Park Jimin, un joven médico que en medio de una crisis existencial decidió alistarse en el ejército para aportar su ayuda humanitaria. ¿El problema? ser un omega, cosa que no era aceptado en ese ambiente.
Min Yoongi, un serio e intimidante alfa, Co...
El lugar parecía a simple vista desierto, pero no había que arriesgarse. Todo alrededor era silencio, uno que erizaba la piel. El solo echo de pensar que apenas un tiempo atrás ese lugar rebosaba de vida era inimaginable. El espacio circundante era un cúmulo de desechos, casas destruidas, caminos cubiertos de chatarra, roedores intentando robar algo para saciar el hambre, soledad, dolor, puro y gris dolor.
Jimin miró a través de la ventana del vehículo a medida que este avanzaba, no pudo evitar sentir pena, lo que su vista le devolvía era el frío cuadro de una escena apocalíptica y decadente. Sintió su pecho estrujarse pero no se permitió flaquear, después de todo su profesión lo había llevado a ver cosas terribles muchas veces, pero nada se comparaba con el escenario que tenía frente a él.
El vehículo se detuvo cerca de un búnker improvisado entre grandes rocas, algunas maderas y un techo de zinc. Parecía vacío a simple vista, pero dentro de este la situación era muy distinta.
La voz grave resonó dentro del lugar. -Camine conmigo teniente y deme el informe de la situación- El coronel Min miró a su subordinado y esperó mientras este hacía una venia
-Coronel, estamos perdiendo el ala derecha del frente, tenemos muchos soldados heridos, la ayuda que pedimos aún no llega y el bombardeo aéreo no ha sido suficiente.
-¿Dónde están los heridos?- indagó seriamente
-Hemos armado una tienda a un kilómetro de aquí-
-Está bien- dijo y volteó a ver a su ayudante -Suboficial Jung, lleve al doctor y al enfermero al campamento de los heridos, es urgente-
-Si señor- contestó el hombre haciendo una venia a su superior y volviendo a montar el vehículo para ir al lugar.
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El olor a iodo, a desinfectante y a muerte era insoportable. Cuerpos amontonados por cada rincón, hombres de todas las edades llorando y clamando ayuda. Ni en mil vidas Jimin hubiese imaginado semejante panorama. Cargó sus pulmones de oxígeno y junto a Hoseok y Taehyung se adentraron a aquel deprimente lugar.
Un joven corría sin descanso de un lado a otro entre las camillas improvisadas. Su ropa estaba manchada de sangre al igual que sus manos desnudas. -Rápido, necesito una via aquí y material de sutura- gritó
Otro joven se acercó con lo pedido hasta llegar hasta el otro quien hacía presión sobre el pecho de alguien.
-Sostén aquí- le dijo al muchacho que traía los materiales pedidos mientras intercambiaba de lugar con este.
El silencio alrededor era ensordecedor mientras el joven se movía apurado para poder llevar adelante una cirugía rudimentaria.
Jimin se acercó a ver la situación, detuvo al hombre de un manotazo. -Si haces eso no pasará la noche- soltó haciendo que el otro lo mirara. Se arremangó su impecable camisa blanca mientras tanto Taehyung preparaba unos guantes descartables para colocarle.