D I E C I O C H O

365 31 26
                                        

Suspire mientras acomodaba la última playera de Nico en el estante de la habitación, había decidido que con Dayker rentariamos el departamento juntos luego de que yo hablara con mis padres, también habíamos dicho que el se quedaría aquí mientras yo iba el lunes por la mañana a la casa de mis padres, tenía miedo.

Aunque mi suspiro no era por eso o no del todo, era más porque me estresaba la actitud infantil con la que había estado actuando con Ivan desde que amaneció

—¿Porque me evades?— Entro al cuarto con dos trozos de pastel— Te traje un poco, lo hice con los chicos

Señaló el pan.

—Gracias

—¿Que haces?

—Acomodo nuestra ropa— Me alze de hombros

—¿Te hice algo o estás molesto?

—¿Que?

—No me has hablado en toda la mañana, intento hablarte y te comportas seco o distante— Jugo con sus dedos— Si hice algo que te pudo molesta...

—Iván tuve un sueño contigo—Interrumpi

—¿Ah? ¿Que pasaba? ¿Nos besabamos?— Bromeo mientas me votaba una camisa

Deje la prenda en la cama y lo vi.

—Ou— Se acercó

—Y me siento mal porque solo som...

—¿Quieres recrear tu sueño?— estiro la pierna para cerrar la puerta

—Ammm...

Se levantó y camino hasta que estuvo frente a mi luego me extendió la mano.

—Tranquilo—Sonrió

Irónica y raramente ese simple gesto provoco que de alguna manera me sintiera un poco más seguro.

Tome su mano con delicadeza y el me levanto, sus manos bajaron a mi cintura, sentí como las típicas corrientes me recorrían y como la respiración se me empezaba a acelerar.

—¿Estas seguro?— Unimos miradas

—Descuida también quiero acerlo.

Subió una mano a mi mejilla, las mías a su cuello parandome de puntitas, el lo noto pues abrazo mi cintura para darme apoyo.

Para este punto la distancia era nula, cerramos los ojos por instinto mientras nos acercábamos lentamente.

Por mi mente paso la idea de que esto podría ser otro simple sueño, sin embargo cuando nuestras bocas finalmente se unieron pude sentir como mi corazón dejaba de latir y como de un momento a otro lo hacía con mucha fuerza mientras las mariposas de mi estómago parecían tener un maratón de carreras adentro de mi, sus contrincantes podrian ser las incontables corrientes eléctricas que me recorrían por toda la espina dorsal.

Jadee abriendo la boca, Ivan aprovecho y comenzó un vaivén lento con nuestros labios, su mano dejaban algunas caricias en mi cintura poniéndome la piel de punta.

Ivan.

Senti como sus deditos daban pequeños e inconscientes tirones a mi cabello, note que batallaba un poco para mantenerse de puntitas así que lentamente camine hasta la cama sentandome, el subió a horcajadas en mi.

En ningún momento nos habíamos separado ambos estábamos disfrutando demasiado el beso y ninguno quería terminarlo, mi mano acaricio su mejilla.

El chico del cine Donde viven las historias. Descúbrelo ahora