Bienvenida - Parte I
Delfina
-Por acá está bien.-dije y agradecí a las personas que habían contratado para que me ayuden con mis valijas.
Me acerqué a la ventana y la abrí para poder ver la vista. El viento chocó contra mi cara y pude escuchar el ruido de las mini olas que se formaban en el lago.
Paz.
Mi habitación estaba alejada de la de los demás estudiantes, no por un capricho, como todos creen, sino porque tengo problemas para controlar mis poderes, por lo que podía causar más de un incidente y lastimar a alguien.
Controlo el agua, o bueno, eso intento, porque todavía no tengo un control total sobre mí.
Soy una.. especie de Elsa en Frozen, ahre.
Nadie lo sabe, solo la profesora Estella, que me da clases particulares después de hora, y Laia, mis padres no quieren que nadie lo sepa, juraría que si hasta ellos pudiesen no saberlo, lo harían.
Porque ¿cómo puede ser que su única hija no sea perfecta? Los medios los destruirían, y eso sería fatal.
Nótese el sarcasmo.
-¿Te pudiste acomodar bien, amor?.-escuché a mis espaldas y giré mis ojos.
-No hace falta que finjas acá Simón, no hay nadie.-escuché sus pasos y se apoyó sobre sus brazos en el marco de la ventana para después mirarme.
-Yo no finjo, vos sos la que no me quiere.-lo miré incrédula y cuando vi que rió le dí un golpe en el brazo para tirarme en mi cama.
Él por su parte apoyó su cadera en el escritorio y se cruzó de brazos mirándome.
-No sé por qué estas tan negada, ¿tan malo sería ser mi novia de verdad?
-Simón, ya lo hablamos mil veces esto.-dije acomodándome para verlo mejor.-Es un acuerdo que tienen nuestros viejos, nada más.
-¿Pero qué pensas? ¿Que cuando terminemos la escuela no nos vamos a ver mas? ¿Así de la nada? Nuestras caras estan por todos lados, Delfina. La flamante pareja adolescente, como nos etiquetó la revista a pedido de tu familia, no puede separarse de un día para el otro sin dar explicaciones. Es obvio que vamos a terminar casándonos, con hijos, todo.
-Te estas yendo a la mierda, Simón.-dije empezando a ponerme nerviosa.
-Solo digo que juntos somos poderosos, pensalo.-en eso gracias a algún espíritu mágico Laia apareció por la puerta haciendo que Simón me dé una última mirada y se vaya de una buena vez.
Me acosté intentando calmarme, ya podia sentir como mi respiración se agitaba, y no quería que pase a peores.
-Delfo, mirá. Me traje cinco vestidos diferentes por si no me combinaban los zapat.. hey, todo bien?.-soltó todas las perchas que traía y se sentó en el borde de mi cama para acariciar mi cabeza.
Asentí.-Me empecé a agobiar otra vez, pero estoy bien.
-¿Fue Simón? ¿Con qué salió ahora?.-
-Lo mismo de siempre, nada importante.-le resté importancia.-¿Qué decías de los vestidos?.
Laia es mi mejor amiga, desde siempre.
Es la única persona a la que le puedo confiar todo, literalmente todo.
Creo que ni con mis papás tengo tanta confianza como con ella.
Sinceramente no sé por qué me quiere, mi vida es una mentira tras otra, pero al parecer me quiere bastante, igual que yo a ella.
Sus padres son profesores de magia avanzada en una Universidad en las afueras del país, por eso es muy inteligente, lee muchísimo y sus notas son increíbles.
Tiene poder sobre las plantas, sea cual sea, por eso nos complementamos bien, ella tiene sus plantas y yo se las riego, cuando no es que las ahogo sin querer por no poder controlarme.
-¿Entonces?.-me sacó de mis pensamientos mientras me mostraba dos opciones de vestidos.
-El verde, te va a quedar hermoso.-dije sincera.
-¿Ya sabes que te vas a poner vos?.-preguntó mientras buscaba sus cosas para ir a bañarse.
-Mi vieja me mandó a hacer un vestido que salió mas caro que un auto masomenos.-dije tapando mi cabeza con la almohada.
-Y dejame adivinar.-rió.-¿Combina con el traje de Simón?.
-Lo dejo a tu criterio.-dije y pude escuchar como rió a lo lejos.
(...)
-No respires.. un poquitín más.. un poquitin.. ¡LISTO!.-Laia se tiró en la cama y yo apoyé mis brazos contra el escritorio cuando por fin logró subir el cierre de mi vestido.
-La odio.-dije mientras intentaba acomodar el vestido para mínimamente poder respirar.
-¿A quién?.-Laia me alcanzó las pulseras que iban en composé con todo mi atuendo.-¿A la modista?.
-A mi mamá.-dije mirándome al espejo. Este vestido claramente no era mi estilo.-Ni siquiera conoce a su propia hija, un día nos peleamos y le dije que no iba a ir a tomarme las medidas para esto, y dijo que ella se encargaba y hace esto.. este vestido que no le entra ni a un escarbadientes.-si no estaba llorando en estos momentos era porque no quería arruinar el maquillaje que Laia me había hecho con tanta paciencia.
-¿Y si te pones otra cosa?.-sugirió.-Yo traje mil vestidos y vos tenes un montón también. Tus viejos no van a estar, no te pueden decir nad..-
-Tenemos arreglo con la compañía de la modista. Lo tengo que usar si o sí.-dije mientras me ponía perfume.-Aparte van a ver las fotos, y no tengo ganas de aguantarlos.
Ví como Laia hizo un gesto con su boca y me abrazó.
En eso escuchamos los golpes en la puerta y supimos que Simón e Isidoro nos estaban esperando.
(...)
Salimos del edificio de las habitaciones y ya a lo lejos se podían ver las luces y miles de decoraciones que nos esperaban en la fiesta tan emblemática.
La escuela todos los años hacía una fiesta de bienvenida en donde estaban todos los profesores, alumnos y miles de paparazzis y prensa que se encargaban de sacar información sobre qué teniamos puesto, qué queriamos hacer de nuestro futuro y cosas que ni a nosotros mismos nos importan.
A medida que nos íbamos acercando se escuchaba la música y los gritos de toda la gente.
Estas cosas me ponían muy nerviosa, me agobiaban más que nada, pero como dice mi querida madre, hay que disimular.
Que nunca vean que estas mal.
-Delfi.-la voz de Simón me distrajo.-¿Estas lista?.-asentí con la cabeza y me tomé de su brazo para así afrontar juntos la larga alfombra roja que nos esperaba.
En estos momentos no voy a mentir, pero tener a Simón a mi lado me daba un poco de seguridad.
¡Delfina! ¡Simón! ¡Aca! ¡Eso! ¡Hermosos!
¡Pareja del año! ¡Lindos!
-Delfi, estamos en vivo para NewsTV, dejame decirte que estas hermosa, el vestido los zapatos. ¿De dónde son?.
-Gracias. Me vistió todo la genia de Nadia Antore, es hermoso. Nadi si estas viendo esto te mando un beso.-reí y acomodé mi pelo.
-Vimos las fotos de tus vacaciones con Simón, tu novio, en Suiza, que le contamos a la gente que no sabe, es el hijo de los dueños de la cadena de libros de magia Valente.-contaba muy entusiasmada el entrevistador. Yo no podía creer que a alguien le interese mi vida.-Se los veía, y se los vé muy enamorados, ahora contanos, ¿tienen planeado casarse en un futuro?.
Miré al entrevistador y pude sentir como mi cara se transformó en un segundo, y como el aire comenzaba a faltarme.
Arriba arriba que mañana es viernesss<3
Belu ✨
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HECHIZO - WOS
Fanfiction"Sos la persona más detestable que conocí en mi vida." Prohibida copia y/o adaptación. EN PAUSA
