Desengaño

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-¡No!- pataleo una vez más

-¡Cállate !- con una bofetada que le volteo la cara le hizo callar .

Cómo en ese momento no podía gritar, optó por mantenerse callado, no podía creer que ahora mismo estuviese corriendo tanto peligro con el sujeto que creía lo quería tanto.

~~Días antes ~~

Anthony ese día iba tan emocionado, ya estaba mucho mejor del tobillo y ahora que sentía confianza nuevamente en Azirafel, quería pasar los días en su librería. Sus padres no se oponían pues pensaban que iba a leer y si bien en efecto lo hacía, también pasaba tiempo de más con el señor Fell.

Incluso Anna ,Gabriel y aveces Diana le acompañaban, desarrollaron un nuevo gusto por la lectura.

Azirafel les regalaba postres y si le ayudaban en algunas tareas les dejaba llevarse algo de los estantes , como juguetes pequeños y quizá accesorios, también algunos libros siempre y cuando los devolvieran.

Pero no cruzaban palabra con Sarah, si alguno se acercaba , ella iba hasta el final de los pasillos y hacia que buscaba algo o se ponía a hablar con los clientes que habían esos días, pero nunca le dirigían la palabra.

-a ver , les quiero comentar algo - ya había despachado a los últimos clientes y Sarah estaba alistando se para irse , así que los reuniona todos.

- Necesito a alguien que se quiera ganar un dinero estos días - obviamente los 3 jóvenes levantaron la mano - ya, ya ,ya. Verán, iré a mi ciudad natal en estos días - volteo a ver a Sarah - y Sarah también me parece- ella asintió cabizbaja.

-Oh, quiere que te cuidemos la casa - dijo Anna - seguro ,pero ¿Debemos abrir el negocio?-

-No, querida. Sólo me iré 3 días -

-Ya-

Siendo así, decidió pagarles a los 3 adolescentes y justo esa misma noche empaco ropa en una enorme maleta, decidió meter la caja con mechones y su colección de aretes. Tenía que deshacerse de ellos por más que le doliera .

-Lo siento, querido... Pero es ahora o nunca - así que en cuanto el amanecer cayó dentro de el pueblo , los 3 adolescentes se encontraban en la casa de Azirafel, como tenían libertad de estar entre libros , se quedaron el piso de abajo para echarse a leer algunos.

-¿Será suficiente ?- pregunto Gabriel preparando el té, Azirafel les dijo que con confianza podrían estar paseando por la casa, pero que para nada anduvieran fisgoneando en su habitación, incluso podían tomar lo que desearan de la cocina.

-Yo digo que sí- Crowley había subido a buscar nuevamente lo que había visto días antes , así que Gabriel y Anna estaban abajo preparando el té, en cuanto terminarán de merendar se irían a casa.

-Oye...- Anna se atrevió a ponerle la mano encima de la suya -¿Tu has pensado en ... -

Gabriel se puso rojo hasta las orejas y desvió la mirada , había anhelado tanto ese momento y ahora que sucedía no sabía cómo reaccionar.

-¿En qué ?- ignoro la pregunta que iba formular y comenzó a acercarse , Gabriel al sentir su cercanía volto a ella y decidido a hacerlo también le acercó el rostro .

-Que extraño - había intentado abrir el cajón, pero ahora parecía tener llaves y ahora que podía , intento alcanzar lo más alto del librero y ahora no encontró la caja que había visto.-carajo-

Ignoro la advertencia de Azirafel y entro al cuarto , observó lo ordenado de todo, le extrañaría no encontrar una sola habitación ordenada . Disfruto acostarse en la cama tendida y tomo la almohada la cual aspiro para sentir ese olor suave.

El demonio del EdénDonde viven las historias. Descúbrelo ahora