Amapolas

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Salí corriendo hacia el carro de Louis mientras reía por los nervios y la emoción.

— Arranca — le dije cuando subí y cerré la puerta.

Me dió un beso corto y volvió su vista al camino.

Ambos reíamos, y tal vez era por el nerviosismo y la adrenalina del momento.

Se escuchaba la radio bajo el fuerte sonido del viento. El auto era un convertible, y a Louis le encantaba tenerlo sin techo.

El aire helado golpeaba mi cabello hacia atrás mientras acariciaba el cabello de Louis y mis piernas estaban dobladas abajo de mi.

La ciudad es bastante callada a estas horas y el frío se siente más.

Nos estacionamos afuera de una tienda que tiene facha de que lleva años existiendo.

— Regreso en un momento — Louis se bajó del auto.

Al abrir la puerta se escuchó un campaneo y luego Louis se perdió detrás de la puerta.

Las letras de la tienda eran de un color verde y sus luces parpadeaban mientras hacían un sonido raro.
El único sonido que se escuchaba ahora.

Aunque el clima estuviera helando, Louis llevaba una playera de botones blanca sin mangas y como si fuera verano, con los primeros tres botones desabrochados.

— Gracias, gusto en verte — salió riendo y despidiéndose.

En su mano traía una bolsa de papel larga.
Entró al auto brincando por la puerta y arrancó.

Llegamos unos kilómetros antes de la salida de la ciudad, era una parte más alta y más oscura.

Me baje del auto y Louis hizo lo mismo, yendo a la cajuela del auto.

— Hace mucho no veníamos — dije, estirándome.

— Por eso tenía que ser especial.

Volteé y estaba acomodando una cobija en la capota del auto mientras se subía. Hice lo mismo y me acomodé a su lado.

— Perfecto — susurró, destapando el vino que traía en la bolsa. — Raisin acide — lo olió y murmuró.

— Que francés.

— He mejorado — me guiño el ojo y luego sirvió dos copas. — Salut, chérie.

Bebimos y estaba muy ácido. Sus ojos se enchinaron bastante y sus facciones se contrajeron por la acidez.

— Perdón, pensé que estaría mas dulce — rio él.

C'est parfait — dije.

— Uy — volteó en varias direcciones y luego a mi — aquí entre nos, mi francés no es tan tan bueno.

— Dije que es perfecto — reí mientras dejaba la copa a un lado.

— Lo supuse — su mirada viajó al cielo tan oscuro y frío, al mismo tiempo que era iluminado por estrellas.

Sus dedos acariciaban suavemente la copa entre su mano.

Suspiraba constantemente para no tener un silencio total.

J'adore tes lèvres — susurró, viéndome.

Mis mejillas ardían, y entre-abrí mis labios.

Montrez-moi que tant— respondí.

Y sin pensarlo, se acercó hasta mi rostro y me besó. Sus labios sabían al vino que estábamos bebiendo y estaban ácidos.

Su mano acarició mi mejilla hasta que llegó a mi nunca y profundizó el beso, juntándome más y acercando más su cuerpo a mi.

Magnifique — musitó.

Mordió mi labio inferior y lo soltó para terminar el beso.

Volvió su mirada al cielo mientras su sonrisa cada vez crecía más.

— Tal vez no lo demostré tanto — dijo después de segundos y volvió a besarme.

Su tacto era suave y delicado, aún así me empujaba más a él con su mano en mi nuca.

— Te amo tanto.

Me separé para poder verlo. Sus ojos estaban cansados, sus labios rojos e hinchados y sus mejillas encendidas como sol de verano.

— También te amo, Louis. Quiero casarme contigo.

— Casémonos — siguió con el beso, dejando su copa de lado y usando sus dos manos para acercarme a él.

———————

J'adore tes lèvres/ adoro tus labios
Montrez-moi que tant/ muéstrame que tanto

Amapolas - Leo Rizzi

Uff, tres meses han pasado desde que publiqué el último shot, qn diría que me iría por un tiempillo vdd.

Feliz halloween y día de muertos.
Y seguro feliz navidad y año nuevo.

One Shots  || Louis Partridge ||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora