Mis manos estaban empapadas de sudor, mi corazón latía con tal fuerza que parecía querer salir disparado de mi pecho. El momento se acercaba inexorablemente: el telón estaba a punto de abrirse, y me encontraría sola en el escenario, frente a un mar de miradas expectantes.
Entonces, la música comenzó a fluir desde los altavoces, envolviéndome en su melodía, y mis pies respondieron instintivamente, siguiendo el ritmo que marcaba. Por un instante, cerré los ojos, dejándome llevar por la energía que fluía a través de mí.
En ese preciso momento, el espectáculo era solo mío.
Pero de repente, los pasos de mis compañeras resonaron a mi alrededor, rompiendo la intimidad del momento. Abrí los ojos de golpe, y mi mirada se encontró con el centro de las gradas.
Ahí estabas tú.
Con tu cabello alborotado, esos rizos negros danzando con el movimiento de tu cabeza, la piel oscura resplandeciendo bajo las luces, tus ojos cafés que parecían leerme el alma, vestido con tu chaqueta de jean característica y esa sonrisa ladeada que tanto conocía.
Pero lo más sorprendente de todo fue verte junto a ella.
Mi madre.
Aplaudiendo con entusiasmo, igual que el resto del público.
¿Qué hacías allí?
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Las cosas que nunca te dije [Versión Corta]
NouvellesLuego de los acontecimientos que rompieron su alma y dañaron sus emociones, Mariela Gomez tuvo mucho que soltar. Y un corazón que arreglar. - Iniciada: 06-08-21 Edición: Mar/2024 [Cover ilustrated and banner by darlinxbooks]