—¿Qué demonios fue lo que te paso? —Jason se acercó a él nada más al verlo cruzar la puerta. A su rostro le faltaba color, tenía la mirada perdida, concentrada en un punto fijo pero sin ver nada en realidad, sus brazos colgaban a sus lados, flojos y desganados, además de que parecía haber corrido un maratón.
—¿Disculpa? —El semblante confuso que tenía rumbo a casa cambio radicalmente a uno más intimidante, agraviado...agresivo. Fruncía el seño marcadamente y luego de un rápido vistazo a su departamento, verificando que Tim ya no se encontrara allí, continuo su caminata sin prestar atención a Jason, ese día no iba a lidiar con eso— Llego a casa y lo primero que escucho de ti son reclamos, me alegra no habernos casado todavía—El comentario era sardónico, tan común en él, pero ese especialmente, tenia un leve toque ira reservado únicamente para los indeseables.
—Fui a recogerte a la jefatura, me dijeron que ya no trabajabas allí— Dick dejo caer su mano en la barra de la cocina, aun dándole la espalda, lo que había pasado, todo fue repentino; Jason, Tim, su trabajo...Slade...
Apretó el puño cuando la punzada de dolor en su estomago le recordó el golpe recibido, y presiono sus dientes cuando la briza de la puerta aún abierta toco su cuero cabelludo, donde lo había sujetado para levantarle la cara. Estaba...molesto, tan molesto...
—¿Dónde esta Tim?— Intentó desviar la conversación, no necesitaba hablar de eso, de nada, mucho menos con él.
—Se fue, dijo que haría unos ajustes antes del gran día— Jason cerro la puerta. La espalda de Dick, su camisa, tenía una mancha de sudor, ¿Había estado corriendo? ¿Patrullando tal vez? —Dick... ¿Estas bien? — Preguntó otra vez acercándose a él, tratando de tocar su hombro.
¡Y allí estaba!, esa amabilidad, esa condescendencia que tenía con todos y desaparecía para él.
—Jason no— Dick giró el rostro con brusquedad, no lo veía de frente, más sus ojos se notaban hostiles, con esa intención de alejarse para evitar herir al de adelante.
—¿Qué paso? — Repitió recibiendo un manotazo que alejo su mano.
—Te dije que no quiero hablar de esto — Advirtió, intentando en vano alejar su mal humor, estaba cansado, harto de lidiar con todo, con él...
—¡Basta! — Se acercó de todos modos a pesar de la advertencia, girándolo para verlo de frente, tan trastornado y enfadado, ¿Tanto le había afectado la perdida de su empleo?
—¡Te estoy diciendo que no te metas Jason! — Le gritó con fuerza, empujándolo lejos. Jason ya no lo soporto más. Tantos días juntos, persiguiéndolo, y lo único que hacía Dick, era despreciarlo y evitarlo.
— ¿Sabes qué? ¡Desde que llegue no has dejado de tratarme como una peste!, Me dices que no sientes nada por mi, me evitas, me mientes —Le hecho en cara con rencor, hasta apenas esa mañana ni siquiera había mencionado la misión con Slade, manteniéndolo tan al margen como podía a pesar de todos sus intentos de entender— ¡Pero adivina! —Gritó— Nunca eres capaz de alejarme, me mantienes a tu lado, como una mascota...—
Dick abrió su boca, para hablar, para intervenir en ese discurso, pero Jason se negó a dejarlo.
—Tu solo me tienes aquí para no sentirte culpable, fingiendo ser encantador, mostrando ese papel del héroe al que todos aman cuando es obvio que ni siquiera me soportas, nunca lo has hecho— Dick vacilo a su discurso, sus hombros cayeron al igual que su mentón y la elocuencia de la que tanto presumía ante los criminales lo abandono en ese momento.
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CRIMINAL
Fanfic¿Él o yo? Una pregunta a la que Bruce no pudo contestar, pero que Dick Grayson sí. Basada en la película Batman Under the Red Hood.
