Los dragones nacen en el fuego, todo el mundo sabe eso. Y había una sola familia que se dedicaba a criar a los dragones; y la única integrante que pertenecía a la escuela probablemente no vendría por algún tiempo.
- Dragones.
Todos miraron al maestro, un hombre y pequeño y esbelto con unos lentes de fondo de botella que hacían ver sus ojos muy grandes en relación a su cara.
- ¿Qué saben de los dragones? Ilústrenme.
Adhara si analizó sus conocimientos en criaturas.
- Son reptiles, su piel es muy resistente, son fuertes y bastante inteligentes, hubo incluso dragones de guerra, tenían jinetes y eran capaces de obedecerlos aunque debido a la antigua guerra su población fue considerablemente reducida y en días presentes se crían para repoblar y están protegidos.
- ¡Bien Edevane! ¿Cómo nace un dragón?
Todo el mundo lo sabía.
- Directamente en el fuego, señor. El calor los ayuda a romper el cascarón.
- Así es.- continuó el profesor.- Se dice que los dragones son el fuego vivo, fuego que se volvió carne, son criaturas maravillosas y fascinantes.
Y ustedes van a tener el privilegio de poder ver el glorioso nacimiento de uno de ellos. Edevane, usted cuidará al huevo.- sonrió.
Adhara levanto las cejas y Darien fue quien más se escandalizó.
- Profesor, Adhara es un hada, ¿como le pide que lo cuide? Es muy peligroso.
- Birdwhistle, si conociera bien a su amiga sabría que no es un hada, es un ser faérico y creo que descubrirá que no tendrá problema cuidando al huevo.
- Pero-
- Silencio Birdwhistle. ¿Edevane?
- Lo haré.
Cuando salieron del criadero Darien se apresuró para alcanzar a su amiga.
- No vas a hacerlo ¿o si?
- No sabias que no soy un hada ¿o si?
-Addie...- le tomó la muñeca.- es peligroso.
- Vivo con una bruja del caos, y soy fuerte. Puedo con un huevo de dragón. ¿Tienes una opinión diferente Birdwhistle? ¿Crees que soy demasiado débil? Suéltame.- el chico obedeció.
- Yo no...
- Bien.
Se alejó en dirección al bosque, tenía una hora libre antes de comer así que vería las hierbas y buscaría lo que le fuese útil. Mientras movía las ramas se giró al ver una nube al frente del sol y vio a una chica acostada en el césped. Sé acostó a un metro de ella pero no la miró.
- ¿Qué haces?.- preguntó la pelirroja.
- Miro las nubes.
- ¿Y qué ves?
- No dije que fuera buena, nunca les encuentro forma de nada.- el comentario de la desconocida le hizo gracia a Adhara.
- Ahí hay una tortuga, y un pato y esa parece... un ¿dinosaurio?
La otra chica también comenzó a reír y se sentó.
Adhara la vio: tenía el pelo negro azabache cortado Justo al final del cuello con un flequillo un poco de arriba de las cejas. Nunca había visto unos ojos más bonitos, eran de un color violeta como amatistas.
- ¿Tú qué haces aquí?.- preguntó la chica con una sonrisa.
- Busco plantas.- respondió Adhara y la chica la miró confundida.- para mi proyecto.
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M'ai Aidez
FantasyLos humanos se han extinto. Las criaturas mágicas han podido crear un nuevo mundo, separados por sellos que indican el origen de su magia que deben entrenar en una academia. Una carta, una desaparición, amistad y amor inesperado. [EN PROCESO] [EN...
