6.5 Fuertes revelaciones y una labor que continuar

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"En tu vida, lograrás escapar de una muerte repentina por lo menos en 6 ocasiones", un hecho muy curioso pero bastante falso en mi caso, ya que por lo menos he escapado de la muerte 27 veces, sin contar las que otros me salvaron, aunque obviamente fue por algún accidente que hicieron algún buen trabajo, pero sigue sin ser por su propia cuenta, pero en fin, he escapado de la muerte muchas veces, pero hay dicho que en si, creo que es el único que me representa, y es "Uno no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde", porque hoy recibí la lección más cruel y dura de mi vida.
Melody, quién estaba tan conmocionada y feliz como yo, se sentó en el suelo junto a mi, y la abracé, y la apreté muy fuerte, y con una sonrisa y muchas lágrimas de alegría en mi cara, seguí sentado pensando en cada cosa de mi vida, nada fue igual desde ahí, sobre todo por lo que estaba a punto suceder, ya que eran unas fuertes revelaciones.
"Murieron mucho, murieron, mu-mu-mmmm-murieron muchas personas, ent-entre ellos Gale, G-Ga-Gg-Gale murió, y, y, y Abb-Abissai, Abissai también, y Don-Donald está en el suelo sangrando… Y hay algunos oficiales heridos" escuché que le dijeron a un tipo con una agenda, y aunque admito que mi reacción debió ser de «Ay Dios, que tristeza, ¡Que alguien haga algo!», lo único que se me vino a la mente después de escuchar eso fue «¿¡Quien demonios es Donald!?», entonces me preocupe allí, busque de nuevo a Michael, y buscando entre todos lados, corriendo feliz y angustiado, ví algo en el suelo que rompería mí alma.
En el suelo, un hombre alto, canoso y con un rostro militar estaba sangrando, con una bala en el estómago, por lo general, una persona vería esto como algo horrible, pero mi mente ya se habia hecho imperturbable, pero algo no me cuadraba. Intentando tomarle el pulso a este hombre cuya cara no alcanzaba a ver, sentí que no tenía nada de aquel, entonces busque algúna tela para tapar su cara y demostrar algo de respeto, y encontré una camisa blanca en el suelo, y cuando lo voltee para cubrir su pálido rostro sin alma, observé que no era nadie más que mi amigo, mi tutor, y el que llegue a sentir como a un padre, el jefe McEachen estaba muerto, sin vida, sin alma, con una herida, con una mirada perdida.
Asustado y sin poder creer lo que estaba viendo, trataba de hacerlo caer en razón, repitiendo su nombre en muchas ocasiones, pidiendo que volviera en si, que respondiera y que diera tan solo una prueba de que seguía con vida, pero era en vano.
Sollozando, llorando, plañiendo, gimiendo y destrozado del corazón, abracé a mi querido padre y amigo que estaba en el suelo con una bala en su pecho y con un agujero en su estómago el cual no sabría cómo definir que lo hirió, y en ese momento, solo pensaba en todo lo que había hecho el por mi, en cada instante en qué había estado con el, y me acosté entre llantos abrazando su cadáver, llorando su muerte y sin creer aún que ya no estaba con vida, "Despierta, por favor amigo mío, dame una señal de vida te lo imploro, te lo ruego, por favor, no me dejes" fueron las frases que gritaba a mi querido amigo, "¡Que alguien llame a un médico, por favor, mi amigo está muriendo!", Fue lo siguiente que dije, tratando de buscar ayuda, y tratando de hacer que entrara en razón, hacia mil maromas para que se fuera, y llorando y suplicando para que siguiera vivo, seguía intentando salvarlo.
Mi amigo, mi compañero, el mejor remplazo de una figura paterna, un hombre digno y justo, que no merecía lo que le sucedió, un hombre pacífico… ¡El no merecía esto!, El no debía morir, ¿¡Porque!?, ¿¡Porque murió el hombre más puro y gentil que jamás haya conocido!?, ¿¡Porque tuve que rechazarlo de esa manera la última vez que lo ví!?, ¿¡Porque no pude perdonarlo!?... Soy un idiota, que cuando cree que ya nada puede salir mal, lo hecha todo a perder, tuve que haberle estrechado la Mano, y luego abrazarlo cuando lo ví, no debí humillarlo o insultarlo, no debí hacer nada de eso.
Seguía lamentándome, culpándome, movía su cuerpo entre mis brazos, no tenia conciencia del tiempo y grité por ayuda, pero tarde note que ya no tenía remedio ¿como era posible? ¿Como es que estaba muerto? empecé a cuestionarme a mi mismo, lágrimas gruesas rodaban por mis mejillas y caían en su rostro estudie y observe cada parte de su rostro pálido cubierto de sangre, sus ojos sin brillo, sin vida, sin alma, que en algún momento me miraron con alegría, ya no mas me dije, ya no lo hará, ya no lo escucharé, mire mis manos ahora cubiertas de sangre que desprendían un olor metálico, y el hoyo en su estómago del cual aún no sabia su origen...
Los paramédicos se acercaron junto a Mel, al parecer solo pasaron seis minutos, pero aún así yo lo sentí como largas horas de arrepentimiento y lágrimas, Mel me abrazo, me miró, y me dijo "Se que significaba mucho para ti… Ustedes tenían sus roses, pero aún así el te quería, y tú a el…", yo la mire, y mis lágrimas brotaron de mis ojos, como el rocío matinal sobre las plantas, y seguían cayendo hasta que paso a ser el mismísimo arroyo de un río, que recorría desde mi rostro hasta mi barbilla, y nada podía detener mi dolorosa lluvia ocular.
Michael llego, asustado e impresionado, se tapo la boca, mostrando dolor, mostrando sufrimiento, y se tiró al suelo, con las piernas tocando el suelo, llorando la muerte de ese gran agente, que para mí, era un gran amigo… El se levantó, me observó, y me vio destrozado, fue hacia mi, me tocó el hombro con un hermoso toque de fraternidad, y se acercó a mí, y llorando dijo "Para mi siempre fue un gran hombre, sin duda uno de los mejores agentes, y un gran amigo… Pero se que para ti, era muchísimo más, el era tan importante para tí… Lamento lo que pasó", yo lo observé y mire al suelo, pero tenía que seguir adelante, no podía quedarme así, tenía que hacer alguna cosa, sentía que iba a morir si continuaba, que no podría seguir… Y aunque estaba destrozado por dentro, intente seguir siendo el rudo Bruce White, porque no quería que todos me vieran llorar, pues siempre he creído que jamás debes mostrar ti debilidad enfrente de personas a las que no les interesas, y aunque Mel y Michael estaban ahí conmigo, aquel pasillo lujubre ya estaba lleno de personas, así que me limpie mis lágrimas, y con la voz cortada dije "El habria querido que siguiera, que no me detuviera y que terminara este proyecto…", Mel me dijo "Bruce, no puedes seguir, quedate aqui", yo solté una última lágrima y le dije al odio "Es que no puedo hacerlo, es que siento que voy a explotar… Y no quiero hacerlo ahora, el desearía que continuaramos con esto, y volveré para concluir el experimento… Hay una labor que continuar.

CONTINUARÁ...

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