Samantha Torres, una talentosa neurocirujana, regresa al Hospital Grey Sloan después de una ausencia de dos años. Su regreso coincide con el reencuentro con Jackson Avery, el hombre que la abandonó días antes de su boda.
La tensión entre ellos es pa...
—Nunca te han dicho que mirar a la novia con el vestido de boda implica mala suerte.–Pregunto a carcajadas dándole un ligero beso.
—Afortunadamente seremos los novios más felices del mundo que no creen en las supersticiones.–Responde Jackson rodeandome con los brazos.
—Ya no me quiero poner este.–Señalo el vestido mientras miro a Catherine cruzando el umbral.
—Mi querida niña por supuesto que no te pondrás ese vestido.–Anuncia Catherine Fox seriamente—Jackson, no puedes mirar el vestido que usará Sam, antes de la boda.
—Perdon, perdón.–Responde Jackson levantando las manos con gracia en señal de rendición.
Jackson sale de aquel espacio alquilado especialmente para elegir los atuendos de boda.
—Siempre soñé una nuera como tú.–Dice Catherine con orgullo.
—No sé si debería asustarme aquello.–Respondo con fingido temor.
—Por Dios, Samantha nunca tomas nada enserio.–Rie y acto seguido me manotea delicadamente.
Al principio de su relación, que es realmente corta, Catherine no intentaba ocultar su notable fastidio por ella.
Flashback
—Mi nombre es Samantha Torres, un placer conocerla Dra Avery.–Expreso con una amplia sonrisa ofreciendo mi mano.
—Cambié nuevamente a mi apellido de soltera, puedes llamarme Dra Fox.–Responde con notable fastidio rechazando mi mano.
—Mamá, ella es mi novia Samantha, ya debes conocer a la otra Dra Torres, es su hermana.
—Aún me estoy familiarizando con el hospital.–suelta la frase con tono autoritario.
Fin del flashback
Esto solo cesó cuando la asistió en múltiples operaciones y comenzaron a entablar conversaciones que permitieron crearán un vínculo más allá de Jackson.
—Lo amo Catherine, él sacó esa parte de mí que llegue a pensar no existía, pero usted me ha enseñado demasiado en este corto tiempo y nosotras vamos mucho más allá de su hijo, téngalo seguro, y me siento feliz de poder pertenecer en poco tiempo a su familia.