XVI:Rooster

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"Han pasado dos días desde que zarpamos." El capitán de la tripulación les habló a sus subordinados. "Hemos llegado a Vila do Porto... les emboscaremos por detrás." Decretó acercándose a ellos mientras tronaba sus dedos. "Si tenemos suerte claro." Volteó la mirada hacia uno de sus hombres. "Pocoloco, ¿En cuánto tiempo podremos llegar?" al instante su pregunta fue respondida.
"En aproximadamente una hora y media podremos llegar al lugar solicitado." respondió aquel macho, sin perder la vista al frente.
"Bien..." dio media vuelta y se perdió hacia la cabina principal de su barco, abrió la puerta de madera, divisando una mesa y un asiento, sin expresión se dirigió a estos para hacer uso de ellos. Se sentó en la incómoda silla, sacando de su chaqueta una libreta, la cual colocó en la mesa antes de abrir el libro; su mano tomó la pluma colocada ahí mismo y posteriormente se dispuso a escribir en las hojas en blanco. El tiempo pasó volando para él antes de escuchar un exclamó cercano.
"¡A cinco minutos del objetivo!" La característica voz de Pocoloco le hizo levantarse abruptamente del asiento para luego salir de la cabina apresurado, mirando a todos sus subordinados prepararse para la acción, finalmente suspiró.
"¡Todos preparados, recuerden el plan!" El capitán sentenció mientras cargaba sus armas. Para su gran fortuna, al acercarse (con cada vez menos velocidad) pudo divisar con su telescopio monocular un pedazo de madera, como si fuese un barco. "Allí están..." murmuró para sí mismo, creando un ademán con su mano hacia su tropa, quienes al instante se mantuvieron en formación. " Que detengan el barco." Ordenó en voz modulada, mientras el encargado de timón hacía una acrobacia para detenerse, afortunadamente lo lograron.
"Bien..." susurró, en el ínterin pequeñas criaturas aparecieron justo a su lado. "Hagan lo suyo pequeños." les dejó ir, las criaturas parecieron derretirse en la madera del barco y desaparecer en ella, pronto, su silueta se miró viajar por el agua antes de mezclarse con ésta, al tiempo... del mismo lugar donde antes se veían las criaturas verdes, palabras parecidas a onomatopeyas de un color dorado como el sol comenzaron a aparecer, dirigiéndose a toda velocidad a su objetivo, el cual era el tan dichoso barco de Phantom Blood.
"Bien Pucci, ¿Cuánto dices que tardaremos en llegar a Brasil?" El capitán cuestionó a su subordinado mientras subía a su navío, al finalmente estar arriba Pucci respondió.
"En seis días, capitán" el mas grande sonrió convencido de ir hacia la joya amatista.
"Excelente" hablo mientras mostraba sus filosos caninos. "Si me permite hablar, capitán... es mas seguro si-" fue interrumpido abruptamente por DIO.
"Silencio Pucci" su dedo le indico que guardara silencio. El capitán volteo intrigado ante un particular sonido... con rapidez se acerco al barandal del barco antes de mirar letras doradas acercarse a ellos con velocidad, estaban rodeados.
"¡Estamos bajo ataque!" Dio exclamó con toda la fuerza posible, desgarrando su garganta pero importándole poco. Todos los piratas presentes no tuvieron oportunidad de reaccionar pues antes de hacerlo los barandales y poco mas del barco se rompió en pedazos inesperadamente.
"¿Qué hacemos capitán?" Diego habló con ahora Scary monsters a la mano, preparado para todo y dispuesto a salpicar sangre.
DIO tardó varios segundos en contestar, se movía por el barco en busca de algo que parecía ser de gran importancia, extendió su telescopio para posteriormente mirar por él.
"Primero... Encontrar a los bastardos que osaron atacarnos" guardó silencio después de observar hacia ninguna pista. "¡Cañoneros a sus lugares!" Con todas sus fuerzas DIO gritó, posteriormente su tripulación obedecía desapareciendo de cubierta a toda velocidad.
"¿Qué planea, capitán?" el mencionado rió ante la pregunta de Johnny.
"Hacer creer a Sandman que su plan falló" Murmuró logrando que su hermano menor se exaltara.
"¿Sandman?¿Cómo lo sabes?" El más grande se rió escandalosamente, llamando la atención de los camuflados de la marina.
"¿Qué otro bastardo planea atacarnos en silencio antes que combatir cara a cara?" Preguntó burlón volviendo a reír. "Además, cree que no conozco su estúpida habilidad" rió despegando de su vista el telescopio, a punto de volver a reír a carcajadas.
"¡Pero es tan predecible y fácil de leer que es obvio dónde está!" Su cuerpo volteó mirando hacia la orilla de esa gran montaña.
Sandman exhaló sorprendido, se echó dos pasos hacia atrás para luego inmutarse, sus expresiones se tensaron al notar a DIO voltear a su dirección únicamente con su tórax, con un gesto burlón en la cara y nuevamente su risa tétrica haciendo acto de presencia; Sandman chistó indeciso, suspiró.
"¡Desertar misión!¡No queda de otra que luchar frente a frente!" Sandman exclamó, mientras que las mismas criaturas esmeraldas aparecían, provocando que se dirigieran a toda velocidad al barco.
"¡Cañoneros a sus lugares!" Sandman exclamó desesperado. DIO alzó las comisuras de sus labios al mirar aquel navío navegando justo frente a ellos.
"Así que preparar cañones ¿Eh?" Una corta risa burlona salió de su boca. "¡Apunten!" Volvió a exclamar sin miedo, mientras Sandman desesperado miraba al otro capitán con los ojos llenos de miedo y furia irracional.
"¡Apunten!" El desesperado marino también gritó retador. Por su parte, el temible pirata simplemente se burló creando un sonido irónico.
"Sandman ¿Por qué tan nervioso?" Sentenció socarrón sin intención de que él le escuchase, aunque su mirada lo dijera todo.
Alzó con lentitud su mano al igual que dos dedos, llamó la atención del hombre de trenzas.
"¡Disparen!" Su voz resonó por todos lados, observando los ojos mediocres de aquel marino, bajó los dedos con burla
"Carajo" balbuceó mirando los cañones a punto de estallar contra ellos.
Tal como lo vió, una gran bola de cañón se dirigió hacia ellos, su mirada de disgusto se intensificó al observar una criatura verde adentrarse en la bola de cañón, definitivamente su navío iba a salir lastimado.
Ballbreaker golpeó el barco enemigo, recibiendo una gran sacudida.
"¡Cañoneros, no sé inmuten!" Volvió a exclamar Sandman. "¡Disparen!" Sandman no era imbécil, por lo que al momento en que los cañones se dispararon su preciado silent Way hizo acto de prescencia deslizándose por el agua a toda potencia contra, esta vez, Diego Brando; el único segundo mejor que podría detener el ataque de cañón.
"¿Puedes encargarte?" DIO preguntó, como si dudara de las habilidades de su hermano, aquel bufó ofendido y sacando su temible espada.
Scary monsters era casi desconocido para Johnny, lo único que sabía era que podía tornar una forma física en Diego y que era una espada también, no más.
Por lo que fue claramente sorprendente cuando el comandante se lanzó sin preocupación por la borda con total rapidez, llegando justamente para partir en dos esa furiosa bola de cañón cómo si fuera un caliente y recién horneado pan.
Su jadeó fue prueba de los pocos conocimientos del príncipe sobre esa habilidad.
"Increíble ¿No? Solo hace eso cuando el bastardo sabe que vamos a morir" DIO comentó antes de sobresaltarse al mirar que, aunque el peligro del cañón se había esfumado una nueva amenaza se dirigía a él con una gran rapidez.
"Mierda" Murmuró DIO por lo bajo pues su idiota hermano aún no notaba las palabras en dorado brillante acercarse a él.
"¡Diego, sube al barco ahora!" Distraído por tal cosa, no notó los otros tantos cañones preparados para darles lo que merecían.
"Ehm..." Hot Pants se incluyó a la conversación. "Capitán..." El otro alzó la cabeza encontrándose con la misma escena, frunció el entrecejo al notar los cañones, ese Sandman no era tan imbécil como creyó.
"¡Disparen!" Tres balas de cañón salieron disparadas hacia Phantom Blood, Diego no tenía posibilidad de deshacerse de ellos, pues ahora estaba ocupado intentando no ser mutilado por las figuras brillantes.
Los cañones parecieron estallar en rojo brillante antes de golpear contra la madera, moviendo con fiereza el barco de un lado a otro mientras que trozos de madera parecían caer al agua, una enorme cortina de humo se alzó imposibilitando la opción de mirar más allá de sus narices... Lo suficientemente grande como para que los marinos fuesen capaces de ganar ventaja.
Pucci no tuvo la necesidad de esperar una órden directa de DIO para deshacerse del humo, pocos segundos más tarde aquel había desaparecido casi por completo... Lamentablemente era algo tarde, el barco enemigo estaba a un metro de distancia ahora, frente a ellos. No obstante, segundo más tarde el sonido de la madera caer llamó su atención, ahora Sandman y su tripulación cruzaban el puente que había sido puesto para acercarse aún más a ellos.
"¿Qué este día no se puede poner peor?" DIO tronó la lengua, finalmente haciendo algo y desenfundado su espada.
"¡Todos los artilleros restantes, contra ellos!" DIO ordenó de forma poderosa, tomando su espada y acercándose con fiereza a los marinos que se le cruzaban enfrente.
Johnny se quedó estático sin saber cómo actuar únicamente mirando a los otros corriendo hacia esos canallas que fingían hacer el bien... Miraba gente a punto de morir caer por la borda desde cualquier dirección; no sabía que hacer, ésta vez Diego no estaba ahí para incluirlo a una divertida actividad, bien, quizá lo necesitaba un poco.
Miró a un hombre dirigirse a él amenazante, de forma instantánea salió de sus pensamientos y reaccionó, sacó su simple Tusk y disparó sin miedo para salvarse.
El príncipe recordó, ¿Qué estaba pasando con Diego...? La pregunta le carcomía la curiosidad, corrió a la borda para asomarse con cuidado, él estaba ahí milagrosamente vivo y con otro tipo quizá algo muerto en sus brazos. Johnny forzó la vista para identificar al hombre que Diego parecía cuidar.
"¡Gyro!" El muchacho exclamó aterrorizado. Su amigo había sido una víctima de las tres balas de cañón, había caído contra el agua y afortunadamente Diego estaba ahí para actuar como su Salvador
No tuvo que pensarlo mucho para saltar por la borda sin miedo y yendo directo a recuperar al de parrillas doradas. Cayó al agua helada conciente de que sus aliados necesitaban algo de ayuda.
"Eres muy irracional" la cansada y casi apagada voz de Diego sentenció justo después de que aquel pecoso subiera a la superficie.
"Cierra la boca" contestó agresivo al tiempo que se acercaba nadando al otro comandante.
"¿Qué mierda haces aquí?, arriba hay cosas mucho mejores." Sermoneó Diego al joven príncipe.
"Vine a ayudarte" Diego alzó una ceja de forma extrañada, como si no se la creyera. "En realidad a Gyro" se corrigió mientras le daba la razón a ese otro, el cuál solo rodó los ojos. Johnny tomó a su amigo, ayudándolo a no morir.
"Aguanta un poco" Murmuró buscando una forma de subir... Oh sí, estaba tan preocupado pensando en solo bajar y ayudar a Gyro que en realidad nunca pensó en cómo subiría; escuchó una risa burlona de Diego al notar esto también, Johnny bufó y golpeó en una costilla del débil comandante, ésta vez lo escuchó quejarse y maldecir... Dulce melodía.
Sus silenciosos ruegos fueron escuchados cuando una cuerda fue lanzada a ellos, poco más tarde miraron la cabellera rosada de Hot Pants asomarse por los barandales, sosteniendo el otro extremo de la cuerda y haciendo ademanes con la mano para que se apresuraran.
Johnny amarró al más necesitado a esa cuerda, mientras Hot Pants, con una impresionante fuerza lo subía.
"¿Por qué no subiste con él?" Volvió a preguntar Diego con tono molesto, Johnny suspiró acercándose al comandante.
"Voy a ayudarte a subir, estás muy débil" aquel negó, bufando, maldiciendo y alejando a Johnny para amarrarse a la cuerda para subir aún creyendo que podría hacerlo, grave error considerando que tenía severas heridas y si continuaba quizá moriría desangrado.
"¿Por qué no dejas de ser tan imbécil y aceptas mi ayuda?" Johnny comentó de forma fastidiada.
Después de que aquel intentara subir (de forma fallida) aceptó la ayuda de ese muchacho de mala gana, ganando una burlona risa del más joven.
Hot Pants esta vez amarró la cuerda a un lugar seguro y se alejó de la borda mientras parecía observarse un poco de una pelea de ella con otro marino, distrayendolo mientras el dúo subía.
"Bien... Entonces ¿Qué estamos esperamos?" Johnny sintió al Brando pasar su brazo por su cuello; el Joestar se preparó para lo que venía, la parte más difícil en la que un pobre muchacho de 60 kilogramos soportaba el doble de su peso para subir... Gracias a Dios que finalmente Hot Pants se asomó para dar un poco más de ayuda al subir.
Un metro... Solo un difícil metro faltaba antes de que un hombre se asomara detrás de Hot Pants. Johnny abrió los ojos pensando en lo peor.
"¡Agachate Pants!" Gritó antes de sostenerse de la cuerda por una sola mano y con la otra sostener su impecable Tusk, sin pensarlo mucho y disparando justo a ese hombre, fue únicamente suerte cuando el balín golpeó justo en la cara del marino y dejó que cayera... Bien, había evitado que Pants muriera, pero ahora estaban medio metro más abajo.
Ésta jadeó, mientras que volteaba la dirección hacia una parte y sus labios se movían, hubiera sido fácil oír si los estruendos de disparos no estuvieran ahí.
DIO se asomó por la borda poco después, resoplando y tomando la cuerda junto Hot Pants.
"Oh genial" Murmuró Diego mientras el otro lo miraba curioso. "Ésto será otra forma de avergonzarme de su parte" volvió a murmurar respondiendo automáticamente todas las preguntas de Johnny.
Mientras más subía era más fácil observar lo que ocurría en cubierta, básicamente una pelea sangrienta de piratas contra marinos, de hecho otro marino cayó por la borda, justo a su lado quizá muerto, causa de Hot Pants protegiendo a su capitán.
Finalmente al estar arriba, con ambos pisando madera DIO no tuvo tiempo para burlarse, únicamente volvió a sacar su espada y se giró a lo suyo.
Diego cayó al suelo lastimado, con la de cabellos rosas buscando desesperadamente su spray, pero no lo encontraba.
"Quédate, yo... Iré a ver qué hacer" Murmuró mientras buscaba su arma en su fajín, para su sorpresa tampoco estaba.
"¿Qué?" Preguntó desesperado y solamente recibiendo miradas de Diego cansado, ansioso al ver qué Johnny no hacía nada bueno. "¿Dónde carajo...? Tusk!" Exclamó... Sus uñas no giraron como solían hacer, escuchó una leve risa del otro comandante, lanzándole sin temor un arma.
"Tómala... No la suelo usar, así que es toda tuya" dio un respiró hondo mientras Johnny asentía y volteaba agradeciendo.
El más joven cargó el cartucho y mirando las seis balas antes de volver a su suerte.
Miró a un hombre enemigo frente a él, Sandman se acercaba a toda velocidad contra él.
"¡Mierda!" Exclamó el Joestar, metiendo el arma en el fajín y sacando la espada que muy pocas veces usaba, chocando su espada contra la del capitán marino.
"Pistolero" habló entre dientes el de trenzas. "Tu cabeza vale una fortuna para ser un novato" volvió a hablar, desviando la mirada un par de segundos, los suficientes para mandar su silent Way hacia Hot Pants, la cuál estaba a punto de llegar a Diego con Cream Starter en manos.
Johnny dirigió la mirada hacia allá de igual forma, chocando sus dientes y haciendo poco más de fuerza contra él,
"No será difícil aprisionarte" Sandman comenzaba a tener el liderazgo, llevando hacia atrás al otro pirata. "Eres débil... Te llevaré a la corona y recibiré mi recompensa" Johnny aún dió pelea, forzó su agarre e intento no moverse de su lugar insistente de lo que quería.
Aquel desvió sus ojos al estómago de sandman, tan ocupado en sus manos que no resguardaba lo otro. Su pie golpeó en dirección a su estómago y finalmente así el hombre cayó hacia atrás a tomar aire, y de la misma manera su habilidad se detuvo antes de llegar a Diego y a la otra.
La mano del joven se dirigió a su fajín nuevamente, donde sin mirar a él aprovechó para tomar el arma, sin embargo al levantarla notó que no era la misma.
"¿Qué...?" Preguntó. "Es una pistola de chispa" Murmuró mirando su arma, antes de que Sandman estuviera a punto de lanzarse a él como un loco.
"Es tu habilidad!" La voz de Diego le irrumpió, ahora él estaba frente a él, pareciendo proteger a Johnny, con la mitad de heridas curadas gracias a Hot Pants y su habilidad en mano. "Ha evolucionado!" ambas espadas chocaban con fuerza, como si ninguna tuviera en claro cuál ganaría.
Johnny miró que de hecho, su arma ya tenía todo listo, la pólvora en donde debía estar y los balines dentro del cartucho, solo faltaba disparar.
"Voy a cortarte la cabeza, Brando" Sandman murmuró a Diego, mientras ambos se miraban sin miedo.
"No si yo lo hago antes" miró a Silent Way desplazarse pocos segundos en la madera hasta subir hasta él, parecía querer llegar a su mano; Diego apretó los dientes esperando que no fuera a doler tanto.
Las onomatopeyas en dorado tocaron su mano, se dirigieron hasta la base de su espada y parecieron cortar justo ahí, hiriendo aún más al comandante por todo el cuerpo...
"Finje cuanto puedas, pero lo soltarás en poco tiempo si no quieres morir desangrado" un fuerte estruendo los interrumpió, Johnny había disparado su arma a cualquier lado del barco, sin un objetivo claro y únicamente buscar su uso.
"Nadie te ayudará, ese novato es un idiota que no sabe ni cómo ayudar a sus aliados" Murmuró sintiendo a Diego aflojar suavemente el agarre, pronto él cayó al suelo sin fuerzas... Sandman no tuvo ni algo de tiempo para intentar matar a Diego antes de que el príncipe se interpusiera con una espada en mano y en la otra a Tusk
"Aún podemos bailar juntos" Johnny le dijo interfiriendo el camino y comenzando a pelear contra él.
"¿Otra vez tú?" El marino chistó, aceptando el duelo una vez más. "Deja de ser tan arrogante y acepta tu destino" Johnny continuó con la pelea sin contestar, sus ojos se desviaban de vez en cuando hacia el hombre tirado detrás de él.
"Pants!" El muchacho llamaba a la mujer, la cuál no tenía tiempo para responder pues se encontraba luchando contra otra persona.
"Pants!" Volvió a exclamar sin respuesta. Johnny se quejó en silencio para posteriormente disparar contra Sandman sin antelación de aviso, pero no fue problema para él puesto que su habilidad cambió de dirección las balas de Johnny, las cuales cayeron al suelo y hundiendose junto con él.
"¿Crees que simples balínes podrán contra mí?" Preguntó con un tono burlesco sin avanzar en sus ataques. Miró el suelo formar agujeros que se movían hacia su dirección, no pudo hacer movimiento antes de que este agujero entrara por sus pies hasta su pierna, dónde ahí pareció perforar la piel del marino... Soltó un quejido de dolor ante tal cosa.
"¿Qué mierda?" Johnny aflojó suavemente el agarre para observar lo que su habilidad había logrado, con los ojos ligeramente abiertos fue interceptado por Sandman, el cuál en un intento de golpear al más joven con su espada fue sacudido hacia atrás.
Su cuerpo se inclinó hacia atrás poco a poco, su pie recargado en la madera resbaló pues la misma se rompería en pedazos, y Johnny al intentar sostenerse de un algo se aferró a las ropas de Sandman nuevamente logrando que el príncipe cayera en seco al agua junto a su enemigo, sin embargo aquel de trenzas fue detenido antes de chocar ante el líquido, su habilidoso stand le tomó impidiendo que se mojase.
Johnny se hundió, abriendo los ojos debajo del agua y observando las criaturas de Silent Way soltar esas palabras en dorado. Tusk cambió, al instante apareciendo detrás de Johnny dejando a su usuario volver a la temática de las uñas.
No prestó atención a un detalle pues la situación no se lo dejó, sus uñas giraban en torno a su dedo como si de un taladro se tratara.
Su uña perforó el agua y cambió de dirección a las palabras uno o dos segundos antes de que volvieran a su objetivo.
Johnny subió a superficie volviendo a respirar hondo, nadando y llevando su cuerpo hacia atrás, retrocediendo e intentando escapar; alzó la mirada desesperado encontrando los ojos de Sandman, los cuáles no le miraban con lástima ni burla, si no lleno de ego.
Sin otra opción decidió disparar a Sandman sostenido en la madera, nuevamente Silent Way interrumpió su objetivo, golpeando en la madera una vez más; no contaban con el mismo agujero dirigiéndose al marino, quién se soltó de la madera y como había sido anteriormente su stand le tomó. La madera explotó por causa de la bala, impidiendo que Sandman tuviese otro lugar para sostenerse.
Johnny miró como las criaturas habían desaparecido pues Sandman se había enfocado en protegerse, sin embargo éstas volvieron a soltarse hacia él.
"Eres un bastardo" habló Johnny volviendo a la pistola de chispa, disparándole al de mechas verdes, con velocidad... Gracias al jodido jesucristo que Sandman estaba en un poco de aprietos ésta vez, pues tuvo la oportunidad de golpear en su hombro con el balín, el cuál perforó en su carne y dirigiéndose a otra parte de su cuerpo.
"Estos agujeros..." Sandman habló. "Por uno o dos segundos intentan dirigirse a mí" Johnny no contestó, no tenía claro lo que hacía y únicamente respondía a sus instintos de supervivencia. "Específicamente mi corazón" apretó los dientes. "Ya me cansé de jugar".
"Pues yo también" Sandman apuntó al más joven con su pistola y sin miedo le disparó dándole en el hombro izquierdo gracias a su mala puntería.
El de luceros azules se quejó de dolor, cubriendo la herida con la mano derecha mientras la izquierda sostenía a Tusk.
Johnny apuntó al capitán con su arma, el cuál ésta vez estaba más seguro de dónde disparar.
Antes de poder acribillar un estruendo cercano llamó la atención de ambos hombres, por la borda nuevamente estaba Diego malherido habiendo disparado en busca de distraerlo; los ojos de Johnny se abrieron al pensar casi automáticamente en lo que el Brando planeaba, no pensó mucho antes de que su Tusk disparara directo al cuerpo de su contrincante, tomándolo desprevenido; Sandman abrió los ojos al sentir el impacto del metal taladrando su piel, Aquel volteó a la dirección de Johnny, el susodicho no lo miraba con lástima, si no con una venenosa maldad. En el momento en que el balín golpeó la superficie de su corazón su stand comenzó a desaparecer poco a poco, con ello su cuerpo comenzaba a deslizarse hacia el agua, y cuando su cuerpo finalmente chocó con el agua intercambió miradas con Johnny.
"Eres un hijo de puta, pistolero..." Escupió con rencor antes de que sus ojos se cerraran y su cuerpo comenzara a enfriarse, ahora Sandman estaba muerto.
Johnny no se inmutó ante su fallecimiento, únicamente lo miró flotar cerca de él sin vida.
Pronto, escucharía el grito desesperado de uno hombre.
"¡El capitán está muerto!¡Desertar misión!"observó a varios hombres vestidos de blanco y cubiertos de fluidos carmín cruzar el puente que se había puesto entre Phantom Blood y la marina, algunos segundos más tarde éste mismo caería al agua en seco, salpicando al niño Joestar.
Johnny respiró hondo divisando al barco enemigo marcharse y regresar por dónde vinieron; miró a su alrededor, los cadáveres piratas u marinos se encontraban flotando en el agua al igual que la madera antes perteneciente a su barco. Su mirada subió hacia cubierta, Diego continuó mirándole desde arriba unos poco segundos para que segundos más tarde una soga fuera lanzada a su dirección, con ayuda de Hot Pants y el capitán de los piratas fue capaz de subir, sosteniéndose débilmente de ella, varias veces de hecho se sintió caer difícilmente teniendo la fuerza para sostenerse.
Al llegar arriba lo primero que hizo fue sentarse en el suelo y respirar hondo. Diego, quién estaba sentado a su lado se dignó a hablarle.
"Bien hecho Jonathan... Lograste asesinar a Sandman" el joven comandante miró al de hebras doradas sonriéndole de forma extraña, se veía tan cansado como él.
"Gracias a ti también sin ti no lo hubiera logrado" las palabras salieron involuntarias de su boca, él realmente no quería responder a la felicitación de Diego, el antedicho asintió volviendo su cabeza hacia atrás.
La mujer de cabellos rosas se acercó apresurada al menor de los Brando con su spray en mano.
Aquella se puso de cuclillas hasta estar a la altura del otro, rellenando con su spray de carne sus heridas.
"Cómo es que sigues consiente?" Preguntó Hot Pants a Diego, el cuál únicamente alzó los hombros en señal de respuesta.
"Con los años te acostumbras" Murmuró para que poco después se golpeara contra la madera, pues su barco se encontraba hundiéndose.
"Capitán, nos hundiremos si no lo arreglamos" Pucci interrumpió sacudiendo su túnica apareciendo por detrás de DIO, mientras aquel asentía.
"Ve a por la joya". Habló fuerte, con el comandante instantáneamente corriendo hacia la pequeña caja negra.
Poco después el cura volvió con lo pedido, el procedimiento ésta vez fue apresurado debido a las condiciones; por lo que, minutos más tarde su barco comenzó a inclinarse y comenzando a levitar por el aire cada vez alzándose más metros hasta llegar a kilómetros, tres kilómetros arriba del mar.
"Vamos a hacer que los limpia cubiertas arreglen esto" DIO le dijo a su leal comandante, yendo a la dirección de sus aprisionados. "¿Cuántos crees que mueran haciéndolo?" Preguntó al hombre antes de reírse de forma carismática, como si hubiera olvidado que hace un par de minutos estaban en una mortal batalla.
El príncipe cubrió su rostro con sus palmas con la adrenalina al tope aún, se levantó del suelo, mientras Diego le observaba en silencio dirigirse hacia su cabina, la cuál afortunadamente no había sido afectada por los cañones de la marina, se lanzó contra su cama esperando descansar unos pocos minutos.
[...]
Quizá habían pasado más que sólo unos minutos, pues cuando Johnny abrió los ojos fue gracias a que la mujer de cabellos rosas parecía entrar junto Gyro, el cuál se mantenía inconsciente aún.
"Así que aquí estabas" suspiró Hot Pants. "¿Puedes ayudarme? Se le subió la fiebre" Johnny asintió amable para ayudar a su amigo, sin embargo antes de levantarse de la orilla de la cama su hombro comenzó a doler ridículamente.
"Mierda..." Se quejó llamando la atención inmediata de Hot Pants, la escuchó jadear.
"Johnny, tu hombro..." Balbuceó mirando como éste sangraba, la adrenalina había salido de su cuerpo y finalmente el dolor había vuelto a él.
La mujer se apresuró a recostar a Gyro para dirigirse al de pecas.
"Tu turno" Hot Pants puso sus manos en la cintura y poco después Cream Starter apareció en una de ellas, próximamente acercándose a Johnny.
Quítate la chaqueta y la camisa" tomó por sorpresa al hombre.
"¿Qué?¿No puedes curarme con esto puesto?¿Como los otros?" Aquella negó.
"Tienes una bala en el hombro, no puedo quitartela con toda tu ropa puesta" lo escuchó mofarse.
"Puedes dejarla ahí, no creo que sea molestía-" sin embargo se interrumpió a sí mismo al mirar el rostro intimidante de aquella mujer, Johnny tragó saliva.
"Bien..." Lentamente deslizó sus prendas por sus brazos, dejándolas caer al suelo y dejando que Hot Pants mirase con más precisión la herida del menor.
De las bolsas de su chaqueta, Hot Pants sacó unas pinzas.
"Okay Johnny, esto va a doler" le advirtió antes de que éstas se adentraran en la herida de Johnny, mientras aquel se quejaba de dolor.
Minutos más tarde la bala había salido de su cuerpo.
"Uhh...Perforó horrible tus ropas" Murmuró mientras que su Cream Starter rellenaba la herida de su amigo, y al terminar ésta no le permitió volver a colocarse lo suyo.
"Iré por nuevas prendas ¿Bien?" Johnny rascó su nuca. "¿Bien?" Volvió a preguntar.
"Éstas aún pueden soportar" Nervioso contestó, la miró rodar los ojos.
"Quizá, pero se rasgó desde la chaqueta a la camisa en la parte izquierda" con eso dijo todo. "Así que no te muevas ya vengo" Hot Pants le ordenó desapareciendo por la puerta.
Aquel volvió a mofarse.
Los ojos esmeraldas de un hombre miraban con insistencia la espalda conocida de alguien cercano, aquel hombre había despertado minutos antes y sin hacer ningún sonido fue testigo de que, Johnny, de hecho su gran amigo; llevaba en el hombro izquierdo una marca de nacimiento color morado en forma de estrella.
Escuchó la puerta de madera abrirse, alertando a los dos hombres, para la fortuna de uno de ellos era solo hot Pants, el más joven se acercó a arrebatar las prendas de la mano de la muchacha, mientras el otro fingía volver a dormir.
"¿Y bien?¿Qué opinas?" Preguntó Hot Pants guardando su habilidad.
"Me gusta la chaqueta, gracias" Le dijo intercambiando sonrisas con la de ojos rosados, poco sabían aún que Gyro había visto todo.
[...]
"Johnny, Johnny Johnny..." Nicholas murmuró con la mirada fija en su mesa y los dedos golpeando en él en patrón, con la palma de su mano sosteniendo su rostro y su codo en el escritorio.
"No es correcto abusar del poder de la joya de ésta manera" Murmuró con la intermitente piedra ámbar a su frente. "Solo es para una causa noble..." Intentó convencerse una vez más, pero no se movió ni un solo centímetro. "Pero no es correcto... Además puede que no muestre lo que quiero ver" mordió su labio con indiferencia. "Vale la pena intentarlo" habló después de un largo silencio de debate en su cabeza. Sus dedos desnudos se dirigieron temblorosos hacia la brillante piedra dorada, y ahí, sus extremidades fueron quemadas poco a poco, como era costumbre.
"Bella joya ámbar" le susurró deteniéndose unos segundos, dudando en hacerlo. "Muéstrame a Johnny Joestar ahora mismo" una intensa luz salió de la gema, nubló la vista de Nicholas e interpuso una imagen en sus ojos.
Al principio se veía bastante borroso, pero al acostumbrarse a la visión era fácil divisar un hombre rubio, poco a poco acercándose a él, sus ojos eran turquesas brillantes y unos dientes tan afilados como los de un carnívoro, volteó a mirar con desagrado al pelirrojo antes de que éste hablara.
"Éste no es Johnny" la piedra reaccionó ante esas palabras y nuevamente un brillo nubló su vista...
Al volver a definirse creyó que vería a su hermano, lamentablemente ese mismo muchacho volvió a aparecer en su visión.
"Detente!" Exclamó soltando la joya sin respuestas y con aún más preguntas, agitó sus dedos de dolor después de las quemaduras en vano. "Es suficiente" una mueca se formó en su rostro, levantándose de su asiento y dirigiéndose al teléfono de cable para marcar un número.
"¿Sí?" La voz de un hombre contestó el teléfono.
"Ferdinand, prepara el traje de la vez pasada" ordenó por el teléfono.
"En seguida majestad" contestó antes de colgar el teléfono para tomar aquel atuendo.
Nicholas colgó con el entrecejo fruncido.
"Me temo que tendré que volver a darles una visita a los corsarios" Murmuró.
[...]
Esa noche cayó más rápido de lo usual para Johnny, afortunadamente el turno de vigilancia no le correspondía aquella vez, aunque tenía insomnio y estaba aburrido, abrazaba sus rodillas en lo que habría de ser su cama y miraba hacia el suelo hundido en sus pensamientos.
"Johnny" la voz de Gyro exaltó al joven, saltó para sí mismo antes de voltear a su dirección.
"Gyro, no tenía idea que habías despertado" le comentó desde su lugar, mirándolo guardar silencio un par de segundos.
"Zeppeli" soltó sin más dejando intrigado al otro.
"¿Qué?"
"Zeppeli, ése es mi apellido" Antes de hablar otra vez Johnny se mantuvo pensativo, como si hubiese oído aquel apellido antes
"Me parece conocido..." Murmuró para sí mismo, quizá no lo suficiente bajo pues el de barba lo escuchó.
"Quizá sea porque los Zeppeli eran grandes amigos de los Joestar" los ojos de Johnny se agrandaron al oír aquello, al instante manteniéndose a la defensiva.
"¿Pero quién te lo ha dicho?" Preguntó ansioso por la respuesta, pro su parte, Gyro se tomaba su tiempo.
"Te he visto sin camisa hoy" una sola vez que va por la vida sin cubrir su espalda y es descubierto por otra persona, pero que suerte la suya. "No te preocupes por el secreto... Que lo guardaré bien" le habló aún con la mirada fija en el techo. "Ahora sabes que no eras el único príncipe en éste barco" nuevamente llamó la atención del muchacho Joestar.
"¿Príncipe?" Escuchó una risa baja provenir de su amigo.
"Me sorprende lo poco que sabes de eso... Pero bien" se preparó para narrar tragando saliva. "Hace once años mi vida todavía era normal, vivía en un bello palacio en la hermosa Italia junto a mis padres y hermanos" Johnny no despegó la mirada de Gyro, quien contaba su historia. "Sin embargo, un día un barco enrome llegó a nuestros puertos, devastó todo a su paso, asesinó a nuestros pueblerinos, a algunos los sometieron a torturas y humillaciones" pausó para tragar otra vez. "Poco después llegaron al palacio, habían miles de guardias esperando por ellos, pero aún así pudieron con todos... Entraron al lugar, asesinaron a mis padres junto a todos mis hermanos, la única forma de salvarme fue uniendome a ellos... Gracias a Dios que al capitán le pareciera divertida la idea, pues de lo contrario habría estado muerto desde hace tanto tiempo. En el momento en que tomaron la piedra zafiro que le pertenecía a Italia, toda la nación comenzó a morir y desaparecer, por eso es que ahora forma parte de España." Contó resignado y escuchando el suspiro de Johnny.
"Wow..." Un suave jadeo de sorpresa salió de Johnny en silencio antes de ser interrumpido por Gyro.
"Así que ahora dime, ¿Por qué estás aquí?" Bien, ¿Qué se suponía que debía decir ahora?
"Si estoy aquí es por mi cuenta propia" definitivamente Gyro esperó todo menos eso. "Desde que tengo memoria he tenido el sueño de cruzar el mar... Ser pirata es solo un pequeño precio que tengo que pagar para cumplirlo" mintió, pero claro que una mentira blanca a veces es necesaria, afortunadamente para él, Gyro no se quejó con él en voz alta, solo pareció asentir.
"Como sea, iré ya a dormir" Johnny comentó quitándose las botas y la chaqueta, lanzandolas al suelo.
"Bien..." Gyro contestó volteando de espalda a Johnny, cerrando los ojos e intentando dormir después de haber dicho todo eso. Johnny hizo lo mismo, se recostó, volteó de espaldas a Gyro y de igual forma intentó descansar a pesar de todo lo que cruzaba su mente en ese momento.

'Bitacora de Sandman número 86.
Ésta tarde tendremos un enfrentamiento con Phantom Blood si tenemos suerte, y su tenemos aún más suerte podremos aprisionar al menos uno de los buscados con recompensa. Conseguir oro es lo importante, pues si consigo oro lograre comprar las tierras que le pertenecen a nuestra familia. Podré lograr que mi hermana no sea desterrada de sus propias tierras, si no sobrevivo... Supongo que es mala suerte no hacerlo. En caso de no hacerlo quiero que ésta bitácora sea entregada a mi hermana en cuanto lleguemos a tierra firme.
Sandman, 1666'.

Young|DieJoni|JJBA|#Book1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora