Estaba oscuro, y había tenido la misma pesadilla otra vez. Al menos una vez al mes la sufría: Jackson, el amor de su vida, dejándola a pocos días de su boda, estrujándole el corazón en mil pedazos.
Los últimos dos años habían sido sombríos para Samantha Torres, la hermana menor de la renombrada cirujana ortopedista Callie Torres.
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Flashback
—Es April, no puedo dejarla en medio de esto —habló Jackson, alterado.
—Nos vamos a casar, Jackson. No puedes hacerme esto. Sé cuánto la amaste, pero no tienes que casarte con ella para darle una familia a tu hijo. Yo puedo apoyarte —suplicó Samantha, con la voz temblorosa.
—No puedo abandonarla, Sam. La destrozaría —dijo Jackson, pasando las manos por su cabeza, desesperado.
—Hace mucho tiempo que ustedes ya no están juntos. Sé que nuestro compromiso fue precipitado, pero tiene tres meses de embarazo… y lo ocultó.
Después de que April y Jackson terminaran la relación que sostenían en secreto, él y Samantha habían conectado de una forma inexplicable. Más fuerte que cuando se conocieron.
En ese entonces, ambos cursaban el último año de residencia. Samantha, jefa de residentes, suspiraba por Avery, no por su apellido ni por su dinero. Venía de una familia que, aunque no tuviera gran renombre en la medicina (aparte de su hermana Calliope), sí lo tenía en los negocios.
—Samantha, sé que te estoy lastimando, sé que estoy fallándote a ti… y a mí mismo —dijo Jackson con la voz rota—. Pero le quité a April lo más preciado para ella: su conexión con Dios. Ella no es nada sin eso. Necesito ayudarla a recuperarlo. Es mi mejor amiga.
—Elígeme, Jackson. Sé que sueno patética diciendo esto, pero te amo demasiado. Si te pierdo, me pierdo a mí misma. Por favor, dale a tu hijo una familia, todo lo que quieras… pero no me abandones por ella —sollozó Samantha, deshecha.
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Fin del flashback
Ahora me sentía una idiota por haber rogado por amor.
Una mujer Torres no debería suplicar jamás, y mucho menos para ser elegida.
Cuando todo terminó y Avery se casó con Kepner, abandoné el Grey Sloan Memorial para terminar mi residencia en Los Ángeles. Escogí Neurocirugía como especialidad, y aunque no me gusta presumir, he adquirido experiencia. Le pedí encarecidamente a mi hermana que no me contara nada de lo que pasaba en Seattle, y Calliope cumplió esa súplica con fervor.
Pero decidí volver.
Necesitaba sentirme parte de algo otra vez.
Volver a mis amigos, a mis colegas. Extrañaba a Meredith y Cristina, al idiota de Karev… y a Izzie.
—¡Torres! —la voz inconfundible de Mark Sloan me sacó de mis pensamientos. Se acercó efusivo, con los brazos abiertos.
—¡Magnífico! —respondí, correspondiendo el abrazo con una sonrisa.
—Hace tiempo que no escuchaba que me llamaran así por aquí.
—Bueno, Sloan, pues volvió la mujer por la que llorabas. No te librarás tan fácilmente de mí —le di un puñetazo juguetón en el brazo.
—Oye, Torres, cuidado. Este brazo sostiene las manos que valen un millón de dólares.
Saqué la lengua de forma burlona y me dirigí al ascensor rumbo a Neuro, para hablar con la nueva jefa del departamento: mi vieja amiga Amelia Shepherd.
Al abrirse el ascensor, me encontré con unos ojos que recordaba tan bien como una apendicectomía dormida.
Los suyos.
—Dr. Avery —dije, seca, entrando.
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CHOOSE ME-Jackson Avery
FanficSamantha Torres, una talentosa neurocirujana, regresa al Hospital Grey Sloan después de una ausencia de dos años. Su regreso coincide con el reencuentro con Jackson Avery, el hombre que la abandonó días antes de su boda. La tensión entre ellos es pa...
