VIII. Sin Señal

53 11 0
                                        

— ¡Hijo de perra! ¡Casi me da un infarto Izuku! — Chillo Kaminari mientras trataba de escurrir la orilla de su suéter con las manos temblorosas al igual que sus piernas. — ¿¡Cómo se te ocurre hacer eso!?

— Asumo que me deje llevar por el momento... — soltó una risilla nerviosa. — Pero.. ¡Hey! ¡Seguimos con vida ¡Yehi!

— O si... Con vida... Sin la espada, En medio del bosque, con una moto sin gasolina... — Hablo con sarcasmo Kaminari — ¿¡Pero es que nos has visto!? ¡Paresco la llorona!

Pues llevaban unas cuantas horas conduciendo en el bosque, la lluvia se había apasiguado — aunque el cielo aún se veía nublado con nubes oscuras —pero la Ducati se quedó sin gasolina ahora estaban varados en el bosque, empapados y todo desareglados.

— Mira el lado positivo... Ya sabes de que disfrasarte en Halloween — bromeó Izuku con una sonrisa nerviosa. Kaminari le dio una mala mirada, todo su pelo rubio pegado en su cara.

Los dos se miraron para luego empezar a reír a carcajadas, definitivamente todo eso era gracioso a pesar de que estaban en algún lugar del bosque con el pelo enmarañado. Era tan patético que solo podían reírse de su desgracia.

— Bueno... Hay que escurrirnos un poco mientras tu tratas de averiguar donde diablos estamos — dijo Izuku mientras se quitaba la chaqueta de cuero dejando ver el arnés donde estaba portando su arma, se quito el arnés colgandolo en la moto. Se quito la camiseta negra empapada para escurrirla y colgarla sobre una rama de árbol, se quito las botas negras militares para bajarse el pantalón militar y colgarlo junto a la camiseta. Quedando solo con sus bragas rojas. — Tan bien necesitamos averiguar quien demonios era el que se atrevió a robarnos...

Izuku aunque no lo decía estaba furioso, todo aquello estaba llendo mal, demasioso, tenían que recuperar esa maldita espada o estarían muertos. Literalmente.

Izuku sacó de su bolso impermeable el Yukata que portaba hace unas horas para ponérselo. Kaminari tan bien empezó a desvestirse, los dos tenían la misma ropa pues normalmente así se vestían cuando hacían un trabajo.

Denki quedó en unas bragas amarillas con negro para tan bien de su bolso sacar su Yukata pero antes sujeto sus dos mechones de cabello a los lados de su cabeza para que no se les pegara a la cara.

Era algo normal mirarse semidesnudos, así que no le tomaban mucha importancia, hasta que Kaminari miró a su amigo entrecerrando los ojos para soltar una risa.

— ¿Qué pasa? — pregunto Izuku mirandolo extrañado mientras se acomodaba el Yukata.

— Tienes los pezones como dos botones — comentó riendo mientras lo miraba. Izuku solo frunció el ceño para mirse el pecho y tan bien empezó a reír.

— ¡Oh, vamos! ¡Tu estas igual! — río Izuku apuntando al pecho de Kaminari. El rubio se miró y volvió a reír — Ya dejate de admirar mi sexy cuerpo y busca donde demonios estamos ¡Me estoy muriendo de frío!

Kaminari rio por última vez. Termino de colocarse el Yukata para recargarse sobre la moto y empezar a ver la pantalla de su reloj tocandola, su ceño se frunció al intentar buscar algo este empezó a hacer ruidos extraños y travarse como si tuviera un virus, la pantalla se puso en negro y no volvió a prenderse. Miro hacia un lado del aparato y este tenía algunos cables afuera.

— Maldita sea... — mascullo entre dientes Kaminari, Izuku que estaba por desarmar las pistolas para que se secaran lo escucho y se acercó a él con curiosidad — No los desconecte. — dijo Kaminari en un bufido, se lo quito de un jalón al sentir una corriente eléctrica por su meñeca — ¡Auch! ¡Me dio corriente!

Viaje Al PasadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora