20

2.7K 342 100
                                        

𝔠𝔥𝔞𝔭𝔱𝔢𝔯 𝔣𝔬𝔲𝔯𝔱𝔢𝔢𝔫

Las vacaciones de navidad habían terminado y como era de normal, todos volvían a Hogwarts para terminar el curso.

Ahora, se encontraban a punto de subir al tren.
-Quieres venir con nosotros?- le preguntó el pelirrojo a la Ravenclaw la cual miró de reojo a Hermione la cual rodó los ojos.

-No quiero ser una molestia, además, Luna debe estar e el tren también. No te preocupes...- le dijo con una pequeña sonrisa mientras le daba un pequeño beso en la mejilla.- Nos vemos, y gracias por invitarme.

Al alejarse, Ron llevó su mano a la mejilla y suspiró enamorado. Cielos, Hermione no sabía cómo competir contra eso.

Ron sin duda parecía drogado.
-Por todo Godric. Las galletas.- dijo de repente para si misma.- Eso es!

Ginny la miró raro y cuando sintió como la castaña le tiraba del brazo, arrastrándola dentro del tren, frunció el ceño.
-Te encuentras bien?- le preguntó a lo que Hermione no contestó.

Solo empezó a buscar dentro de su mochila algo hasta sacar las galletas que le sobraban.
-Eh, esas son mis galletas.- dijo la pelirroja.

-Creo que June tiene a Ron bajó el efecto de una poción de amor. Con esto!- dijo enseñándole la galleta.- Os tiene a todos hipnotizados! Es que no lo ves Ginny?

-Has visto demasiadas películas.- mencionó la pelirroja.- Si tanto lo crees por que no pruebas as alguna? Están deliciosas.
-Claro que lo haré, pero estás no, las que tiene Ron. Las probarás tú.- dijo ella muy confiada.

Ginny rodó los ojos.
-Bien, más galletas para mi supongo.- dijo mientras salían del compartimento para ir donde se encontraban su hermano y el azabache.

Ambas chicas se sentaron tranquilamente y de repente la pelirroja le quitó una de sus galletas a Ron quien la miró mal.
-Es que June no te ha dado? Esas son mias.- dijo molesto.

La pelirroja se metía galleta entera en la boca y empezó a masticar. Frunció el ceño al notar algo diferente, algo que alteró los nervios a Hermione al igual que la emoción.

-Te encuentras bien Ginny?- le preguntó la castaña esperando a ver la reacción de su amiga.
-No...- dijo ella ahora mirando las otras galletas que poseía el pelirrojo que rápidamente escondió.

-Que sientes?- siguió preguntándole ansiosa por pillar a la Ravenclaw.
-No es justo! June te pone más fresa y crema! Le quedan más cremosas que a las mias!- se quejó la chica ofendida.

-Eso es por qué yo soy especial. Y se lo he pedido, y me quiere mucho.- se excusó el pelirrojo orgulloso.- Y deberías darle las gracias de que al menos te haga galletas a ti.

Ginny rodó los ojos y se cruzó de brazos.
-Pero, no... sientes nada por ella? No estás... enamorada de ella?- preguntó Hermione ahora estresada.

-No. Me siento decepcionada, y yo que pensaba que era su Weasley favorita.- mencionó haciendo reír a Ron.
-Chicos, no peleéis por eso, al menos a vosotros os hace galletas, yo me he tenido que conformar con las que me dio en navidad.- dijo Harry también algo triste.

-No puede ser! Es que nadie lo ve!?- gritó la castaña llamando la atención de todos.- Estoy harta!

Y cuando iba a explicar todo, se escuchó la voz de Luna y el llanto de June.
-Tranquila, no llores, por favor, todo estará bien.- le decía la rubia.

Todos vieron como Ron rápidamente se levantaba y se iba de allí para ver lo que pasaba dejando a Hermione más furiosa de lo que estaba.

-June? June, que ha pasado?- preguntó este al verla intentando secarse las lágrimas con su manga.
-Se ha ido, mi abuela.- dijo ella extendiéndole una carta.- No me he despedido, no... esto es mi culpa.

Luna vio como Ron abrazaba a la chica que se desmoronaba y sonrió tiernamente antes de irse para dejarlos solos.
-No, no es tu culpa, no digas eso...- empezó a decirle este mientras ahora él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas.

June no se espero para nada recibir una carta de su madre diciéndole que su abuela había fallecido y que seguramente su funeral fuera en unos días. Por qué ahora?

Por qué no había podido estar con ella? Se sentía culpable por que nunca pudo ser capaz de despedirse y de decirle lo mucho que la quería. Se sentía mal consigo misma.

Cuando Ron la abrazó, se sintió mejor, no por que Luna fuera una mala compañía sino por qué el pelirrojo sabía como calmarla en cada situación.
-Gracias.- murmuró ella con tristeza mientras se separaba como podía de él.

-Dime que puedo hacer por ti y lo haré, June, no quiero verte triste.- le dijo este intentando animarla.- Si quieres... me pongo a bailar me da igual, lo que quieras.

Eso sin duda le sacó una pequeña sonrisa a la chica la cual negó.
-No quiero que bailes, con que estés aquí es suficiente para mi.- dijo ella mirándolo con ternura.

Y Ron no evitó abrazarla de nuevo, sintiendo como ella dejaba que todo el dolor y sufrimiento en ese momento se fuera yendo poco a poco.
-Cual es tu plato favorito?- le preguntó de repente haciendo que ella riera como podía.

-Eh, no lo sé, nunca me lo había planteado.- mencionó ella mirándolo entre el abrazo.- Por qué?

Y en ese momento June pensó que nunca más volvería a hacer las galletas de fresa y crema, al menos en mucho tiempo pues... esa receta era familiar, su propia abuela se la había enseñado y ahora no sería capaz. No hasta que se recuperara.
-No volveré a hacer galletas en mi vida.- dijo ella ahora aferrándose más al pelirrojo.

Ron por otro lado solo se acercó a ella y juntó sus labios, besándola tiernamente, para que se sintiera mejor y supiera que él estaría allí para lo que fuera.
-No pasa nada, tú tranquila por eso.- le respondió con una sonrisa a lo que ella solo levantó un ceja.- Es que no confías en mi?
-Siempre.- respondió ella finalmente sonriendo tristemente.

Lo que no sabían ellos era que Hermione estaba allí, viendo como se besaban y realmente algo dentro de ella se llenó de rabia y ira pues nunca imaginó que ese día fuera a llegar.

Debía hacer algo cuanto antes.

engagement ring (Ron Weasley)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora