La Vida de un escritor De misterio puede volverse eso mismo, misterio. Su entorno se torna un misterio. Hasta los escritores más Despiadados tienen a Quien amar, Gianna Fiore una artista que es la protagonista del libro de su padre, él tras su desg...
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Puntos cardinales
Calix Russo
Despertar sintiendo la calidez de una mano ajena a la mía, fue grato. Gianna se aferraba a mi mano como si fuese el fin del mundo cosa de la cuál no me quejo.
—¡Calix!—
Saltó a abrazarme sin llegar a lastimarme y con un brazo correspondí a este y al separarnos hablarle.
—Fiore, ¿estás bien? ¿Ya están contigo tu madre y Giulio? —
—¡Qué ironía! Acabas de despertar porque te han herido y solo piensas en los demás, pero si estoy bien solo que muy preocupada, y si ellos ya están aquí También Roman y Marian—
Que lindo iba todo hasta escuchar el nefasto nombre de aquel que se suponía era el novio de Gianna.
—¿Qué hacen los Hermanos aquí?—
—Se enteraron y quisieron venir a ver el estado de nuestra integridad, Roman esta molesto al parecer, Giulio, y mamá están preocupados por ti.—
Asentí y acaricie la suave piel de su mano, y entran todos los nombrados, Hasta la Señora Elle, ella no había salido desde ese trágico día pero hoy está aquí y lo primero que hizo fue abrazarme y acomodar mechones de mi cabello sin peinar, besó mi frente y ella dijo con su Cálida voz:
—¡Gracias al cielo estás bien! Gracias por cuidar a mi pequeña—
Asentí a modo de darle a entender que eso no era nada, en si daría mi vida por alguno de los Fiore.
Luego ella se alejó y Marian llegó hasta mí y me dio un pequeño golpecito en el hombro.
—¡Cielos Calix! ¡No nos vuelvas a asustar de esa forma!—
—¡Muy bien General!—
Marian me dio un Corto abrazo y regreso a su lugar, Roman hipócritamente se Dirigió a mi persona.
—Me alegra que estés bien Calix—
Luego de un rato todos salieron.
—Gracias Cal, por cuidarla, no se que haríamos sin ti —
Despues de eso Giulio se fue apretando mi hombro y cuando iba a disponerme a relajarme y analizar lo que había sucedido con esas estúpidas aves. Entra Roman con naturalidad y se sienta en la Silla a mi lado.
—Eres un idiota con Suerte, agradece que a Gianna no le paso nada, porque sería tu culpa, y te mataría por ello, pero sin embargo aléjate de ella.—
—Ve a demostrar tú masculinidad frágil y ego herido a alguien que si le interesé, yo quiero dormir —
Murmuré con los ojos cerrados sin tomarle importancia, su ego estaba herido por no ser él "Héroe" de hoy, no iba a ponerme a medir Escrotos con él.