Vulnerado

125 21 5
                                        

- SANHA -

Esto no me gusta nada, ¿por qué tuve que aceptar esta reunión con alguien con quien no me interesa entablar relación. Es una estupidez, debería irme... // se detiene.

- Maldición, ya me vio. - se quedó justo donde estaba. Bin lo observaba desde la vidriera, levantó su mano para hacerle la seña de que entre. - Sí, ya voy... ¡dios! - Sanha entra a pasos largos y ligeros haciendo notar su molestia.

- No tienes que ser tan obvio. - dice Bin.

- A ver, ¿a qué me trajiste aquí? Necesito llegar a casa temprano, que sea rápido por favor. - se tira sobre el respaldar de la silla y gira su vista hacia la calle ignorando el contacto visual.

- Bueno, en realidad esperaba que te disculparas por haberme ofendido ayer. - agarra su cortado y bebe con mucha tranquilidad.

- Quieres acabar con mi paciencia, ¿verdad? Yo no tengo porqué pedirte disculpas. Tú me estabas acosando y solo fui muy claro al respecto. No te acerques a mi, no soy de tu tipo. - Sanha era determinante. Pero estas últimas palabras le hicieron ruido Bin.

- ¿De qué estás hablando? - dejando su cortado, frunce su entrecejo y apoya sus brazos sobre la mesa para acercase más. - Sé claro. - demanda.

Sanha inhala y exhala. - Que no soy de tu tipo, no me gustan los hombres. - Sanha fue tan directo que provocó una reacción sorpresa en Bin.

Suelta una carcajada. - Espera, ¿piensas que me acerco a ti para tener algo sexual? - dice sorprendido.

- ¿No lo vas a negar? Esa noche en la casa de mi amigo... me dijiste algo muy cursi y me sonó raro... ¡Deja de reírte!

- No, es que no puedo, es muy gracioso. - dice entre risas y golpeando la mesa.

- Ok, eres un idiota, mejor me voy, ¡jódete! - Sanha se levanta, agarra su mochila y cuando está por irse...

- Ey ey ey - le agarra la mano - ¿a dónde vas, amor? - le dice a Sanha en un tono dulce mientras le acaricia la mano.

- Qué caraj... - Sanha mira hacia los lados para asegurarse que nadie esté escuchando. De un tirón se suelta de él. - ¿qué mierda estás haciendo? ¿quieres morir? - le grita por lo bajo.

- Si te vas, moriré por tu abandono... - Bin le muestra un puchero y luego se ríe.

- Qué asco, me vas a dar náuseas.

- Mira tú cara, realmente estás perseguido. No seas un nene gruñón y vuelve a sentarte, no terminamos de hablar. - su tono fue tornando tan serio que Sanha decidió volver a sentarse.

- ¿Puedes decirme qué quieres de una vez? - Sanha estaba mentalmente exhausto.

- Aún no escucho tus disculpas. - lo mira fijamente, y con un movimiento de cabeza y sus ojos fijos allí, le señala a Sanha su propia boca esperando escucharlo.

- Espera sentado. - Sanha no se rendía.

- Bien, eso es todo. Te puedes ir.

- ¿Mmh? ¿Cómo que todo? ¿Solo querías molestarme? - enfadado.

- No hay nada más de qué hablar, parece que te hizo mucho daño - esconde una sonrisa - así que, no tengo más remedio que hacerme cargo de lo que generé.

¿Tienes curiosidad? | BINSANDonde viven las historias. Descúbrelo ahora