El aire en el claro era denso, cargado de la revelación. Adhara, Lúa, Aery, Chiara y Ezra se miraron, el peso de sus respectivas pistas y profecías resonando en la atmósfera. No eran extraños con un encuentro casual; eran piezas de un rompecabezas más grande, unidas por un hilo invisible.
"¿Qué se supone que vamos a hacer ahora?", susurró Ezra, su voz inusualmente baja. "Somos solo unos niños".
"Somos más que eso", respondió Adhara, sintiendo el calor del anillo en su mano. "Somos los que Chadburn eligió." Los que Noah eligió.
Lúa se acercó a Chiara. "Tu cita de Frankenstein", dijo. "No es solo una cita. Es la clave para el siguiente paso. 'Nada es más doloroso para la mente que una inacción repentina e inesperada'. La inacción... el domo de Chadburn. ¿Qué inacción?".
Chiara frunció el ceño, su mente ya buscando conexiones. "¿A ti quién te dijo que tuve dos citas?agh, Las púas." Lúa la miró y le enseñó un pedazo de papel que estaba en el suelo, revelando la segunda cita que Chiara había escondido, haciendo que Chiara se ruborizara.
"Exacto", intervino Lúa, sus ojos fijos en un punto en el bosque. "La inacción era el miedo. Y tu cita de Dorian Gray dice que la única forma de librarse de la tentación es caer en ella. Caer en el miedo".
Rae, que hasta ahora había permanecido en silencio, habló, su voz tranquila y segura como una brisa. "Mi cita, de La guerra de los mundos, nos trajo aquí. 'Mientras los marcianos descendían, el terror se extendía a través de una Inglaterra silenciosa'. Los marcianos son los sirvientes de Agastya. El terror es el miedo, el mismo miedo que nos paralizó".
"Y mi hermano conocía la profecía del anillo", dijo Lúa. "Él sabía que todos estábamos conectados. Él sabía que el miedo es nuestro enemigo. Por eso nos dejó estas pistas. Para que nos encontráramos y lucháramos contra él juntos".
De repente, una voz profunda y gutural resonó en el claro, cortando la tensión. "Vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí? ¿Una reunión secreta?".
De entre los árboles, apareció una figura alta y sombría. Era Jett, un chico del sello de la tierra, su rostro una máscara de desdén. Iba acompañado por dos chicos más. "Pensé que las locuras de Chadburn eran solo rumores se quedaban en las sombras", continuó, su mirada clavada en Lúa. "Pero veo que se están reuniendo con los 'buenos'. ¿Qué es esto? ¿Un picnic? ¿O están tramando algo oscuro?".
Lúa se tensó, sus puños cerrados. "No te atrevas a hablar de algo que no conoces, Jett".
"Oh, sí conozco", se burló Jett. "Conozco la profecía. Sé que el anillo está con ustedes. Sé que el anillo está con ella", dijo, señalando a Adhara. "Y sé que ese anillo debería ser mío".
Adhara dio un paso al frente, con la mano sobre la empuñadura de su daga. "El anillo llegó a mí. ¿Por qué debería ser tuyo?".
"Porque mi familia es la más poderosa. Mi sello es el más antiguo. Los descendientes de los arcanos, como yo, los del sello de la tierra, hemos forjado el mundo. Hemos construido las montañas, los ríos. Y ese anillo, debería ser mío. Mi familia lo ha buscado por generaciones. Mis ancestros han luchado para que un día seamos los dueños del mundo, para que la gente nos tema, nos respete. No una niña asustada".
Lúa soltó una risa fría, una que le hizo a Adhara recordar una noche de tormenta. "Si eres tan poderoso, ¿por qué no tienes el anillo?".
La cara de Jett se contorsionó en una mueca de ira. Levantó su mano y la tierra bajo los pies de Adhara y Lúa comenzó a temblar. Las raíces del gran roble se movieron como serpientes, y las rocas se levantaron, listas para atacar.
"Dénmelo. Ahora", exigió Jett.
Adhara sostuvo el anillo, y un brillo dorado emanó de ella, una luz que no era característica de su sello, sino de tal vez, su propio coraje. La luz golpeó la tierra, y las rocas que Jett había levantado cayeron en el suelo, pulverizadas. Jett y sus seguidores cayeron de rodillas, con las manos en la cabeza.
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M'ai Aidez
FantasyLos humanos se han extinto. Las criaturas mágicas han podido crear un nuevo mundo, separados por sellos que indican el origen de su magia que deben entrenar en una academia. Una carta, una desaparición, amistad y amor inesperado. [EN PROCESO] [EN...
