Capítulo 14.

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Capítulo 14. "Los desenmascarados"

Los días pasaban, y aunque demasiadas situaciones seguían sin mejorar, había otras que parecían poder tener por fin, un final feliz.

Como la situación respecto a Anne, ya había pasado un tiempo desde que la mujer había despertado de su estado de coma después de haber sufrido tan horrible accidente. Había respondido muy bien a su tratamiento y a los ejercicios puestos por su doctora, los cuales la ayudaron a recuperar el 100% de todas las funciones de su cuerpo.

Hoy era el día más esperado por todos, por fin darían de alta a Anne, por fin regresaría a su hogar, y aunque todos debían estar felices por eso, la mujer y su hijo, solo podían estar aterrados.

Y es que nada da más miedo que volver a donde pasaste los peores años de tu vida, regresar a ese pasado que nunca vas a poder cambiar, y que siempre te va a atormentar, porque eso es lo único que el pasado hace, lastimar con lo que pudo ser y jamás será, con lo que pudimos hacer diferente, pero ya no podemos cambiar.

Eso era lo único en lo que Anne pensaba cuando miraba a Harry, el remordimiento la mataba al pensar en todo lo que pudo hacer diferente con su pequeño, pero ahora ya no podría porque el tiempo no se detiene, ni siquiera cuando estás sumido en dolor, rencor y tristeza.

Durante el coma, aunque su cuerpo y su mente, parecían estar apagados, lo cierto era que, su mente no lo estaba. Por ella habían pasado todos los momentos de su vida, como si de una película se tratase, había tenido tiempo para analizar todo lo que había pasado en ella. Todos los errores que había cometido con su pobre hijo, cuando el rizado lo único que quería por parte de ella, era amor.

¿Cómo había sido capaz de culparlo por eso durante toda su vida? ¿Cómo había podido ser tan cruel con el único ser en el mundo que, a pesar de todo, seguía demostrándole que la amaba sinceramente? Jamás podría perdonárselo.

Es por eso que ahora Anne se lo había prometido, a sí misma y a su hijo, ser mejor por ellos y para ellos, lograr recuperarse y salir de aquella horrible depresión y alcoholismo que seguía atormentándola. No sería fácil, por supuesto que no, y ella lo sabía, tantos años de dolor y sufrimiento no serían sanados en un instante, pero ella quería intentarlo, y esperaba que eso fuese suficiente.

Así mismo, Harry se encontraba sumamente asustado, unos días antes de ser dada de alta, Anne había hablado con él, le pidió perdón por todos los errores que había cometido en el pasado, le prometió que trataría de ser una mejor madre, de dejar ir el dolor y el rencor, y que trataría de ser digna de ese amor tan puro que el ojiverde le tenía desde que era un niño.

Claro que el corazón del rizado se emocionó e ilusionó por las palabras que jamás creyó que escucharía por parte de su madre, su corazón había sido constantemente lastimado por el rechazo de ella, a pesar de esto, él jamás la odió, porque en su corazón nunca hubo espacio para un sentimiento tan podrido como el odio.

Pero, aun teniendo un corazón ilusionado, su lado razonal salió a flote, recordándole que las promesas son fáciles de romper, que muchas veces jamás eran cumplidas y solo lograban ocasionar más daño del que ya había.

Quería confiar en su madre, de verdad quería, pero todos los años de sufrimiento y dolor por los que había pasado gracias a ella, años en donde la vio destruirse y lastimarse a sí misma y a él, no lo dejaban confiar como quería, pues muy en el fondo sabía que, ella no cumpliría su promesa.

Lo único que lograba reconfortarlo era que, sin importar lo que pasase... Louis, su Louis, estaría allí con él.

Amándolo, cuidándolo, protegiendo su corazón y su alma, justo como lo había hecho desde un principio, porque sí, el ojiverde lo había comprobado, el amor a primera vista si existía, porque ¿Qué otra cosa había sentido cuando sus ojos y los del castaño habían conectado por primera vez? Cuando sus manos se estrecharon aquel día en que se conocieron, Harry recuerda ese día como si hubiese sucedido ayer, porque ese día, el rizado sintió por primera vez lo que era el amor, aunque en ese momento no lo pudo comprender, ahora sabía que Louis, desde el primer momento, le hizo sentir que el amor era real.

En Otra Vida (Larry)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora