CAPÍTULO 2.

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— Siento ganas de vomitar –el hermoso edificio de unos cuantos pisos de altura les daba la bienvenida a ambos chicos de pie debajo del nuevo sitio que miraban hacia arriba y abajo.

— No seas dramático, Jin, vamos a ver de qué se trata y si no nos gusta ni la paga es buena entonces busquemos otro lado –se encogió de hombros entrando con una sonrisa de oreja a oreja siendo seguido por un chico que seguía preguntándose si aquello a lo que estuvo de acuerdo era buena idea.

Entrando por las puertas de cristal, les recibió un aroma magnifico a aromatizante de ambientación a lavanda. Como el chico curioso que era, Jungkook olfateo unas cuantas veces llenando sus pulmones con más y más de ese aroma. Mientras que su compañero de habitación le miraba como si fuera un extraño lunático y buscaba a la vez, a alguien que pudiera pedir información sobre ese lugar.

De un ascensor que estaba situado en uno de los laterales de esa recepción, salió un hombre rubio silbando de forma desinteresada y arreglando su ropa. Cuando conectaron miradas, les dio una sonrisa coqueta ambos y se encaminó a paso veloz hacia el peli púrpura.

— Déjenme adivinar. ¿Los de la llamada de anoche? ¿El Sr. Jeon y su acompañante? –el rubio se acercó discreto pero determinado hacia el menor de ambos causando que sonriera sin ninguna sospecha y asintiendo a sus palabras.

— Así es, mi nombre es Jeon Jungkook y he sido yo quien llamo anoche –detuvo sus palabras unos momentos y luego parpadeo un par de veces– ¿Es usted el señor Kim?

El rubio sonrió de nuevo y posó su mano en la mejilla de Jungkook. ¿Acaso era estúpido su compañero? ¡Era obvio que ese rubio le estaba coqueteando!

Sentía un poco de pena por Jungkook al tener que soportar tal situación de esa forma. Debía estar realmente desesperado por el...

— Soy el señor Kim, sin embargo no soy a quien buscas, guapo –Jin se alejó de su amigo. El rubio pasó su mirada esta vez al hombre detrás del chico lindo que parecía querer vomitar en cualquier momento.

Le divertían esos casos. Eran los primeros en caer.

Se deleitaría si ese chico con cara etérea se unía a ellos.

— Pero puedo llevarlos a quien buscan –se dio la vuelta comenzando a caminar y echando sus rulos rubios hacia atrás sabiendo de ante mano que le seguirían al andar.

Lo que no fue del todo cierto.

Jungkook comenzó a caminar a la vez que el chico lo hacía pero fue detenido por el castaño, que echó una rápida mirada hacia el otro hombre y susurró cerca de Jungkook para que evitara escucharles.

— Ya he llamado antes a mi hermana por si esto sale mal, ¿me oíste? –ante eso, el otro chico rodó los ojos por su comentario– No confío en ese tipo y sinceramente esta situación me genera muy mala espina, Jungkook. No quiero morir joven.

— ¿Ves muchas películas de policías, no crees? –el menor se alejó viendo que el rubio se había detenido a mitad de camino y les miraba divertido.

— ¿Está todo bien por allí? –desde ya, Jin podría afirmar que lo odiaba. Por la mirada divertida que les dirigía a ambos.

— Sí señor Kim, es sólo un pequeño malentendido entre mi compañero y yo –ante la visión de que el chico de cabellos morados avanzaba siguiendo al hombre de costosa vestimenta, bufó molesto y se cruzó de brazos siguiendo entonces a ambos hombres al interior de ese ascensor.

Dentro de allí, se había situado Jungkook al centro dejando a los otros dos hombres a los costados. A Jin le molestaba la manera en que parecía que ese tipo se comía a su amigo con la mirada. Era asqueroso.

Lights... camera... hyung!!! - 정진Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora