Los rayos de sol se hacían presentes en la hermosa ciudad de Río de Janeiro, muchas aves volaban a continuar con sus vidas diarias, sus rutinas y cuidar a su familia que tenían en sus nidos.
En un árbol no tan lejos de la ciudad, se encontraban dos guacamayos durmiendo luego de la gran noche que habían pasado. Esmeralda estaba recostada en el pecho de Blu, mientras poco a poco abría sus hermosos ojos. Hasta ver a su novio oficial ahí dormido con una sonrisa en su rostro. A ella le pareció tierno la forma en cómo están durmiendo, y comenzó a acercar su pico al pecho de Blu, mordisqueando algunas plumas hasta arrancarla levemente, haciendo que Blu se despertará poco a poco.
Blu: Hace cosquillas - dijo riéndose para luego ver a Esmeralda en su pecho.
Esmeralda: Disculpa, te desperté? - preguntó con una sonrisa.
Blu: Tranquila, igual ya quería abrir los ojos para ver a la guacamaya más hermosa de todas - dijo con una sonrisa.
Esmeralda: Aww Blu - dijo con ternura mientras se miraban a los ojos.
Blu: Buenos días amor - dijo sonriendo.
Esmeralda: Buenos días mi lindo Blu - dijo para acercarse y así darse un beso de buenos días.
Ambos comenzaron a levantarse lentamente, estirando sus alas y su cuerpo para poder comenzar el día muy animados.
Esmeralda: Ayer si que fuiste un salvaje conmigo - dijo en tono seductor.
Blu: Si, lo siento, me deje llevar por el momento jeje - dijo algo nervioso.
Esmeralda: Tranquilo amor, además...me gustó...por cierto...cuando volveremos a repetirlo - dijo susurrando con lujuria.
Blu: Eh...bueno...yo...no lo sé... - dijo tartamudeando y con algo de nervios.
Esmeralda: Tranquilo, recuerda que podremos hacerlo, siempre y cuando tengamos un momento romántico y excitante - dijo coqueta.
Blu: Trato hecho... - dijo todavía nervioso por ello.
Esmeralda: Bueno, será mejor ir a casa, nuestros pequeños deben estar esperándonos - dijo con una sonrisa.
Blu: Tienes ra...espera...dijiste...nuestros pequeños? - preguntó confundido.
Esmeralda: Así es, pensaba en que los niños ahora tendrán una nueva figura materna, al igual que mi hija tendrá una nueva figura paterna - dijo anciosa.
Blu: Oh bueno...si los niños están de acuerdo, no tengo problemas - dijo sonriendo.
Esmeralda: Gracias amor - dijo para abrazar al spix y besarlo apasionadamente.
Los dos comenzaron otra vez una batalla de lenguas hasta que se separaron por falta de oxigeno, dejando un hilo de saliva en sus bocas.
Blu: Bueno, ahora si nos vamos? - preguntó con una sonrisa.
Esmeralda: Por supuesto mi amor - dijo juntando su pico con el de él un claro gesto de cariño.
Y así, ambos guacamayos se dirigieron al santuario de Aves Blu, para ver si los pequeños se encontraban ya despiertos.
En el santuario, un nido en particular estaban cuatro pequeños guacamayos durmiendo plácidamente en sus cuartos, compartieron la misma habitación con la hija de Esmeralda, quien estába dormida junto con Bia. Pasaron varios minutos, hasta que al fin los dos guacamayos llegaron al santuario y al nido. Miraron como sus pequeños estaban dormidos cómodamente. Blu le pareció muy tierno la escena, acercándose a ellos y comenzando a despertarlos.
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Rio 3: La Cadena que Nos Une
FanfictionSerá cierto que aquella cadena que une a dos aves puede permanecer firme ante cualquier situación? O será que se pueda romper? Blu y Perla, su relación podría romperse si aquella cadena se rompe.
