Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

8.5 El libro de poemas a un no olvidado difunto de un poeta destrozado y roto.

4 0 0
                                        

“Los arreboles demuestran que estás allí.
Las estrellas demuestran que me estás viendo.
Quisiera que estuvieras justo aquí.
Y vieras todo lo increíble que yo he estado viviendo.
Te extraño mucho hermano mío.
Te recuerdo cada día, en mi corazón herido.
Tengo mucho frío en mi corazón en este día solitario y aburrido.
Porque, aunque tú no estés aquí al lado mío.
Tu por y para siempre, serás mi hermano querido.”

Estás eran las palabras que en un cuaderno, Jhonatan escribía mientras todos escogíamos nuestras armas, y aunque yo soy bastante bueno en el idioma español, no logré comprender ese poema, pues claramente, el español no es mi idioma natal, así que con mi rostro le señale a Michael y Kiev acerca del libro que nuestro compañero sostenía, y casualmente los dos entendieron mi lenguaje corporal, y con una seña que aunque algo extraña, fue bastante entendible, Michael me hizo comprender que debía preguntarle acerca de qué era aquel libro.

“Ey amigo, ya estamos escogiendo nuestro armamento, ¿Qué haces?”, fue lo que yo le pregunté, a lo que él con un rostro bastante afligido me dijo tratando de ignorar aquel cuaderno “¿Me dejaron algo lo suficientemente útil como para no morir?”.
Llevo muchos años trabajando como agente y ciertamente en muchas ocasiones mi trabajo me obligaba a viajar a países hispanohablantes, y he aprendido a algo de español, y sumándole que también pude percibir ciertas emociones en su rostro, identifiqué de inmediato que se trataba de un escrito bastante melancólico y doloroso, probablemente acerca de su hermano, pero quería que él me dijera de su boca que le sucedía, pero él se negó a hablar… Él se paró de dónde estaba y con sus ojos llorosos y voz algo fragmentada comenzó a buscar en la camioneta algunas armas para sí mismo. Yo preocupado por él, ya que evidentemente se veía bastante mal, le dije “Oye Jhonatan, ¿Todo bien?”, él me dijo “Oye, dime Jhonny, así me dicen todos… Cuando me dices Jhonatan pareciera que me lo estuviese diciendo mi padre. Estoy bien, gracias por preguntar, estoy completa y absolutamente bien mi amigo”, yo inmediatamente  note que algo estaba mal, así que volteé y efectivamente, su cuaderno seguía sobre la mesa, así que lo tomé y le eche una ojeada. Era un simple cuaderno, de una marca para nada reconocida, por lo que decía bajo el código de barras, parecía un muy viejo cuaderno proveniente de México. Las hojas de adelante estaban arrugadas, algunas hasta amarillas, en el lateral se podía observar que antes había sido expuesto a un líquido, que lo mancho, y en el interior, la hoja con pegatinas estaba completamente intacta, la primera página estaba en blanco, y con un manchón de tinta naranja fosforescente, pero en la segunda hoja, había un marcado, en español supongo, bastante infantil, con colores verde y azul y en una tipografía bastante linda que decía en letra grande “Poemas de Daniel Carrascal”, y después de esa página unas cuantas más, estaban escritas a lápiz con una letra muy infantil, típica de un niño que no es muy experto al momento de escribir, y con unos cuantos versos muy heterogéneos, los cuales no llenaban más que el 15% de aquel cuaderno estas páginas escritas a mano por quien supongo, Daniel, el difunto hermano menor de Jhonatan, fue lo que allí había, pero luego, en unas páginas que se veían un poco mas blancas y con una tinta de una pluma, que se veía que tenía muchísimo menos de estar sobre esas hojas que las que estaban a lápiz, unos versos más uniformados, interesantes, estructurados y sobre todo, con una letra que se notaba era millares de veces más digna de un adulto, unos cuantos poemas en diferentes idiomas de los cuales logre identificar desde Español, Belga, Turco, Suajili, Inglés, Germánico, Francés e incluso Latín.
Encontré uno que estaba en mi idioma nativo, el inglés, y lo recuerdo como si fuera ayer que lo leí, pues me lo memorice, ya que me parecía increíble, que ni siquiera era nativo de aquí, sino de un país hispanohablante hiciera un poema muchísimo mejor que los que yo haya podido hacer, y el poema decía exactamente así:

VelocityHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora