SEGUNDA NOTA DEL NARRADOR

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Vagando entre mis bastos recuerdos de aquel personaje del cual yo, aunque la mayoría no, si considero real, he recordado que en mis años donde la imaginación límite no tenía, un librillo existía, y aunque he intentado encontrarlo entre mis archivos, veo que al parecer este libro solo reside en mi mente y nada más.


Era este un libro que me introdujo a la historia de mi querido amigo Bruce White, y es este mismo nada más y nada menos que una narración de Jhonatan, en dónde pude leer su relato en un estilo de diario que escribió.


Tras varios días intentando recrearlo he descubierto que mi mente, como la majestuosa bóveda que es, aún conserva este pequeño libro al derecho y al revés... No sé si es por el hecho de que lo leí millares de ocasiones en aquellos tiempos en los que mi puericia era mayor a la actual, o bien porque mi mente ha sido bendecida de memoria sin igual, pero el hecho que actualmente importa es que efectivamente, recuerdo todo al pie de la letra.


Pido disculpas si existe alguna incongruencia en el relato que estoy a punto de escribir, es complicado narrar una historia de este estilo aún cuando todo registro de ello se ha borrado o bien, simplemente no existe en la memoria de las demás personas, lo cual me ha frenado de escribir este relato a mayor velocidad.


Ya que he parado a dar un poco de mi opinión acerca de todo esto, considero prudente narrar un poco acerca de la realidad en la cual yo me asentó.


Soy un muy joven escritor, probablemente uno de los más jóvenes de los que tú hayas alguna vez leído... Ya que probablemente tu, mi estimado lector, estés leyendo esto algún tiempo después y a lo mejor ya mi edad no sea la misma, solo diré que lo más probable es que para cuando lo leas mi edad sea aproximadamente entre los 14-20 años, sería ya mi libro bastante viejo si casualmente te lo encuentras y mi edad sea mayor a los 20.


Mi edad actual es de 14 pisándole los talones a los 15, la edad dónde todos suponen que es una primavera de felicidad sin parar pero que para mí se que significará el horror mismo.


He nacido en una ciudad la cual tengo la fortuna de que no es una amplia ciudad, sino que aunque no es un pueblo es bastante chica, lo que me ha ahorrado bastante estrés sobre todo en el aspecto del tráfico y la sobre población, además, es bastante bueno para mí, ¿Porque?, Prácticamente porque he disfrutado toda mi vida de absoluta soledad, crecí con mi hermana y mi madre, las cuales una por su adolescencia le apenaba jugar conmigo aparte de que jugar no era su punto fuerte, y la otra por siempre esforzarse en darnos una vida digna a mi hermana y a mí lamentablemente el tiempo no jugaba a su favor, y jugar era algo que escaseaba en nuestro hogar, aún así a las dos las amo, me crearon como la persona que soy hoy y estoy agradecido con ellas por todo lo bueno que han hecho por mi.


Crecí en mi hogar, absolutamente solo aunque rodeado de dos mujeres excepcionales, pero siempre resalte por una forma individual de ser, un estilo único e incomparable que sinceramente aún nadie puede explicar, ni siquiera yo.


Mi infancia no fue dura, muy por el contrario, tuve el privilegio de tener una madre que hizo todo para que mi vida y la de mi hermana fuera la mejor posible, aún estando sola sin el apoyo de nadie, batallando día tras día y sufriendo en silencio para no herirnos, mi madre nos brindó cariño, apoyo y amor a mi hermana y a mí... Aún así, aunque no fue dura, simple no fue.


Crecí sin amigos, y al día de hoy, es probable decir que todavía no tengo amigos, he vivido de una manera bastante retraída. Para entretenerme en los años cuando mi infancia era mayor y mi estatura no era la actual, lo que hacía era jugar fútbol, lamentablemente no tenía a absolutamente nadie con quien jugar, por lo tanto, era complicado jugar fútbol, no obstante diseñe una forma mucho más factible para jugar... Yo mismo era el jugador estrella de mi equipo, los delanteros, centro campistas, defensas y hasta el portero... Yo era todos al tiempo simulando que yo era cada uno de los 11 jugadores que estaban sobre el campo de juego, y tras la falta de rival, opte por ser yo también los 11 futbolistas del equipo contrario, pero claro está, cada equipo necesitaba a unos suplentes, y a qué no adivinan quien era cada suplente... El árbitro, una de las partes más importantes del soccer y no contaba con ninguno, así que preferí ser yo al tiempo aquel réferi que dictaba las normas y claro está, un partido de este hermoso deporte no es un partido sin un buen narrador que al final yo también tome su papel, y así fue como en la sala de mi casa, con una pared como portería y un solo hombre haciendo el trabajo de más de 25 en un momento, comenzaba yo un partido imposible de imitar. Un pequeño toque a la pelota y dar la vuelta para recibirla para así simular que fue un pase lo que sucedió, y luego disparar al arco que en si era una pared mientras imaginabas que un portero intentaba atajarla pero aún así el balón entraba y yo festejaba como si no hubiera un mañana mientras mi madre desde el comedor me observaba indignada viendo mi íngrimo estado y mi soledad preguntándose si tan solo era un niño con mucha imaginación o si era mucho más era el paisaje de todos los días en mi hogar.


Últimamente ha sido complicado conllevar este relato y sobre todo relatarlo, pues resulta que las obligaciones de un joven escritor son tantas que el tiempo no le alcanza para hacer lo que ama, y también por la horrible razón de las palabras de desanimo que recibo por ser un soñador que narra la historia de un tipo que existió pero nadie recuerda, es complicado continuar pero aquí sigo pues considero que contar su historia es lo menos que puedo hacer por todo lo que hizo y también porque me hace increíblemente feliz poder hacer para los demás una forma de entretenimiento y a la vez acabar con mi aburrimiento.


Creo que me he extendido demasiado hablando de mi, así que solo continuaré con este relato ahora con los recuerdos que en mi mente habitan desde la perspectiva que mi mente tiene del libro que Jhonatan conservaba...


Y la historia continúa así.




CONTINUARA...


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