por muchos años fue consejera real de la madre de Asta.

-Oh, ahora entiendo porque trata a Asta con tanta familiaridad.

-Ella estuvo presente en todo el embarazo de la señora Licita, así como en el parto.

- ¿En serio?

-Por ello, es considerada como amiga la corona, así como nosotros.

-Increíble.

-Pueden tomar un baño y descansar.

-Te lo agradezco, Marie.

-Solo lo hago porque la señorita Mereoleona me lo pidió y...

-Me sorprende que no se haya despertado ahora que la traías alzada.

-Owen me dijo que lo mejor era que durmiera durante el trayecto, para evitar que sufriera por el ardor de las quemaduras.

-Comprendo. En un rato le aplicare algunos ungüentos que la relajaran.

-Gracias, eso será de mucha ayuda. (Leve sonrisa) Oh, hola Marie; que alegría verte de nuevo.

-(Sonrojada) Su majestad, el honor es mío... Iré a preparar la comida.

-Se fue... A veces tengo la ligera sensación de que me odia.

-Yo diría que es lo contrario.

- ¿Gauche ha venido a verla?

-Todos los días, está comenzando a molestarme.

-Me imagino.

-Vengan, seguro tienen hambre.

-Si.

Moon Oasis |Finalizada|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora