-Capitulo 6. Nuestra realidad. -

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--El dolor era demasiado para mí, pero su agarre me mantenía de pie; la tranquilidad de su respiración confortaba, aunque fuese un poco mi corazón que se encontraba sumergido por el dolor de la perdida. No quisiera soltarlo, no hasta que mis lagrimas dejen de brotar y mi cabeza encuentre esa resignación de la que todo el mundo habla, pero que muy pocos son capaces de conseguir ante la pérdida de un ser amado. --

- (Abre la puerta) Su majestad... Siento la interrupción, volveré en otro momento.

-No te preocupes, Yami. (La recuesta en la cama) La señorita Noelle se quedó dormida por el llanto.

-Me imagino que el dolor fue demasiado para ella.

-Era la única persona que la amaba sinceramente y ahora, se ha quedado sola. (Acaricia su melena) A merced de las personas que la aborrecen solo por haber nacido.

-Los del parlamento quieren hablar con usted. Lo esperan en la sala del trono.

-Enseguida los atenderé. ¿Y Mimosa?

-Parece que todo ha quedado listo.

-Bien, hazla pasar. Pídele a Grey que ayude a la señorita a alistarse en cuanto despierte.

-Como usted ordene. Su majestad...

- ¿Qué sucede?

-Su ropa está húmeda.

-Velo como una forma de entendimiento al dolor ajeno.

-...

-Vamos.

-(Susurra) Hermana...

-Su majestad hace acto de presencia.

-Buenos días a todos. Disculpen la demora.

-No tiene por qué disculparse, majestad. Al contrario, sentimos interrumpirlo en sus labores reales.

-(Se sienta en el trono) ¿Alguna novedad?

-En realidad, sí. Se especula sobre el incidente del baile de anoche.

-Dicen que usted dejo el baile a causa de una mujer y que le ofreció toda su atención.

- (Que rápido se crean los rumores).

-Muchas de las princesas e hijas de aristócratas se sintieron un poco ofendidas por su desplante, majestad.

- ¿En serio?

-Temo que su ofensa sea tan grande que ninguna dama esté dispuesta a relacionarse con usted.

-Nozel. (Me sorprende su tranquilidad, ¿Será que no está al tanto de la situación?) No creo que dure demasiado.

-Aun así, creemos que lo viable seria que las invitara a un evento social y...

-El reino no puede darse el lujo de tener bailes sin sentido. El de anoche fue para conmemorar la llegada del trébol y no tengo contemplado otro solo para limar las perezas con las princesas que se ofendieron por mi ausencia.

-Pero, su majestad...

- (No puedo darme el lujo de hacer algo como eso mientras Noelle sufre) He dicho, Nozel.

-Como usted ordene, majestad.

-Antes de que se me olvide. Al convertirme en sultán se me da el derecho de tener un harem una vez contraído nupcias.

-Así es, majestad. Es una ley que se estableció hace siglos.

-Declino dicha ley.

- (Al unisonó) ¿Eh?

Moon Oasis |Finalizada|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora