Slade había salido por unos minutos de su habitación solo para regresar con su armadura a medio poner, se veía molestó, inesperadamente enfadado, como pocas ocasiones se pudo contemplar. Algo no había salido bien y estaba por empeorar, el chico al que había estado custodiando por días no se encontraba en su cama.
—¡Richard!— gritó buscando por la habitación, ¿Aún tenía fuerza para desobedecerlo?, no, no era eso, fue la maldita alarma, sus amigos, él sabía que estaban cerca— ¡¡Richard!!— insistió caminando hacia la cama encontrándose con un rastro de sangre... bastante abundante...
Se precipitó a seguirlo en dirección al baño escuchando como la alarma inicial cambiaba su volumen fuerte a uno estridente acompañado de la palabra "intrusos". Estaba dispuesto a arrastrarlo consigo cuando lo escucho, pero, la imagen grotesca del baño lo hizo detenerse en seco.
—Tal vez no pueda controlarme...—Slade apretó tanto sus dientes cuando advirtió la sangre derramarse de sus labios que Dick estuvo seguro de escucharlos rechinar — pero tú tampoco lo harás...— el puño de Slade se estrelló con una fuerza que destrozo el inodoro a lado de su cabeza.
Dick estaba manchado de sangre mientras apretaba su mano fuertemente contra la herida de su brazo izquierdo. Slade no había dejado ningún arma y estaba seguro de haber ganado esa ocasión, sin embargo, ese maldito niño, otra vez había apostado por ellos.
— ¡No te encontrarán a tiempo!— Le riño agarrando su cuello, observando su cuerpo balancearse dócil cuando lo movió y la sonrisa desagradablemente sádica adornarlo esta vez.
—Ya veremos...—Susurro Dick, empezando a verlo borroso. Había sido una apuesta peligrosa y bastante dolorosa, no obstante, esperaba tener la suerte a su favor.
—Tus tontos amiguitos jamás podrán entenderte como yo lo hago— Slade apretó su cuello un poco más, bajando su vista hasta la herida en su brazo, una mordida lo suficientemente profunda para hacerlo sangrar sin detenerse— Ni siquiera lograste completar tu estúpido plan— le dijo soltando su cuello, cargándolo para llevarlo a la bañera y abrir el grifo sobre él.
—... Que mal por mí...—Slade negó al escucharlo todavía bromear, ¿Era necesidad o resignación lo que lo llevaba a actuar así?
—Ninguno estará dispuesto a acompañarte— Dijo acariciando su rostro mojado por el agua, pasando sus dedos por los labios llenos de sangre en un intento de limpiarlos — y lo descubrirás a la mala, Richard...—
*****
Los minutos pasaron demasiado rápido, Red Hood y Batman habían entrado a la mansión, no había tiempo para sutilezas, destrozaron el sistema de seguridad con pura fuerza bruta, Tim los ayudaría a rastrearlos con el radar sónico de su jet.
—¡Hay dos personas! ¡Una esta moviéndose en el pasillo superior y la otra en una de las habitaciones!—La voz de Tim sonaba desesperada — Bruce, una de ellas no se mueve...—y no era para más, no sabían nada, no había latidos que rastrear, imágenes que ver, solo dos ubicaciones a las cuales dirigirse.
Jason no espero, corrió en el acto a la habitación donde yacía la figura inmóvil pues, si se trataba de Slade, no le importaría menos encontrarlo "quieto", pero, si se trataba de Dick...
— *Sistema de autodestrucción activado*—
Escucharon de repente, apresurando el paso y Jason no supo cuando, pero las pisadas de Batman siguieron a las suyas, ¿Acaso no pensaba ir tras el otro sujeto?, sea lo que fuera, no importaba, siguieron las instrucciones de Tim, quien, casi a ciegas intentaba guiarlos lo más rápido que podía, un piso arriba, en la cuarta habitación de la derecha del pasillo.
ESTÁS LEYENDO
CRIMINAL
Fiksi Penggemar¿Él o yo? Una pregunta a la que Bruce no pudo contestar, pero que Dick Grayson sí. Basada en la película Batman Under the Red Hood.
