- Buenas tardes, soy el doctor Lee. ¿Algún problema con tu celo?
- Nah, doc. - el chino rio escondiendo su dentadura con la palma de su mano - No tengo ningun problema grave, me da un poco de vergüenza decírselo.
El atractivo doctor negó - Dime, no...
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Sus ojos se abrieron cuando el sol estaba muy arriba allá en el cielo. ¿Qué hora serían? ¿11? ¿12? no sabía, tampoco le interesaba mucho. Lo que era preocupante es el delicado cuerpo que yacía delicadamente en su cama. La desnuda espalda estaba bordada con algunos rayos del sol que se filtraban por la ventana. La sábana solo tapaba la mitad del cuerpo al lado suyo. Suavemente trató de fijarse en aquel rostro, pero las marcas en su pecho y cuerpo daban idea de lo intenso que había sido anoche. Jun respiraba tranquilamente sin embargo, la sábana no pudo cubrir aquellos pequeños moretones en sus finas caderas. Seokmin se sintió culpable. Tendría que cuidar las heridas de su destinado, no podría perdonarse que este halla salido lastimado por el vago hecho de su intenso celo.
Rápidamente se puso ropa interior y bajó a su cocina para sacar su maletita de primero auxilios que tenía como buen médico que era. Cuando nuevamente entró a su habitación, la imagen de Jun despierto lo recibió. Lucia desorientado mientras se frotaba su ojo izquierdo, se había sentado en la cama así que la sábana solo cubría sus piernas. La culpabilidad aumentó cuando vio aquellas mordidas repartidas desordenadamente en el pecho del más joven.
— Alfa — habló con su voz un poco ronca por el sueño — No me gusta que me dejes solo. Ven aquí, quiero un abrazo.
Lee siguió las ordenes del omega dejando en la mesita de noche la maletita de primeros auxilios. Wen lo recibió con los brazos abiertos para después esconder su cabeza en el fornido pecho del médico.
— ¿Porqué viniste? ¿Acaso has visto como está tu cuerpo? — regañó el de mayor rango — ¿Te duele mucho?
El omega quiso voltear lo ojos por la insistencia del alfa, sin embargo desvió el tema.
— Tengo hambre, no quiero cocinar, pero tampoco quiero que tú cocines. ¿Podemos pedir delivery mientras nos damos un ducha?
Lee trató de objetarse a ello — Junnie... tú cuerpo, tan solo míralo.
— Seokmin — suspiró ya un poco harto el omega — lo hecho, hecho está. Más vale pedir disculpas que pedir permiso. Pero, hey, las risas no faltaron. Más vale condón en mano que bebes cargando.
El omega recién cayo en cuenta de la última frase que nombró.
— ¡Oh! ¡Lee Seokmin! ¡No usamos protección! ¡Mira todo lo que hiciste, es tú culpa!
— Pero... uksssjslsk — el alfa empezó a murmurar incoherencias en forma de berrinche — ¡Tú me sedujiste!
El omega lo miró asombrado — ¡Sí, yo te seduje, pero tú la pusiste! Ahora, ve a traer una pastilla. No, mejor dos. — ordenó el menor.
El alfa empezó a saltar en su propio sitio con sus brazos cruzados y sus labios abultados. — Como usted ordene, patrón...
Después de una buena ducha, y dos pastillas anticonceptivas, la pareja estaba comiendo su desayuno/almuerzo mientras veían lo que sea que esté pasando en la televisión. Antes de eso, Seokmin obligó al omega a quedarse quieto para así aplicar crema en sus moretones. Si bien el alfa aun se sentía culpable, estaba más calmado después de que JunHui le confesara que él fue delicado durante el tiempo en que intimaron.
— Seokkie — llamó el omega, el alfa solo contestó con un sonido de garganta — ¿Huelo mucho a ti? Sé de mi madre que en los celos los alfas tienden a marcar al omega con su olor.
Lee miró la delicadeza del omega frente suyo. — Hueles un poco a mi.
Jun no esperaba esa respuesta. — ¿Un poco?
— Sí... — el mayor no se dio cuenta del disgusto del futuro arquitecto — No siempre los alfas marcan al omega con su olor, eso usualmente pasa cuando el alfa no puede hacer una marca en el cuello de su pareja. Impregnar el olor puede ser visto como una manera de marcar territorio. Un poco neandertal, ¿no?
— ¿Tú no quieres marcar territorio conmigo?
El alfa no entendió — ¿Porqué lo haría?, No necesito de mi olor para alejar a otros alfas, yo confió en ti cariño.
Jun sintió un calor en su pecho — Pensé que eso estaba bien.
— No, eso es romantizar los celos, la desconfianza y normalizar las actitudes tóxicas. — Lee estaba siendo sincero.
— Entonces, ¿La marca no es importante?
El alfa rio por la curiosidad de su pareja, Jun parecía un niño. — Sí, la marca es importante pero no por la marca sino por la unión que conlleva. Unos alfas o betas usan la marca como, mira ese omega o beta es mío. Para mi es ridículo.
— ¿No te gustaría marcarme? — JunHui sintió como su orgullo era arrastrado
El alfa miró al omega tratando de descifrar su sentir — Amaría marcarte no para decir que eres mío, sino porque así podría ser uno contigo. Nos podríamos comunicar con nuestros pensamientos, podría sentir cuando estas en peligro o cuando estas feliz. Nunca te marcaría porque quiero imponer mi dominio. El día en que te marce será porque tú así lo quieres, tienes confianza en mi y porque bueno, la verdad yo tengo otros planes para ese día.
Junhui no entendió aquello— ¿Puedo saber que planes? — el almuerzo había dejado de ser atractivo para el omega desde hace raro.
— Mmn... Yo — Lee no sabia si debería o no contarlo — amaría tener un hijo contigo y la marca se hace durante el coito así que ese día quisiera intentar tener un mini nosotros — El alfa dio una cucharada a su kimbap — Claro, todo bajo la primicia de que es tu cuerpo y te esperare el tiempo que necesites.
Después de aquella conversación, Seokmin seguía comiendo tranquilamente su almuerzo mientras que Wen tenía un bloqueo mental entre si, en realidad, lo que sabía de las relaciones estaba bien. Seok parecía tan tranquilo cuando habló, sus palabras sonaban bonitas y poéticas para su omega, pero para el alfa era la verdad, no había romance en su hablar, para él era raro y estúpido lo que hacían otros alfas, mientras que Wen veía esto normal. ¿Desde cuando la perspectiva de amor para alfas y omegas difería tanto? No era difícil de reconocer que Seokmin había crecido en un ambiente tan sano que "ser buen alfa" no tenía un fin romántico sino era parte de su conducta. Los libros siempre romantizaban los celos, eso no estaba bien, eso era enfermo. Hajun, su querido amigo beta, nunca impuso una distancia entre ambos. Nunca era delicado con él y tampoco le daba un trato especial. Claro, ¿Por qué se lo daría? ¿Por qué era un omega?, ¿Acaso los omegas estaban limitados a ser tratados como las flores? Seokmin lo trataba con respeto y tampoco impuso aquella protección a muerte que debe de ofrecerle un alfa a su omega. Lo más probable es que si a Hajun o a Seokmin le preguntara que deberían hacer si alguien lo insulta, el primero diría que lo mande a la mierda pues porque por eso tiene boca, mientras que su dulce alfa le diría que solo muestre su dedo medio. Claro, si esa misma pregunta le hacia a Seungkwan él diría que saque las uñas y se pelee con aquella persona. Porque aquel podrá ladrar pero el que muerde era JunHui. Si bien todo aquello podría verse cómico, lo más triste era saber que su madre le diría que callara, porque los omegas buenos no hacen escándalos.
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