Asher
No podía creerme que no se despertara, ella, mi pequeña de ojos azules, estaba en coma y no sabíamos si podría despertar o no en algún momento.
Los chicos y yo habíamos ido esa misma tarde a visitarla, a pesar de la mayoría tener trabajo nos juntábamos e íbamos a verla. Sabíamos que no nos escuchaba al igual que nosotros tampoco a ella pero esperábamos hacerlo algún día. Hablábamos como cuando quedábamos antes, como si nos pudiera escuchar y meterse en la conversación. Le hablábamos de muchas cosas, sobretodo yo, cuando me quedaba por las noches con ella.
Era algo bastante íntimo, me sinceraba con ella como nunca, sí, algo cobarde por mi parte por no decirle la verdad cuando me podía escuchar, pero no había madurado como ahora. Había cambiado, ya no era cobarde, ya no huía como lo hubiera echo años atrás, había dejado de ser un crío.
La mañana siguiente tenía que coger un vuelto hasta Australia, me habían llamado desde la empresa para decirme que había alguien que quería contactar conmigo para abrir una empresa en Nueva York. La verdad cuando me lo dijeron no me lo creía así que me asegure por mi cuenta y llamé al número que quería contactar conmigo y era verdad. Había cumplido mi sueño, estudié la carrera que me gustaba, trabajé en lo que quería y ahora era el dueño de la empresa más famosa en California y ahora en Australia. Company O'Brian, así la había llamado, en honor a mi padre. Nunca hablaba de él con nadie, salvo con Alysa quien era la única que lo sabía aparte de Venus.
Mi padre había muerto cuando yo tenía apenas dos años, no recordaba casi nada de esos dos años con él, pero las fotos que me enseñaba mi madre me demostraban lo mucho que me quería, siempre estaba conmigo en brazos y jugando. Mi madre seguro que tenía razón en decirme que era un hombre maravilloso y el mejor padre que podía haber escogido para mi.
Estaba quedándome dormido cuando noté como algo o alguien me apretaba la mano, quería despertarme pero llevaba un mes sin dormir a penas y cuando conseguía hacerlo era cuando estaba con ella, a pesar de estar en un hospital.
No se cuando me desperté pero ella ya no estaba tumbada en esa camilla, me asusté mucho y se me empezó a comprimir el pecho cuando pensaba en las mil teorías que podrían pasarme por la cabeza. La que menos gracia me hacía era que la habían desconectado y ya no estaba aquí conmigo, empecé a ahogarme en mi propio mundo y cada vez se me rompía más el corazón. Quería pesar que era mentira eso que pensaba, así que opté por dar una vuelta y volverme a tumbar en la cama que las médicas me habían dejado al lado de la suya. Después de media hora intentando dormirme pude hacerlo cuando vino la médica y me informó que le estaban haciendo algunas pruebas.
Cuando desperté horas más tarde allí estaba ella, tan sonriente y despierta como si nunca hubiera pasado nada. Hablé con ella y con todos pero sobretodo con ella, éramos amigos y no cambiaría de momento, por lo menos hasta que estuviera bien del todo y buscara un momento adecuado para decirle que nada de lo que sentía antes había cambiado, es más, se había magnificado por completo.
Los chicos iban a comprar algo para comer todos juntos con Alysa, yo tenía que coger un avión en media hora y no me daría tiempo así que llame por teléfono y pospuse la reunión una semana. Alysa me estaba escuchando así que colgué tan rápido como pude para intentar hablar de otro tema y evitar esta conversación, sabía lo pesada que se pondría.
-Asher, te acabo de escuchar en serio has pospuesto una reunión tan importante porque yo me haya despertado?
-Alysa parece ser que no te das cuenta, eres más importante que una reunión para montar una empresa, así que si la he pospuesto hasta dentro de una semana.
-Asher!!!! Como que una empresa, eres estúpido, no deberías cancelar esa reunión hoy, ademas irás a Nueva York, uno de mis sueños.
No hizo falta que dijera nada más para que le lanzara esa mirada que tan bien conocía y ella me la devolviera.
-No Ash, no pienso ir contigo estamos locos! Es una reunión importante.
-Vamos chica de ojos azules, ven conmigo y conocerás Nueva York junto a un guía que está tremendo.
Empezó a reírse por ese comentario y yo también, era lo que pretendía. Estaba tan preciosa cuando sonreía que me dolía haberla dejado tan rota.
-Está bien Ash, iré contigo y me enseñarás todo lo que conozcas.
Estaba chillando por dentro igual que un niño pequeño así que me acerqué poco a poco y la abracé temiendo a que se enfadara pero no lo hizo, me abrazó aún más fuerte y estuvimos así por varios minutos hasta que escuchamos a los chicos llegar con la comida.
Estuvimos toda la mañana en el hospital hablando y disfrutando de estar en familia de nuevo. Lo echaba de menos, echaba de menos su sonrisa, ver sus ojos brillando como lo hacían antes, echaba de menos todo lo que tenía que ver con ella.
Nos acabamos marchando todos y cogí el coche, no estaba pensando en nada, solo seguía el ritmo de la música con el coche y acabé en la playa. Aquella que tantos recuerdos me traían, la mayoría eran buenos, pero luego quedaban esos últimos de nosotros discutiendo y llorando. Mire a la casa de Alysa y me entró nostalgia, quería estar con ella de nuevo y esta vez no cagarla y no huir de nada. Quería intentarlo pero tendría que darle espacio, más del que nos habíamos dado estos últimos años.
Después de varias horas sentado en la arena mirando como las olas iban y venían me fui a casa. En el camino conduje más despacio de lo normal, pensando en todo lo que habíamos vivido juntos, todos los momentos malos y buenos, todos los momentos que nos quedaban por vivir.
Iba a confiar después de todo y se iba a venir conmigo a Nueva York, y no iba a fastidiarla. Pensaba enseñarle cada rincón de la ciudad a fondo, quería que cumpliera ese sueño de ir conmigo. Quería que cumpliera todos los sueños conmigo.
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Hola! Espero que os guste el capítulo y más la perspectiva de Asher.
Gracias por las 800 lecturas os quiero!❤️🩹
Ig y TikTok: ainaravillxr
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Todo lo que pudo haber sido
Genç KurguElla chica de ojos azules y el chico funeral... ¿serán capaces de soportarlo todo? Alysa Stevens estaba acostumbrada a perderlo todo, se sentía rota. Hasta que llegó él, Asher O'Brian, el que le recompondría todos los pedazos de su roto corazón y e...
