Capitulo 25

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El seco desierto hacia que su cuerpo se sintiese pesado y ardiente, ni su sombrero lo cubría de los asesinos rayos del sol. Sus ojos esmeraldas expresaban el cansancio y la ira. La ira de tener que aguantar esto por 8 años de su inmortal vida.

Raito Sakamaki ya llevaba 2 años en aquel desierto, había logrado sobrevivir gracias a la suerte de encontrar vagabundos y borrachos en el desierto para luego absorber su sangre. El sabor podía ser comparado con mierda de vaca, pero era eso o su inmortal vida terminaba. Aunque para él la miseria era peor que la muerte.

—¿Contento?

—¿Tú de nuevo? Tch, ¿hasta cuándo seguirás apareciendo ante mí? Vete a tu maldito "cielo" y deja de joder...bitch-chan.

—Raito, sabés que no me puedo ir todavía...o por lo menos hasta que vayas a mi tumba y pidas perdón. Solo así descansaré en paz.

—Pfff, ¿pedirte perdón? No tiene sentido, estás muerta.

—No para tí.

Era verdad, estaba muerta para todos, excepto para él, pero...¿Por qué para Raito no?

Ni el mismo castaño lo sabía, o tal vez solo intentaba ocultarlo.

—Bueno bitch-chan, me voy. Oí que hay un prostíbulo en un pueblo que está por aquí cerca. No quiero perderme la diversión nfu~

En el prostíbulo

—¿No es algo joven para estar en un lugar así, caballero?

—Nfu~ Aquí hay chicas más jóvenes que yo, niñas en realidad, y no lo veo quejándose.

—Eh, tiene razón. Que tonto soy jaja. ¿Le gustaría alguna jovencita en específico? Tenemos una de quince que tiene unos ojos y un cuerpo espectaculares JAJAJAJA.

Raito miró con cara de desagrado a aquel hombre calvo y gordo, con dientes amarillos y aliento repugnante.

—Tráiganme a la más sumisa. Pero que no sea una menor de dieciséis años— respondió fríamente.

—Pero caballero, la chica que cumple con las características de las que usted habla es una patética. Nadie la quiere.

—Pues yo la quiero. Iré a la habitación.

Y se fue dejando a aquel hombre confundido.

—Ashh, no me queda otra opción. Esperó que pagué bien.

Un rato después

— H-hola...Me llamó Naila...

—¿Naila? Nfu~ que nombre tan peculiar...Uff hueles delicioso, Naila-chan~

—P-por favor, no me haga nada...

—Hmmm esa frase se me es muy familiar~...

El castaño nunca supo que desde esa noche todo cambiaría.

Nota de la autora:  Buenas buenaasss, he vuelto :D
El colegio está re pesado, por eso no subo nada. Sorry, trataré de hacerlo más seguido. En fin, cuídense uwu



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