[p2]Capítulo 15: Una dosis de Animos

10 5 1
                                        


En esa misma tarde, se despertó un olor que nunca se habia sentido en la sala común.  Era un dia s despertó pronto el sábado por la mañana y se quedó un rato en la
cama pensando en el partido de quidditch. Se ponía nervioso, sobre todo al
imaginar lo que diría Wood si Gryffindor perdía, pero también al pensar que
tendrían que enfrentarse a un equipo que iría montado en las escobas de
carreras más veloces que había en el mercado. Nunca había tenido tantas
ganas de vencer a Slytherin. Después de estar tumbado media hora con las
tripas revueltas, se levantó, se vistió y bajó temprano a desayunar. Allí encontró
al resto del equipo de Gryffindor, apiñado en torno a la gran mesa vacía. Todos
estaban nerviosos y apenas hablaban.
Cuando faltaba poco para las once, el colegio en pleno empezó a dirigirse
hacia el estadio de quidditch. Hacía un día bochornoso que amenazaba
tormenta. Cuando Harry iba hacia los vestuarios, Ron y Hermione se acercaron
corriendo a desearle buena suerte. Los jugadores se vistieron sus túnicas rojas
de Gryffindor y luego se sentaron a recibir la habitual inyección de ánimo que
Wood les daba antes de cada partido.
-Los de Slytherin tienen mejores escobas que nosotros -comenzó-,
eso no se puede negar. Pero nosotros tenemos mejores jugadores sobre las
escobas. Hemos entrenado más que ellos y hemos volado bajo todas la

Hemisferios:Michelle y el inicio de una historia Mágica[1]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora