Una venda negra de seda le prohíbe ver a su alrededor, unas cintas en sus muñecas le prohíben tocar o siquiera moverse como quiere. Tiene todos los sentidos alerta, los nervios en punta y con la existacion barriendole el cuerpo con tanta desesperación y fuerza que su piel se estremece y brilla por la leve capa de sudor que lo baña.
No tiene más que el bóxer negro que se puso antes de salir de su apartamento e ir al de JeongIn como planearon. Nada más que esa fina tela lo cubre. Su cabello está desordenado y sus labios húmedos de tanto lamerlos.
Cuando llegó con JeongIn, pensó que el menor le diría algo, lo que fuese, para darle a entender que era eso que quería hacer con él, pero no fue así, apenas ingreso al apartamento, JeongIn le cubrió los ojos. Lo beso en los labios y se le ocurrió la desgraciada idea de dejarlo caliente en medio de la sala. HyunJin nunca había hecho estas cosas antes y siempre pensó que el menor era alguien que le gustaba las cosas suaves y tiernas. Aunque vamos, siempre fue alguien despierto y que le gustaba provocarlo. De hecho, si no fuera por JeongIn, probablemente HyunJin no hubiese tenido sexo con él aún. Pero ahí estaba, dejándose llevar por un niño tres años menor que él, que era dominante en el sexo y que le encantaban los juegos y el placer rudo.
HyunJin ya no sabía si lo disfrutaba o si le daba miedo la forma en que JeongIn lograba calentarlo con solo mirarle.
-¿Te gusta la sensación, Jinnie? - la suave voz del menor hizo eco en la habitación y HyunJin solo intento moverse un poco, fallando obviamente. Sus muñecas tenían nudos fuertes y que decir de sus tobillos que lo mantenían sujeto a la cama. Su cuerpo realmente estaba caliente y las ganas por probarlo una vez más estaba creciendo junto a su intimidad que le apretada el bóxer. - ¿sientes tu piel temblar? - HyunJin hecho la cabeza hacia atrás cuando la respiración del menor se sintió subir por sus muslos. Cuando tuvo el atrevimiento de besarlo por encima del bóxer.
Jalo de la cuerda que lo aprisionaba en un intento por hacer algo, pero solo consiguió lastimarse y que un quejido brotara de su boca haciendo sonríer al menor.
-Innie~
-¿Te gusta, Hwang? - preguntó metiendo su rodilla desnuda entre las piernas del más alto, presionando su hombría con algo de fuerza, pero no con la suficiente como para lastimarlo. - ¿te gusta esto, corazón?
-Sí... - realmente no supo cómo respondió. Solo supo que los labios de JeongIn le estaban besando con desesperación mientras lo toca descaradamente. Mientras la traviesa mano de JeongIn toma su pene con movimiento bruscos y acelerados que le hacen sentir tanto placer como desesperación en aquello que no entiende, pero que le gusta de una forma muy intensa.
-Quiero esto en mi boca, Jinnie... - dice detenidose en sus movimientos para presionar la punta del miembro con su pulgar. - ¿Puedo tenerlo en mi boca? - la espalda de HyunJin se arqueo y otro gemido salió de sus labios rellenos con fuerza.
JeongIn lo beso una más y descendió lentamente, dejando besos por el cuello, las clavículas, el pecho, el estómago y el ombligo. Levantó la mirada solo para encontrarse con la mejor vista de su corta vida. Con un HyunJin con los ojos vendados y las muñecas atadas a la cabecera de la cama mientras se muerde los labios y hecha la cabeza hacía atrás.
Sin pensarlo más, jala con fuerza del bóxer ajeno, logrando romper la fina tela que le prohíbe ver aquello que le encanta de su novio. Aquello que a JeongIn le fascina tener dentro, dándole tanto placer como a ambos les gusta. Y sonríe tan amplio antes de llevarse el pene de HyunJin a la boca.
El mayor ahoga otro gemido mordiéndose los labios y hecha, nuevamente, la cabeza hacía atrás mientras intenta moverse para soltarse, pero solo consigue lastimarse una vez más.
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Crazy decisions #2
FanfictionSegunda parte de Crazy Love. Después de cuatro años completos de no tener ni una sola noticia de Lee Felix y Lee MinHo, los chicos deciden que hablar con JiSung es una buena idea. Han JiSung, obligado a vivir bajo la tutela de sus padres, se ve en l...
