Wei Ying es un joven marinero, cultivador errante, honrado y gentil, que lleva una existencia tranquila. Quiere casarse con el hermoso Omega Lan Wangji, pero su vida se verá arruinada cuando las personas en las que mas confiaba le traicionen vilment...
Los primeros dos años de estar en ese horrendo lugar fueron de verdad un infierno, ni bien pudo curarse de sus heridas cuando Wei Ying entendió que su vida consistiría en pelear contra otros si quería sobrevivir.
Su vida se convirtió en soportar castigos, robar todo aquello que los muertos ya no necesitaban y pelear a muerte contra quien deseara hacerle daño.
Su habitación consistía de una cama echa de piedra, un poco de paja y dos sabanas que se podría deducir que alguna vez fueron blancas, también había un hueco que servía como ventana y como agradable bienvenida ratas se paseaban por toda la basura del piso.
Los guardias eran los únicos que tenían comidas decentes los demás tenían que pelear por las sobras e incluso por comida echada a perder, el agua estaba completamente contaminada tenían que someterla a un proceso de purificación y eso tardaba días, no separaban a los alfas y betas de los omegas mucho menos ayudaban a estos últimos con supresores lo que ocasionaba innumerables abusos cometidos contra estos, no hablemos de tener medicinas o atención medica mínimamente decente todos los días había muertes las más tristes eran las de los niños que no conocieron otra cosa que la crueldad y omegas embarazados que no tenían oportunidad alguna contra las terribles condiciones que vivían.
Wei Wuxian ya se había ganado más de un castigo por defender a estos, más de una vez se había quedado sin comer con tal de que algún niño u omega pudiera alimentarse mejor.
Fue en un día de esos que los conoció, Wei Ying se encontraba intentando sembrar algunos nabos para una omega anciana cuando escucho fuertes gritos de los guardias decidiendo ir a investigar.
- ¡Tu estúpido ladrón!
- ¡No es verdad yo no te he robado nada!
- Creo que debemos enseñarle una lección a este mocoso
Tres guardias tenían a un pequeño niño de aproximadamente 4 años agarrado fuertemente de su desgastada túnica en su mejilla se podía apreciar un golpe que de seguro alguno de los guardias le había dado, el niño seguía revolviéndose tratando de zafarse sin conseguirlo, Wei ying vio con miedo como uno de los guardias extendía una de las manos del niño en una piedra y desenfundaba su espada.
- ¡Tal vez aprendas a no robar sin una mano!
Alza la espada y antes de dejarla caer es tacleado por wei ying haciendo que este cayera sobre los demás guardias y aprovechando los momentos de confusión carga al niño para comenzar a correr lo más lejos que pudiera antes de que los guardias se dieran cuenta de quien los había golpeado.
Después de aproximadamente 10 minutos corriendo y escabulléndose cada vez más profundo dentro de la gran fortaleza Yíwàng al fin pudo encontrar una habitación abandonada donde esconderse.
- uff creo que los perdimos – Wei Ying baja al pequeño y revisa su mejilla- ¿Te duele mucho? ¿Cómo te llamas?
-mm no... gracias por ayudarme por un momento creí que me quedaría sin mano... a-niang se hubiera puesto furiosa – hace un ligero puchero- hubiera dicho que ella no crio un cachorro débil ...oh me llamo Xue Yang
- ¿tu madre esta en este lugar? – limpia con cuidado la herida de su mejilla y revisa que los guardias no los hayan encontrado- ¿Cómo se llama?
- jee creo que ya has escuchado de ella a-niang es muy famosa en este lugar – sonríe mientras saca de sus túnicas un dulce y lo come- la conocen como ¨La Damisela de las Flores¨
- ¡La Damisela de las Flores! – Wei Ying volteo a mirarlo con su cara revelando asombro y miedo.
¿De verdad estaba frente al cachorro de la Omega más sanguinaria de la historia?
Había escuchado miles de relatos sobre aquella mujer, nadie sabía su nombre verdadero, pero si se sabía que alguna vez fue la princesa de un reino importante cuyas tierras ahora pertenecen a Lanling Jin, también se sabía que había asesinado ella sola a más de 2000 cultivadores, era una gran estratega, poseedora de un gran conocimiento de diferentes culturas, habladora de por lo menos cinco idiomas diferentes, erudita de las siete artes pero sobre todo la mejor cultivadora demoniaca que alguna vez se haya visto.
- jee ¿acaso te asusta mi a-niang? pues debería- ve un gato negro entrar a la habitación – oh ¡señor bigotes! De seguro a-niang me esta buscando y mando al señor bigotes... ¡vamos te llevare con ella! – carga con cuidado al gato y sale de la habitación.
- amm bueno yo no... - camina siguiéndolo pues no sabia como decirle a ese pequeño niño que su madre le aterraba, la podía imaginar como una vieja y malhumorada bruja, no definitivamente no quería conocerla, pero tampoco quería encontrarse a los guardias que a este punto deben de estar furiosos.
Sin muchas opciones decidió seguir al niño por aquellos escondidos rincones en aquella fortaleza que si era sincero cada día le sorprendía más.
Cada rincón que miraba le mostraba un panorama diferente y si bien en el bloque primario donde él vivía estaba lleno de abusos y muerte contra personas completamente inocentes, parecía que en este bloque estaban los verdaderos cultivadores demoniacos pues la energía era por completo diferente además de que no había ni un solo guardia vigilando.
- ¡a-niang llegue!
Wei Ying ve correr muy feliz a xue yang aun con el señor bigotes entre sus manos hacia una mujer la cual al escuchar la voz del niño se volteo para mirarlo y justo en ese momento Wei ying tuvo que comerse sus anteriores pensamientos pues esa mujer era realmente hermosa tenía una piel, aunque algo maltratada mostraba un hermoso color pálido, su cabello que parecía no haber sido bien peinado en algo de tiempo no perdía su brilloso color negro, sus ojos mostraban todo el dolor que en ellos cargaba así como los deseos de venganza y el profundo amor que tenia hacia su cachorro que hace un momento había soltado al gato para poderse abrazar a sus piernas .
- a-Yang ¿Dónde te habías metido? Estuve buscándote con Mao en todos lados – revisaba con mucho cuidado que no tuviera ningún rasguño – ¿Quién te hizo esto?
- lo siento a-niang un guardia me robo mis dulces y fui a recuperarlos, pero me atrapo con otros tres – se abraza más a ella – me golpeo y quería cortarme la mano...pero el hermano miedoso me salvo
En ese momento wei ying pensó en responderle al pequeño mocoso sin embargo todas sus palabras quedaron en su garganta cuando vio a la damisela cerrar los ojos y olfatear a su cachorro para después de unos segundos alejarse un poco de él mientras sacaba de su ropa una flauta y comenzar a tocarla.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El gato que había ido por Xue Yang lentamente se transformo en una bruma de energía negra para comenzar a rodearla.
- Ya sabes que hacer no muestres piedad Mao - con esa orden la bruma sale rápidamente de ese lugar en busca del guardia.
Y wei ying no sabía si sentirse maravillado o aterrado cuando esa mujer poso su mirada en él.