Siete de la mañana. La neblina aún abrazaba los edificios, pero los jóvenes elegidos ya estaban en camino al domo de calistenia, entumidos por el frío matutino, pero con una curiosidad que les quemaba por dentro. El profesor Chadburn los esperaba, impecable en su traje negro, con camisa y corbata rojas, su atuendo no solía cambiar día con día.
"Bienvenidos, muchachos, a su primera clase de Magia Arcana", dijo, con una voz que resonó en el amplio espacio. Se quitó el saco y, de la parte trasera de su camisa, salieron unas enormes alas negras, impresionantes y bellísimas, que se desplegaron con un susurro. "Todos ustedes provienen de sellos ancestrales, puros y extremadamente poderosos: Elve, Chaos, Seiren, Drakhe, Fae".
Se detuvo y los recorrió con la mirada. "Cinco sellos, cinco puntas; exactamente las que tiene un pentagrama. Un pentagrama significa protección. Y ustedes, muchachos, son la siguiente esperanza para este mundo. Se van a encargar de protegerlo. A Éclat viene toda clase de criaturas a aprender a controlar su magia, pero ustedes... ustedes son especiales. Forman parte de algo mucho más grande".
Los ojos del maestro se volvieron completamente negros. Como si el suelo sangrara, un pentagrama con un sigilo de protección en el centro se formó a sus pies, mientras que en cada punta, una letra.
"Han escuchado los cuentos, las leyendas y las canciones de los arcanos, pero siempre ha habido dudas. ¿Sería posible que los mejores guerreros del planeta hubiesen desaparecido? ¿Que los hubiesen cazado?". Chadburn se acercó a ellos, la voz convertida en un susurro. "Si son lo suficientemente observadores o inteligentes, se darán cuenta de que, como una moneda, todo tiene dos lados. Se cuenta la historia de guerreros que peleaban para proteger a las criaturas mágicas... pero ¿de quién? Todos hablan de los arcanos, pero nadie habla de ella".
"¿Quién es ella?", preguntó Lúa, rompiendo el silencio.
"Agastya", respondió Chadburn. "Antes ella tuvo un nombre, olvidado ya, incluso el nombre en lo que se convirtió se está olvidando. Pero ella fue el inicio y el fin de los arcanos. Para nosotros, es imposible olvidarla. Es indiferente que les hable del sello al que pertenecía, sin embargo, es vital que conozcan la historia de Agastya para que sepan a lo que un arcano se enfrenta. Ella fue la primera, la que trajo una luz de esperanza en los días oscuros, cuando aún teníamos que escondernos. Ella decidió ir más allá y protegernos. Cuando había humanos, los confundía. Cuando hubo guerra, comenzó a buscar reclutas que la ayudaran a proteger el mundo. Seres que estuviesen dispuestos a dar la vida por la causa en la que creía, que juntas, todas las criaturas mágicas construirían algo mejor. Así nos encontró, a cada uno de los que formamos la orden de los arcanos. Creímos en ella y en que lo que profesaba era posible. Durante milenios peleamos juntos y cumplimos lo que ella deseaba.
Sin embargo, ella se fracturó al enterarse de traiciones entre arcanos, de que la orden que había creado no era tan unida como creía. Con ella, esa fe también se fue. Ya no quería unir a las criaturas, sino gobernarlas. Ser la más fuerte de todos los arcanos. No supimos cómo, pero aprendió a absorber los poderes de las criaturas, pero no iba por inocentes; iba por los arcanos que ella consideraba que debían ser juzgados. De algún modo, creía que ella era el único ser justo, que debía definir el destino de todos los demás.
Vimos caer a varios, pero otros sabíamos que teníamos que detenerla. Entonces ella se fue y nació Agastya, la destrucción de los arcanos. Disminuimos en número, pero cinco de nosotros encontramos la manera de detenerla: un pentagrama. Le tendimos una trampa", dijo, con la mirada perdida en el suelo, como si recordar aquello le doliera. "Y la pusimos en el centro del pentagrama. Usando el poder de cada uno de nuestros sellos, hicimos lo mismo con ella; la sellamos. La convertimos en una carta sellada por cada uno de los guerreros que la detuvimos. La escondimos y la aseguramos para que nadie pueda liberarla...". Los miró a los ojos. "Sin embargo, un sello ha comenzado a quebrantarse. Uno de los arcanos que la sellamos está muriendo y ella se está haciendo fuerte. Por eso los necesito a ustedes".
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M'ai Aidez
FantasiaLos humanos se han extinto. Las criaturas mágicas han podido crear un nuevo mundo, separados por sellos que indican el origen de su magia que deben entrenar en una academia. Una carta, una desaparición, amistad y amor inesperado. [EN PROCESO] [EN...
