Sentí cuando me apoyó sobre la cama y reboté, luego se dirigió al baño, su culo se balanceaba de lado a lado mientras caminaba. Gemí y tiré de las esposas, pero no se soltaban, ni siquiera tenían pestillos de liberación como el traje.
─Si te preguntas por qué no puedes soltarte, te diré que son esposas de verdad. Le di dinero a Namu para que las comprara antes de la fiesta─dijo mirándome desde la puerta.
─¿Por qué?─pregunté. Apreté la mandíbula cuando empezó a hacer movimientos delante de mí, no podía soportar tenerla así y no poder besarla o tocarla.
─Ya que realmente querías ir a esa fiesta, yo decidí tener un poco de diversión contigo ¿No te estás divirtiendo?─preguntó. Pude ver un parpadeo de compasión en su rostro.
─Lo estoy, pero no creo que pueda aguantar más. Por favor, quítame las esposas─le dije mientras giraba mi cuerpo para mostrarle mis manos atadas.
─Mmm...─ella pensó, haciendo girar el bastón en el aire de nuevo─No, eres mía esta noche─contestó en cuestión de segundos.
─Puedo ser tuya sin esposas─dije.
─¿Nunca jugaste con unas antes? ¿No te parece que traen cierto picante a la habitación?─me dió un guiño y sacudí la cabeza para responder a su pregunta─Además, eres una reclusa traviesa, no tienes derecho a usar las manos en este momento─sentenció. Si ella seguía haciéndome esto, me iba a reventar y no en el buen sentido, mi centro estaba apretado y palpitando continuamente, no creo que pueda aguantar mucho más.
─Por favor, Bboya... hazme tuya─gemí y traté de encontrar una posición para que mi clítoris pudiera ponerse en contacto con algo, pero sin el uso de mis manos era bastante inútil. Sólo podía esperar.
─Wow, señorita Lee. Usted no puede ir por ahí pidiéndole a oficiales de policía eso─dijo riendo. Me empujó hacia abajo y se acercó a mí. Quedé realmente inmóvil, y mi clítoris dolía tanto. Nunca supe que tan torturantes eran sus burlas, hasta que pasó sus uñas de arriba a abajo por mis pechos, haciendo caso omiso a los "tics" que mi cuerpo sufría por sus toques.
Traté de inclinarme para poder besarla, pero ella simplemente me sostuvo de los hombros y me lanzó de nuevo a la cama. Lo que hizo a continuación fue realmente cruel, o puede considerarse realmente increíble.
Agarró su bastón y con la punta del mismo, aplicó presión a mi clítoris hinchado, a través de mis pantalones cortos. Apretó y empezó a hacer círculos en mi bulto sensible de nervios y cada vez, la sensibilidad se me hacía demasiado difícil de soportar. Ya que estaba cerca de un orgasmo, y mis gemidos se hicieron más y más fuertes.
Agarró con su mano libre uno de mis pezones, lo tiró y apretó haciéndome sentir un leve dolor, pero gracias a lo que hacía con el bastón en mi clítoris el dolor desaparecía al instante. Se inclinó hasta mi cuello y lo chupó como si su vida dependiera de ello.
Me retorcía debajo de ella y sin saberlo, una lágrima cayó de mis ojos. Nunca había querido tocar a alguien tanto en mi vida y que en este momento me estuviera torturando. Sin embargo, la presencia de las esposas le daba cierto efecto, la forma en que hacía mis manos inútiles, y la forma en que me torturaba hicieron latir mi clítoris contra mi ropa interior cada vez que pensaba en ello.
BoRa continúo su trabajo con el bastón y yo continué mi forcejeo inútil. Creo que, a juzgar por la sonrisa en su rostro, le gustaba verme cuando yo trataba de soltarme. Una vez que quedé exhausta, me dejé caer sobre la cama y noté como ella frunció el ceño, pero mi visión estaba borrosa para notar bien lo que estaba haciendo.
─¿Estás bien?─preguntó, y yo asentí para que continuara. Yo gemía más fuerte a medida que me acercaba al espléndido orgasmo, que había tomado más tiempo de lo habitual. BoRa movía el bastón contra mí, lentamente, ya estaba justo en el límite. Un movimiento más del bastón y me daría lo que que yo quería. Cerré los ojos lista para explotar en placer, pero en un momento ya no sentí nada. Abrí los ojos de golpe y vi el bastón justo enfrente de su cara, debería haber estado en mi clítoris, sin embargo estaba en frente de su cara.
─¡¿Por qué hiciste eso?─grité, y traté de empujar mis caderas sobre el borde de la cama, pero no pude. Luché contra los ganchos de metal nuevamente, pero no sirvió de nada.
─Oh ¿No recuerdas? Eras una niña traviesa y estás siendo castigada─sonrió maliciosamente.
"Maldita sea, tenía una mala racha y no sabía si me gustaba o si lo odiaba"
Justo en este momento yo no estaba particularmente encariñada con ella, mi puto orgasmo se desvaneció, dejando mi centro caliente y goteando. Gemí para poder frotarme contra cualquier cosa y no tener este vacío insoportable, pero BoRa mantuvo mis caderas hacia abajo.
Y luego, como para prolongar mi sufrimiento, comenzó a desabotonarse su traje, y para completar, ella tampoco llevaba sujetador. Se desabrochó todo y luego comenzó a jugar con sus propios pechos, entre sus dedos, masajeando.
─Yo quiero hacer eso─dije mientras la miraba, entrando en una especie de trance.
─Entonces, inténtalo─BoRa respondió, empujando sus pechos hacia adelante, sabiendo muy bien que no los podía alcanzar. La miré incrédula, Dios... sí que podía ser cruel. Se rió de mi expresión y continuó jugando con sus pechos haciendo el mejor de los espectáculos, mi boca se hacía agua mientras miraba su cuerpo tonificado y mi corazón se aceleraba contra su pecho.
─Por favor─le rogué una vez más, pero ella sólo dió una pequeña sonrisa y no me hizo caso. Pensé que iba a terminar con todo de una buena vez, pero en vez de eso, puso el bastón en frente de mi cara.
─Ahora, se buena chica y lubrica esto para mí ¿Puedes?─preguntó, manteniendo el bastón contra mi boca cerrada.
"¡¿Quería que lo chupara?!"
La miré incrédula, pero sus ojos me rogaban que lo hiciera. Lo tomé en mi boca, y no era tan grueso como esperaba, más bien parecía un consolador extra grande.
La miré y sus ojos estaban fijos en mi boca, mientras yo bromeaba con el bastón como si fuera un pene real, me aseguré de hacer un espectáculo para la chica pervertida que estaba encima de mí. Tomé el bastón más adentro de mi boca y vi sus ojos brillando mientras empujaba más para ver hasta dónde llegaría. Creo que BoRa había bebido un poco, porque no podia imaginarla haciendo esto sobria.
Sentí su mano agarrarme la parte de atrás de mi cuello y luego tiró de mis rodillas. Ella también se puso de rodillas y, mientras movía una de sus manos detrás de mi cabeza, usó la otra para empujar el bastón en mi boca como un chico lo haría. Gemí, ya que lleno toda mi boca. Solo pude cerrar los ojos y disfrutar el momento. Su mano sobre mi cabeza bajó aún más el bastón y luego lo sacó de mi boca.
Lo miró y estaba lleno de saliva, entonces me empujó y me tumbó de nuevo en la cama, una vez más, se sentó sobre mí y empezó a poner en marcha su método de tortura; frotarse contra mí.
─Ese fue un buen espectáculo, me tienes toda caliente y mojada─dijo dándome un guiño mientras seguía frotando su centro húmedo sobre mis piernas desnudas─¿Te está gustando?─preguntó con una sonrisa de suficiencia, mientras continuaba moviendo sus caderas. La miré como si tuviera dos cabezas ¿En serio me estaba preguntando eso? Ella me estaba torturando y lo sabía.
─Me estás matando, BoRa. Deja de joderme, por favor─me quejé.
─¿Crees que fuiste castigada lo suficiente?─preguntó mientras me giraba de lado para golpear una vez más mis nalgas.
─Sí, ya fue suficiente castigo por hoy─le dije.
─Mmm...─se detuvo y se inclinó encima de mí, sus dedos empezaron a hacer cosquillas a mis pezones─¿Ya has aprendido la lección?─susurró cerca de mis labios.
─¿Cuál fue la lección?─fruncí el ceño, pero inmediatamente me callé cuando me di cuenta de que esa pregunta podría meterme en otro castigo, y la verdad no quería que me jodiera más.
Sin embargo, mi expresión la hizo reír y siguió haciéndome cosquillas en los pezones, hasta que puso una de sus manos en todo mi centro y dió un apretón suave y delicioso haciéndome gemir en éxtasis.
Ella no respondió a mi pregunta. En cambio, pegó sus labios con los míos, y finalmente me dió lo que había anhelado toda la noche.
Me hizo suya.
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Lujuria Oculta | SuaYeon
RomanceSi al entrar al salón de clases me hubieran dicho que mi vida cambiaría para siempre, nunca lo hubiera creído. Esta historia no me pertenece, es solo una adaptación. ♡
