Need U

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— ¡Solo mírate! Tan patético — exclamó la chica rubia.

— No creo que sea el mome- — intentó hablar Louis, pero la chica lo interrumpió.

— ¿De verdad creíste que podría enamorarme de ti? — reía con cada comentario que le hacía — Honestamente, vergonzoso — la chica rubia comenzó a acercarse Louis.

— Ya basta — susurró Louis y noté sus ojos vidriosos.

— ¿Y yo entre todas las personas? Crees saber todo de mi — llego hasta él y le enterraba el dedo en el pecho una y otra vez — ¡No sabes nada de mi!

William intentó acercarse a ellos, pero Louis le hizo una seña de que no intentara hacer lo que pensara hacer.

— Y lo mantendré de esa manera — dijo la chica rubia.

— ¿Qué te pasa? — preguntó Louis algo molesto  — Siempre tienes la maldita necesidad de humillarme y tratar de pisotearme. Estás muy mal si crees que-

La chica no lo dejo terminar y lo abofeteó tan fuerte que algunas personas se asombraron y generaron un sonido muy bajo.

Estaban en medio de la sala, la fiesta se había detenido en cuanto ellos comenzaron a pelear. Todos estábamos viéndolos.

— ¿Quiénes son? — le pregunté en un susurro a William.

— Él se llama Louis, la chica que lo abofeteo es su novia — contestó — Bueno, ahora su ex-novia. Creí que ya conocías a Louis.

— Escúchame bien, Louis — continuó la rubia — Aléjate de mi.

— No puedes hacerme esto — gritó Louis— Intenté darte todo y no puedes solo dejarme así.

— No eres suficiente para mi. No lo fuiste y no lo serás.

Louis abrió un poco sus labios, el silencio entre todas las personas era súper incómodo, Louis vio a todas las personas en la sala y luego salió corriendo de ahí.

— Ven, vamos. Hay que buscarlo — dijo William agarrando mi mano y sacándome de la multitud de personas que ya empezaban a hacer escándalo.

Las personas seguían hablando de la pelea y la chica rubia se había quedado en la sala.

No conocía muy bien a Louis, solo lo había visto algunas veces cuando William me pedía dejarlo en su casa o cuando me invitaban a sus salidas. Pero Louis y yo casi no hablábamos. Una vez tuvimos una conversación y fue tipo así:

— Dice William que de que quieres las palomitas — dijo Louis llegando conmigo.

— De lo que sea, dile que él las elija — contesté.

— Bien — se fue.

No se si a eso podría llamarle conversación.

— Busquémoslo — musitó William en mi oído — Separémonos. Si lo encuentras, me llamas.

William fue a buscarlo al patio y a la cochera. Yo fui a buscarlo entre todas las habitaciones existentes en esta casa, más bien, mansión.

— Louis — hablaba mientras buscaba en las habitaciones.

Pase enfrente de una puerta y escuché sollozos. Al principio los ignoré, pero luego, decidí ver quien era.

Toque la puerta; nadie contesto.
Así que entre.

— Está ocupado — dijo el chico sentado en el piso. Tenía su cabeza entre sus piernas. Y abrazaba sus piernas pegándolas a su pecho.

— Louis — dije y me senté alado de él. Claro que primero cerré la puerta (lo hice con seguro solo para que nadie entrara sin tocar, como yo lo hice)

— Dije que estaba ocupado — dijo aún sin verme. Tenía la voz algo... diferente.

No era muy buena consolando a las personas en este tipo de situaciones.
Decidí sentarme ahí y escucharlo, le daría un momento y luego llamaría a Will.

— Me humillo — sollozó Louis — Viste como me trató— levantó su cabeza y me miró, tenia su mejilla roja y los ojos vidriosos.

— Todos lo vieron — Se que no es la mejor respuesta. Pero no sabia que hacer.

— Trate de.... — no termino su oración y volvió a enterrar su rostro entre sus piernas.

¿Qué se supone que debería de hacer?

Comencé a darle caricias en su espalda en forma de "consuelo"

— Trate de darle lo mejor de mi. Aún así, no fui suficiente para ella. No soy suficiente para nadie.

— No digas eso, Louis. Que ella pensara que no eres suficiente no quiere decir que para los demás tampoco lo seas — respondí — Eres más que suficiente.

— Ni si quiera me conoces como para decir eso.

— No, pero sí conozco un poco de ti como para poder decir que no eres nada de lo que ella dijo.

Louis me miró y sonrió.
Le devolví la sonrisa. Pero se apago en el momento en el que volvió a pensar en ella.

Después de estar un rato en silencio, Louis suspiró y recargó su cabeza en mi hombro. Ya tenía sus piernas extendidas y se veía algo más relajado.

— Ella dijo que-

— No hablemos de ella — lo interrumpí — Eso no te ayudará mucho.

— Gracias — susurró.

— No tienes porque agradecerme, Louis — él levantó su cabeza y me miró en cuanto dije eso.

Estaba un poco alcoholizada, pero no tanto como para no notar que Louis estaba acercando su rostro al mío.

Me deje llevar, el estaba roto y triste, tal vez esto lo ayudaría. Deje que el me besara. Pero no sabía en que me estaba metiendo.

Sus labios eran suaves, estaban algo calientes. Sabían a alcohol y a vainilla.

Cada vez que nuestros labios se separaban hacían un ruido que hacía eco por todo el baño.

Louis agarro mi rostro de mi mejilla y me acercó más a él. Aun seguíamos sentados en el piso.

— Louis, no deberíamos-

— Por favor, solo bésame — me interrumpió. — Lo necesito.

Sus ojos reflejaban lo triste y roto que estaba y después de estar muy cerca, él habló: — Te necesito, _____.

No me sentía del todo bien haciendo esto, sabía que Louis no estaba muy consciente, pero igual lo seguí besando.

Porque cuando me relaje, me di cuenta de lo bien que besa.

— ¿Louis? ¿Estás ahí dentro? — preguntó alguien intentado abrir la puerta.

Louis se separó rápido de mi y vió a la puerta.

— ¿______ esa contigo? — era William.

Me levante y Louis igual, luego fui a abrir.

— Louis — William lo abrazó — Que bueno que te encontramos — entrecerró los ojos y dudo al decir "encontramos"

William me miró a mi, luego a mis labios que, probablemente, estaban algo rojos por el beso... los besos.

— ¿Ustedes-

— No — hable rápido —, no, no, acabo de encontrarlo.

— Sí, acaba de encontrarme.

— Bien — William me abrazo por los hombros — ven — me dió un beso en la mejilla, no somos pareja, pero se que le gusto y le dije que podríamos intentarlo poco a poco.

Louis se removió incómodo y luego habló: — ¿Qué les parece si mejor nos vamos? — sugirió — podemos ir a mi casa. O a la tuya, will.

— Vamos a la mía — will me guiño un ojo.

En camino a casa de William, Louis no dejo de acariciar mi mano, definitivamente estaba muy borracho. Pero tal vez mañana no lo recordará.

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One Shots  || Louis Partridge ||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora