Capítulo 12 (sin reeditar)

61 49 0
                                        

"Incluso dentro de los grupos más humildes pueden surgir las mayores leyendas"

Por la puerta se hizo ver un pequeño grupo de aventureros. Para ser concretos, era un grupo de 3 personas.

Un espadachín, una arquera, y una.....¿luchadora?

Se podía notar a leguas que no eran los aventureros con mayor dinero del mundo, pero lo que no tenían de dinero lo tenían en entusiasmo. Sus equipamientos eran de lo más básico que podía haber, el espadachín tenía únicamente protección en el pecho y la espalda, mientras que en el resto del cuerpo no tenía ningún tipo de protección aparte de su ropa. Sus dos compañeras no portaban ningún tipo de armadura....De la arquera era comprensible, pues no es común que entrase en conflicto directo, pero la luchadora quizás tenía hasta poca ropa, era evidente que disfrutaba dar golpes, pero no tenía miedo a recibirlos....A juzgar por como conversaban, el espadachín era algo tímido, pero tenía buen corazón. La luchadora era una mujer de gran voluntad y extrovertida. Y la arquera era amable, sobre todo con el espadachín.

Se acercaron al tablón de anuncios mirando haber si alguien había confirmado estar interesado en unírseles, pero nadie había puesto su nombre (si hubiera sido el caso, habrían estado entusiasmados). En cualquiera de los dos casos, volvieron a bajar al primer piso, aunque este caso perdieron ligeramente el entusiasmo con el que habían entrado. Al entrar, parecían ser barquitos con la esperanza de ser guiados por un faro, pero una ola de negatividad les había dado de lleno.

-"Vaya, parecéis ciertamente decepcionados....como....si os faltase un cuarto aventurero....."

Lys decidió mostrarse ante ellos como el faro que una vez su medio-primo fue para el ejército de los elfos.

-"¿PUES YO SOY VUESTRO CUARTO HOMBRE! Un gusto, mi nombre es Lys. Puedo cazar, hacer trampas, venenos y curar a gente con mis conocimientos de botánica. ¿Peleas cuerpo a cuerpo? También. Además, tengo conocimiento sobre la magia. Así que aquí me tenéis....¿qué aventura toca hoy?"

Ni si quiera Lys sabía porqué se comportaba así. Hablaba rápido, como si estuviese nerviosa, pero no lo estaba. Parecía intentar impresionarlos con sus habilidades, pero jamás antes había intentado buscar la aprobación de los demás. Su actitud sin duda había cambiado a como era antes, quizás todo empezó desde el mismo momento en el que se subió a aquel carruaje, pero lo que era seguro era que el factor determinante de su deducción surgió tras la aparición de aquél extraño con el apodo de Muerte Roja.

El mundo fuera de su pequeña aldea era horrible.

Lleno de miedo, lleno de mentiras, lleno de monstruos con forma humanoide.....

Pero, el mundo no se puede cambiar, o mejor dicho, no debería ser cambiado. No se debe destruir el miedo, pues el miedo es lo que ha hecho avanzar a todas las razas a lo largo de la historias. Las mentiras no debe reveladas, pues el mundo entraría en caos, ejemplo de esto, era lo que pasaría si en la catedral se hubiera sabido la verdadera naturaleza de Lys. No se puede acabar con los monstruos, pues son ellos los que nos motivaban para levantarnos y luchar día a día......

Sin duda había cosas que no comprendía. El amor, el origen de lo que hacía que este mundo fuera tan oscuro, la identidad de los asesinos de Erik.....Pero sabía que debía seguir adelante. Luchar con todas sus fuerzas para no convertirse en aquello que odiaba, y desafiar las reglas del mundo para demostrar que hay una oportunidad de que puede salvarse de la oscuridad que engulle todo lo que existe en este mundo.

Pero nada más.

Sabía que eso era todo lo que podía y debía hacer. Si intentaba predicar que todos debían seguir sus esos pasos, quizás terminaría convirtiéndose en lo mismo que odiaba.....

Fe en DesesperarHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora