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Después de conocer a Jin ambos con tan sólo seis años no pasó mucho para que el pequeño Taehyung de sonrisa cuadrada llegara a sus vidas con las mejillas manchadas de chocolate y las manos pegajosas y repletas de diamantina.

Había sido en una de sus clases, estaban haciendo una tarjeta de regalo para el día de las madres y como era su costumbre Jimin y Jin se sentaban en la misma mesa del fondo, sólo ellos dos ya que los pequeños niños se habían vuelto prácticamente inseparables, siempre compartiendo el almuerzo e incluso caminando tomados de la mano a la hora de la salida.

Jimin se estaba esforzando mucho en pintar con sus acuarelas la mariposa de color azul con puntos verdes y amarillos que había dibujado sobre la tarjeta que hacía a su madre.

Mientras tanto Jin se había dibujado a sí mismo tomando la mano de su mamá, ambos con amplias sonrisas que salían de su rostro al ser un dibujo muy simple y desorganizado de palos.

Los dos estaban demasiado concentrados con sus materiales brillantes sobre la mesa cuando fueron sorprendidos por la maestra que reconocían de otro salón, quien dejó a un niño en una de las sillas libres entre ambos.

—Taehyung eres un desastre, tus padres estarán furiosos si te ven así

Ambos voltearon al instante, encontrándose con un niño de cabellos castaños y esponjados, tenía el uniforme sucio y una sonrisa resplandeciente y traviesa mientras su maestra le limpiaba las manos con toallas húmedas para después pasar a su rostro.

La mujer lucía furiosa y no estaba siendo delicada mientras lo limpiaba o más bien mientras tallaba su piel dejándola roja.

—Cuando tu niñera venga por ti le daré el reporte de tu mal comportamiento —terminó diciendo cuando se levantó tomando las toallitas sucias —Por ahora te quedarás en esta clase ¿entendido?

El pequeño castaño aún con la sonrisa que nunca había quitado de su rostro asintió mirándola hacia arriba antes de sacar su lengua como burla haciéndola rodar los ojos antes de irse a pasos feroces.

Los dos pequeños seguían mirándolo con curiosidad, y con bastante extrañeza, pero antes de que pudieran decir algo su maestra llegó colocándose de cuclillas a un lado del castaño.

—Él es Kim Taehyung niños —dijo con amabilidad y una linda sonrisa, la señorita Nayeon siempre había sido muy buena —Se quedará en esta clase por un tiempo, ¿qué tal si le dan una bonita bienvenida? Preséntense con él

Taehyung era un niño que daba demasiados problemas, había pasado por varias maestras y varios cursos y simplemente parecía que no había mejoría para él aún cuando era un pequeño de cinco años a punto de cumplir seis.

Pero a sus padres parecía no importarles lo suficiente como para conseguirle algún curso de regularización o simplemente prestarle la atención que cualquier hijo necesitaba, así que se había convertido en el terror de las maestras.

Sin embargo, Nayeon le había sugerido a la directora que ella quizás podría con él, teniendo en mente a dos pequeños adorables que sentía le harían muy bien a Taehyung.

—Soy Jinnie —habló uno de los pequeños con una enorme sonrisa recibiendo una igual

—Me llamo Tae —respondió con una sonrisa que hizo que Jin soltara una adorable carcajada antes de extender su pequeño brazo hacia su boca

—Tu sonrisa parece un cuadrado —dijo riendo, y el pequeño Taehyung la remarcó más haciendo que no pudiera parar de reír

Aún con los dientes visibles volteó hacia el otro pequeño que no había dejado de mirarlos pero que no había emitido ni una palabra, sin embargo él no rió como Jinnie.

𝑫𝑰𝑹𝑬𝑪𝑻𝑶𝑹 ❤︎ 𝙽𝙰𝙼𝙼𝙸𝙽 | 𝕥𝕖𝕣𝕞𝕚𝕟𝕒𝕕𝕒Donde viven las historias. Descúbrelo ahora