Capítulo 44

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Estaba realmente agotada. Apenas había logrado dormir mientras pensaba en lo dura que había sido con ella. Ustedes se preguntarán en qué, pero no es fácil recuperar a alguien cuando ya me había acostumbrado a vivir sin ella. Sentí escalofríos cuando me había tocado, pero también me sentí incomoda, como si no fuera natural.

Yo no era la misma que era cuando la había conocido. Ya no era audaz, franca, la engreída Lee Si Yeon, la chica más caliente de la escuela por la cual los chicos babearon. Era SiYeon. Simple y llanamente SiYeon. Me levanté para ir a su habitación, abrí la puerta un poco y ella estaba medio vestida, abrochando su sujetador. Cerré la puerta de inmediato, no quería ver.

─Estaré esperándote afuera─dije y procedí a hacer precisamente eso. Pronto salió, con los ojos hinchados, su maquillaje del día anterior surcado de lágrimas y su cabello despeinado. Ella estaba lejos de la Diosa que yo solía recordar. Me siguió escaleras abajo y se sentó en la mesa de la cocina. Le di de comer a nuestras perritas y luego cociné algo para desayunar. Así es, estaba cocinando y ella parecía sorprendida, demasiado.

─¿Aprendiste a cocinar?

─Desde que me retiré de la escuela, tuve mucho tiempo perdido─un silencio incómodo se produjo después de eso. Lo usé para recoger mis pensamientos, y los empujé a un lado mientras apilaba los panqueques en dos platos, y luego los colocaba en la mesa con jarabe de miel.

─¿Cómo te fue?─preguntó, en relación con los exámenes.

─Sorprendentemente pasé todo. Parcialmente con 9 y 8 pero algunas con 10 también─sonrió un poco.

─Bien hecho─asentí y bajé la mirada de nuevo. Ella no comía, se quedó mirando como pinché la comida en mi plato. Era un hábito que había recogido. Ahora me gustaba cocinar, pero desde mi actual peso podría decir que no comía mucho de mi propia comida, o cualquier alimento. Pinché un pedacito, mastique, tragué y deje de hacerlo, todo bajo la mirada de BoRa.

─¿Has ido a ver a un médico?─preguntó, mientras finalmente probaba su desayuno.

─¿Por qué debería ir?

─Creo que es obvio lo qué pasa─respondió, haciendo un gesto hacia mis acciones.

─¿Te refieres a mi depresión? ¿A mi ansiedad? ¿Anorexia? ¿O insomnio? ¿Cuál de todas?─le pregunté haciendo una mueca y bajé la mirada, no quería quedar hipnotizada o algo parecido.

─¿Sufres de todo eso?─preguntó en un tono preocupado, y asentí para confirmar─¿Has recibido algún tratamiento?

─Me recetaron pastillas contra la depresión, pastillas para dormir, medicamentos contra la ansiedad y una guía de dieta a seguir.

─¿Y...?─me aclaré la garganta con torpeza sin querer contestar. Entonces, fui salvada por la campana, bueno, eso pensé, mi padre venía entrando a la cocina.

─Lobita, eso huele delicioso─se detuvo cuando vió que no estábamos solos─Oh, hola─sonrió cálidamente cuando la vió.

─Buenos días─respondió BoRa, inclinando la cabeza. Mierda, esto iba a ponerse feo.

─Soy el padre de SiYeon ¿Y tú eres?─preguntó.

─Mi nombre es BoRa─dijo, mientras sonreía incómoda.

─¿BoRa? ¿Dónde he oído ese nombre antes?─se preguntó en voz alta─¿Cuál es tu apellido?─preguntó y ella respiró hondo, antes de responder.

─Kim.

─Kim Bo Ra, Kim Bo...─y ahí estaba, la expresión en su rostro, se convirtió en rabia casi de inmediato─¿Qué demonios estás haciendo aquí?

Lujuria Oculta | SuaYeonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora