𝐂𝐚𝐩𝐢𝐭𝐮𝐥𝐨 𝟏𝟓 - 𝐒𝐚𝐭𝐢𝐬𝐟𝐚𝐜𝐞́𝐫𝐥𝐨𝐬

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24 𝑑𝑒 𝐴𝑏𝑟𝑖𝑙 𝑑𝑒𝑙 2022

Sarah ya en poco tiempo cumpliría sus 20 años de edad, por lo que ese día es posible que se tomara un decanso de tanto trabajar en estos meses.

Ella llevaba puesto un vestido ajustado para que resaltara sus curvas en su cuerpo y era escotado dejando ver un poco de su pecho descubierto para tentar a los hombres, también estaba con tacones brillantes que llamaban la atención y su pelo alisado, justo y preciso para la ocasión.

De repente un auto se estaciona frente a ella y la persona que se encontraba allí bajó le ventana del auto dejando ver bien su rostro, era solo un muchacho de tal vez aproximádamente de unos 18 años de edad, a lo que se acercó a Sarah y le preguntó de cuánto cobraba, a lo que ella respondió dependiendo de lo que ella estaba dispuesta hacer, entonces el chico prefirió el valor más alto para comprar todos sus servicios de la chica, por lo que la dejó subir a su auto, conduciendo a un hotel cerca de allí comprando una habitación.

Una vez que el chico entró al cuarto, Sarah iba detrás de él y cerró la puerta con pestillo. Empezó a desvestirlo sacándole su polerón que seguramente era integrante de algún equipo de fútbol americano de su preparatoria, luego lo empujó hacia la cama, sacándole lentamente los pantalones de él para generar más tensión en el ambiente, a lo que el chico quedó recostado con su bóxer en la cuál se le veía un gran bulto en él. Sarah empezó a sacarse el vestido lentamente mientras la miraba fijamente, llevaba puesto una lencería nueva para mostrar esta vez.

Se acercó hacia el chico hasta quedar encima de él, le iba bajando su bóxer rápidamente hasta dejar ver su miembro gigante, a lo que ella agarró con sus manos haciéndole movimientos hacia arriba y abajo primero de forma despacio hasta que con cada segundo que pasaba, hacía los movimientos más rápidos hasta hacer gemir al muchacho de la satisfacción que sentía en ese instante, sacándole más de su semén al seguir moviéndolo y luego dejó de tocarlo y acercó su rostro hacia el miembro mientras que lo observaba a los ojos al chico con una mirada tentadora y le empezó a lamer la puntita, a lo que el chico le dió escalofríos viendo ella que el muchacho tenía la piel erizada, por lo que entonces dejó de lamerle y se lo echaba a su boca, haciendo gemir a él y seguía chupándole hasta metérselo a su garganta hasta más no poder.

Una vez que sacó su boca de ahí, vió que el chico no le quitaba la mirada de encima y se sacó su ropa interior de la parte de abajo, por lo que le alzó sus dedos hacia la boca de él diciéndole que los chupara, a lo que él obedientemente lo hizo y una vez que se los quitó, empezó a chupar los mismos dedos con los que él los babió y los bajó hasta metérselo en su vágina, los movía lentamente haciendo que el chico viera por lo que lo tentaba cada vez más y se sacó los dedos para chuparlos otra vez y se los puso adentro suyo otra vez, gimiendo mientras se los metía y sacaba de ahí, mordiéndose los labios mirando al chico.

Sarah se acomodaba más hacia él, abriendo sus piernas, a lo que tomó el miembro de él y lo introdujo dentro de ella, hacía movimientos sacándolo y metiéndolo dentro una y otra vez moviéndose atractivamente y le dijo al chico si la ayudaba, a lo que él sin dudarlo empezó a manosear el trasero de ella moviéndola hacía él, luego de unos minutos así, el muchacho le estaba sacando el brazers a Sarah, tirándolo al suelo, así viendo como los senos le rebotaban, a lo que empezó a tocarla con ambas manos una en cada seno, estrujándolos, apretándo esos jugozos pechos que tocaba mientras allí abajo se lo metía y sacaba.

Luego el chico paró a Sarah para que dejara de metérselo por ahí, a lo que él fue más ágil y acostó a Sarah en la cama mientras él se ponía detrás de ella, Sarah se soprendió a que el muchacho tomara la iniciativa, por lo que se dejó llevar. El muchacho empezaba a tocarse para que le saliera su semén y una vez que lo consiguió, tomó el trasero de la chica, posicionándolo contra él, chupó sus dedos humedeciéndolos para luego metérselo por el agujero, le hacía varias veces así hasta que consiguió que la mujer se mojara, viendo que le salía un líquido de excitación, a lo que se preparó para meter su miembro ahí y al momento de hacerlo, hizo gemir a la chica de satisfacción, por lo que lo hizo otra vez y al escuchar nuevamente el delicioso gemido que hacía ella, siguió haciéndolo varias veces mientras que con cada movimiento que hacían, sonaban la cama que chocaba contra la pared, por lo que metían mucho ruido con sus gemidos y sus sonidos de las nalgueadas que le daba y después comenzó a seguir apretando los pechos de ella que tanto le fascinaban, por lo que no dejaría de tocarlos.

Mi Alma QuebrantadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora