3. Sur, 6. Oeste, 9 Hell
Mierda, tiene coherencia, vale la pena intentarlo.
Me pare desde el rosal cuestionando cuales serian las medidas.
¿Centímetros? ¿Metros? ¿Pies? ¿Pasos?
Pasos es mas simple.
Tres pasos al sur, Seis al oeste.
Hell= infierno
Ocupando una pala escarbe, ahí me indicaba nueve pero es incierta la medida así que escarbé hasta encontrar algo.
Una capsula del tiempo o algo parecido.
Cuidado con los Rozovo.
Cuidado con la casa de muñecas.
Cuidado con ellos.
Están rotos, no es de culparlos pero dañan.
Empresario Relio, quiero decir: Aurelio, hasta donde llega la ambición segadora de poder.
Los Dupont no son malos solo la cabeza de la familia que arrastro a su familia a la perdición.
Aurelio Dupont, era tan claro, y ahora Gianna esta sola en la boca del Lobo por mi culpa.
Debí comentar mis sospechas sin importar si me creía al instante o no.
Tomo el teléfono llamando inmediatamente a Gianna mientras tomo mis cosas para salir de inmediato.
—Gianna, escuchadme con atención, pasare por ti en diez a veinte minutos, luego te explicaré el porque pero...—
—Calix, lo siento debo colgar el padre de Roman vendrá en media hora y vamos a preparar la cena—
Luego de colgar maldije por lo bajo y me dirigí a mi auto, sin importar que no me diera una respuesta.
Menuda mierda...
Mi auto sigue en Bóboli...
Dijeron que iría alguien por el, pero aun no esta aquí.
Y corrí a la cochera y tomé una motocicleta sin importarme mas que mi objetivo: ir por Gianna.
Gianna Fiore
Roman y yo veíamos una película en su habitación.
Trataba de una pareja con problemas, el no se creía digno de ser amado, y ella no esperaba que la amarán ya que en pocas palabras eso le hicieron creer a ella por tener problemas mentales serios.
En algún punto de la película me perdí pensando en como estaría Calix y esperando que estuviera reposando.
Despertando de mis sumergidos pensamientos debido a un gemido femenino viniendo de la televisión, ahí estaban ellos, besándose desesperadamente en el auto y ella montada sobre él, este pasaba las manos por el cuerpo de la pelinegra y de paso intentaba quitar sus prendas así como ella quitó la camisa blanca de su pareja.
No podía verme el rostro pero sabia perfectamente que estaba sonrojada por el calor en mis mejillas, el abdomen tonificado ligeramente de aquel hombre en la pantalla me recordó a mi curando a Calix, su cuerpo esta trabajado pero sin esfuerzo, no es completamente cuadrado como los de un deportista, es justamente delgado y marcado lo suficiente para ser agradable, sus brazos son fuertes marcados pero sin exagerar.
Román me observaba atentamente más que a la película, y cuando lo note salí del transe y despeje mi mente.
—No estoy acostumbrada a esos escenarios...—
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Seduciendo un Misterio
Mystery / ThrillerLa Vida de un escritor De misterio puede volverse eso mismo, misterio. Su entorno se torna un misterio. Hasta los escritores más Despiadados tienen a Quien amar, Gianna Fiore una artista que es la protagonista del libro de su padre, él tras su desg...
