Asher
Llevaba un mes entero viviendo ya en Chicago, la verdad que era precioso y se vivía bien o al menos de momento. A pesar de estar en ánimos bajos estaba estudiando la carrera de mi vida por fin y eso me gustaba mucho. Era por la madrugada y estaba con unos amigos que había echo en la universidad de fiesta, se me hizo muy difícil no pensar en los chicos después de aquella maravillosa noche y dejarles, en especial a Maya mi pequeña y a Alysa mi chica de ojos azules.
Cuando la conocí no pensé que me iba a gustar tanto, sobretodo enamorarme tanto de ella, no entraba en mis planes, lo acepto, pero a día de hoy me alegro de que la vida me pusiera a Alysa en mi camino. La noche que me fui fueron todo noticias geniales... Mi Adi, la enana de Adi, siempre fue como una mejor amiga para mi a pesar de todo lo que pasó entre nosotros, gracias al universo pudimos hablarlo y que se quedara atrás. Adi era madre, había crecido mucho en lo personal, en tan solo un año pasaron muchas cosas y todas fueron buenas. La pequeña Nia crecía muy rápido, Adriel me llamaba siempre que podía al igual que Alysa y los demás chicos, se preocupan mucho por mi y eso significa que les importo así que me siento bien, aunque parecen mi madre preguntándome siempre que si estoy bien y que me abrigue.
Al día siguiente.
Estaba en el aeropuerto esperando impaciente a embarcar y poder irme de vuelta a casa. Eran Navidades y teníamos vacaciones así que aproveche y me saque un billete lo más rápido que pude, y aquí estoy, un 24 de Diciembre esperando para coger un avión y ver a todos los chicos.
En teoría era una sorpresa, pero como era de esperar Adriel lo acabo sabiendo aunque prometió no decir nada.
Después de algunas horas metido en el avión por fin estaba en casa, Adriel me estaba esperando en coche con la pequeña Nia, me dijo que Aly estaba en su casa esta semana cuidando de Nia para darles un poco de tiempo a Adi y a él. Y que al traer a Nia tuvo que poner muchas excusas porque no le creía. La pequeña Nia me conocía porque cuando me vio y la salude se rio y movió la manita, apenas tenía 3 meses pero nos reconoce a todos ya.
Montamos en el coche y fuimos a mi casa primero para saludar a mi madre, a ella si que la echaba de menos aunque hablaba con ella a diario y me decía que Aly pasaba a verla la mayoría de los días. Luego fuimos a la casa de Adriel, llamé a todos por teléfono sin que supiera que estaba les dije que Adri me había llamado para que fueran todos a su casa que tenía que decirles algo importante.
Una vez que estuvieron todos dentro de casa Adri me aviso y yo llamé a Aly por teléfono. Estaba distinta, sabía que lo estaba pasando mal pero tenía que pasar así. A mí también me pasaba pero sería un crecimiento para los dos y para nuestra relación también. Cuando me cogió el teléfono le enseñe donde estaba y acto seguido escuche como se le caía el teléfono y venía hacia la puerta. En cuanto abrió rompió a llorar y me abrazo muy fuerte. Mentiría si dijera que no llore, pero lo hice, la echaba mucho de menos al igual que ella a mí.
Todos se quedaron sorprendidos en especial Venus, sabía que lo estaba pasando mal me había dicho que habían discutido ella y Enzo, pero sabía que se arreglaría como paso finalmente, ellos realmente estaban echos el uno para el otro. Aún así sabía que estaba triste porque me había ido aunque estaba contenta por mi porque siempre estuvimos juntos, desde muy pequeños, por eso la considero mi hermana.
Charlamos toda la tarde y por la noche nos fuimos a casa para arreglarnos, pensamos en hacer una cena y así fue.
A las nueve estábamos ya todos en casa de Adri, era la mayor de todas así que decidimos ir allí. Estaba impaciente de que Alysa bajara, necesitaba verla y estar con ella, era la mujer de mi vida lo sabía. Lo supe en el momento exacto en el que por la tarde fuimos a comprar Adriel y yo algunas cosas y pasamos por delante de una joyería, estaba ahí, el anillo que sabía que algún día le pondría, era azul, del mismo azul de sus ojos y supe en ese instante que lo compraría. Lo hice, lo compré. No sabía lo que estaba habiendo pero si lo que sentía.
-Asher tío no le irás a pedir a mi hermana que se case contigo no?- le mire por unos instantes y supo la respuesta porque empezó a reírse.
-Adri no lo haré hoy creo, pero en el momento menos esperado lo haré, estoy seguro que es la mujer de mi vida y quiero que lo sea siempre pase lo que pase.- comenté casi llorando porque era verdad y no pensaba que estuviera diciendo eso después de todo lo que pasé.
Estaba mirando el reloj impaciente hasta que escuche que alguien bajaba. Era ella y estaba increíblemente preciosa, llevaba puesto un vestido azul largo con una abertura en la pierna y estaba preciosa, no tenía palabras en ese momento. A la vez que bajaba las escaleras me imaginé cómo sería cuando nos casáramos, cuando tuviéramos una familia...
-Chica de ojos azules, estás increíblemente preciosa.- susurré en su oído.
-Gracias chico funeral, tu también lo estás.-
La cena transcurrió tranquila mientras reíamos y hablábamos, yo estaba más pendiente de Alysa pero todos estaban perfectos y nos sentíamos en casa, porque eso éramos nosotros, casa pero sobretodo éramos familia.
Era bastante tarde así que nos quedamos en casa de Adri que tenía unas habitaciones para invitados.
-Buenas noches chica de ojos azules te amo.-
-Buenas noches chico funeral, te amo más.-
Y así acabo mi noche perfecta, con ella a mi lado dormida y yo mirando aquella cajita que tenía guardada y pensando cuando sería el momento adecuado.
Hola chicxs! Espero que os haya gustado.
Comentarme cositas que os leo. <3
Os quiero❤️🩹
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Todo lo que pudo haber sido
Teen FictionElla chica de ojos azules y el chico funeral... ¿serán capaces de soportarlo todo? Alysa Stevens estaba acostumbrada a perderlo todo, se sentía rota. Hasta que llegó él, Asher O'Brian, el que le recompondría todos los pedazos de su roto corazón y e...
