~ WITH YOU ~
El código 3 junto al muelle había salido bien, una vez que el Jefe de la LSPD había terminado de hablar con los EMS para el traslado de los criminales al hospital no pudo evitar buscar con la mirada al Agente del FBI.
Hace meses que intentaba acercarse a él pero no pasaba de unas breves charlas, fugaces despedidas e inocentes coqueteos por parte de ambos.
A pesar de que el menor sonreía cuando estaba con él la realidad era algo distinta.
Habían días en los que le veía triste, pensativo y taciturno la mayor parte del tiempo; una actitud muy diferente a la que recordaba y eso precisamente es lo que le preocupaba, que perdiera por completo aquella chispa que lo caracterizaba.
Lo vio a lo lejos recargado en la barandilla del muelle junto a la feria y los miradores con la mirada perdida en el horizonte.
A paso lento se acercó a él y se detuvo a su lado imitando sus acciones.
— ¿Está usted bien? — cuestionó vacilante mirando el perfil de su rostro siendo iluminado por los cálidos rayos del sol.
— Solo estoy cansado, Volkov — hizo una pausa antes de apartar la vista del mar y mirarle devuelta — ha sido un día largo — concluyó esbozando una sonrisa cansada.
El comisario ruso no sabía que más agregar, no era bueno con las palabras y aquello le frustraba pues en un pasado siempre era el menor quien llevaba la conversación.
El hilo de sus pensamientos fue interrumpido por el profundo suspiro del agente a su derecha.
— Vayamos a procesar a esos payasos — le dirijo una última mirada a la noria y sonrió nostálgico antes de dar media vuelta y encaminarse devuelta a la acera.
Aquella reacción no había pasado desapercibida para Volkov quien estático en su sitio revisó la hora en su teléfono.
Su turno ya había concluido, tal vez la idea no sonaba tan mal.
— Le... ¿le gustaría ir? — su corazón latía desbocado ansioso por la respuesta.
— ¿Disculpe? — detuvo su andar y confundido se giró para mirarle.
— A la feria — señaló el lugar a su derecha — ¿L-le gustaría ir? — repitió nervioso.
Horacio sonrió ampliamente; él y Volkov en una feria es algo que jamás esperaba ver pero también era una oportunidad que sin duda no declinaría.
— Me gustaría, pero primero debo ir a dejar esto a mi auto — dijo señalando su placa y arma reglamentaria.
Satisfecho con la respuesta el comisario esbozó una pequeña y tierna sonrisa ladina antes de ser invadido por sus nervios e inseguridades.
¿Que mierda hiciste, Viktor?
Caminaron a la par en dirección al coche del federal; tal y como había dicho dejó dentro su placa, el arma, la radio, su chaqueta y gorra de FBI.
— Si quiere puede dejar aquí sus cosas — dijo nervioso señalando las pistoleras del mayor.
Algo dudoso por la propuesta obedeció y se las retiró dejándolas en el mismo sitio que las del moreno junto con su arma y placa.
Antes de dejar la radio la encendió y habló fuerte y claro.
— Aquí comisario Volkov saliendo de servicio, el mando de la LSPD pasa al comisario Kovacs; do svidaniya.
Sin esperar respuesta la apagó para después lanzarla sobre él asiento y cerrar la puerta del auto.
Estaba por retomar el rumbo camino a la feria pero se desconcertó cuando vio al agente hurgar en los asientos traseros y la sensación aumentó cuando le tendió una chamarra cuero negra.
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