capitulo 12

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Las lunas que esperó

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Las lunas que esperó.

Gianna Fiore. 

El hombre de nombre Hendricks miraba la situación con desdén pero se notaba un dejó de interés en él, Madame Silver esperaba con una linda sonrisa, y Calix, ofrecía su mano ante mi con un poco de nerviosismo tome su mano, si, no estaría mal bailar ballet de nuevo.

Cal sonrió y me ayudo a ponerme de pie.

—Creo que por mi, seria un honor—

—Es una suerte, haz caído del cielo querida, justo veníamos a comentarle a Russo que su pareja de baile tuvo un ligero accidente así que no podrá participar. —

—no hubo necesidad de audiciones al parecer.—

Estoy casi segura de que Hendricks casi sonrió, y Cal tomaba la botella entre mis manos y tomó un poco del liquido.

Al salir de ahí, mientras Calix conducía, mente viajo a millones de escenarios posibles, había una gran posibilidad de que echará a perder la presentación, aún estoy a tiempo para decirles que no, no soy tan buena.

—Tus celos, funcionaron muy bien, no tendré que bailar con una desconocida... no sabia que bailabas tan bien Fiore —

Como si  pudiera ver a través de mi, calmó esa inquietud en mi mente.

—No lo digas así me siento avergonzada por ello, y si, no soy la mejor pero aún puedo.—

—¿Qué tiene? no le veo nada de malo, al contrario es tierno.—

no supe que contestarle, menos cuando mis mejillas ardían ante mi ligero sonrojo, no paso mucho y llegamos a casa, estaba feliz de que pasaríamos mas tiempo juntos, y podría regresar al ballet, aunque sea por un tiempo...

Giulio tenia cosas que hacer, y le pido favor a Calix que lo acompañará, mi madre, dormía, me daba miedo de que jamás se recuperará de la perdida del amor de su vida, cada día dolía más su ausencia, lastimaba el hecho que no lo vería en su estudio o cocinando con mamá, todas esas cosas eran más difíciles con el pasar de los días.

Yo que por mi parte me encerré en mi estudio, a pintar, andaba inspirada, y no quería lanzarme a llorar en cualquier momento, así que  decidí enfocarme en algo más, pintar me hacia feliz, puse música, comencé a pintar y pintar, mientras bailaba y me dejaba llevar por lo que sea que deseará plasmar.

Después de unas horas, de haber perdido la noción del tiempo, vi lo que tenia frente a mi, era un torso masculino, semi-marcado, tenia la parte donde debería estar el rostro completamente tachado y distorsionado, me gusto, a pesar que eran las tres de la mañana, seguí perfeccionando el diseño, agregando color, sombra y luz, la pintura acrílica le daba textura como si fuera de verdad.

Mi blusa de tirantes estaba llena de pintura al igual que mis brazos y rostro, si cuando pintaba, solía ensuciarme mucho, pero estaba bien.

Recosté mi rostro sobre una mesa que tenia al lado mientras mi pincel acariciaba el lienzo, y no note cuando el sueño se apoderó de mi, estaba apunto de quedarme dormida, pero unos toques en la puerta me despertaron e inconscientemente tome una manta y cubrí mi trabajo.

Seduciendo un MisterioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora