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v.valuu

valuu

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02:47am — Andorra

Me puse en pie de golpe al escuchar unas llaves al otro lado de la puerta, esperé a que entrara. La vi entrando de puntillas a la casa, con una gran sonrisa mientras cerraba la puerta despacio, al darse la vuelta pega un salto al verme y su expresión cambia.

—Meu, me asustaste, ¿Qué haces ahí?— se acerca a abrazarme, sentí de inmediato olor a cigarro y alcohol.

—¿Dónde estabas?

—¿Qué?— se cruza de brazos— ¿Desde cuando controlas lo que hago?

—Irina, no pretendo controlarte pero se suponía que saldrías con Natalia y vienes borracha, nunca te ha gustado beber, ¿Qué es lo que te pasa?— digo molesto.

—¿Disculpa?— se inclina indignada— Ahora parece que ni salir con amigas puedo.

Comienza a caminar rápidamente hacia la habitación.

—No estoy diciendo eso, meu— la sigo— Pero últimamente has cambiado mucho, ¿estás bien?

Irina se da vuelta enojada con una mirada que se me hacía desconocida. Luego de eso se excusó con lo de siempre, que yo estaba exagerando, que se estaba adaptando y conociendo Andorra, argumentos que en el momento me parecían razonables pero luego de un rato perdían todo sentido y entraba en razón, Irina me esconde algo. Alex me lo dijo, ella antes no era así, siempre pensé que era el tipo de persona que necesitaba en mi vida, alguien cariñosa, amable, divertida y tranquila. Tengo muchas dudas y no sé qué hacer para arreglar esto, por un lado extraño a mi novia, sin embargo, tengo una necesidad de parar con todo esto que no quiero admitir por miedo a perder mi relación y todo a lo que llevo acostumbrado.

—Rubén, ¿A donde vas?— dice Irina alcanzándome en la puerta.

—Me quedaré donde Alex, no quiero pelear más, Irina— la miro por unos segundos pero ella parecía no inmutarse— Nos vemos— cierro la puerta.

Entré al coche ya cansado. Esto se estaba volviendo rutina, Irina parecía inventar cualquier plan para no estar en casa o para no estar conmigo, yo pedía explicaciones y ella se enojaba. Realmente no entendía, no quería creer que me estaba engañando o que simplemente ya no me ama, era todo tan repentino que surgían mil dudas en mi mente todo el tiempo. Sin darme cuenta comencé a ver borroso por las lágrimas, me las limpié bruscamente e intenté concentrarme en el camino. Al llegar a lo de Alex intenté calmarme pero en este momento respirar profundo e intentar convencerme que todo estaría bien no servía. Ya no podía contenerme más, toda la frustración acumulada necesitaba salir. En un momento mi puerta se abre y Aroya me abraza acariciando mi espalda, joder como necesitaba eso. 

—Está bien, Rubius, saca todo.


12:07pm — Chile


—¿Por qué no me invitaste?— dice Javier.

—Era una disco en Santiago Centro— digo mientras lavo mis dientes.

—¡Con más razón!

—Pensé que seguías en la playa, perdón— río al ver su cara de enojo.

—¿Quiénes fueron?— se sienta en el WC.

—Estaba el young cister.

—Ahora si te odio, supongo que fue tremendo carrete.

—Estuvo muy bueno, sobre todo el after— voy hacia mi habitación y me tiro en la cama.

—¡¿Fuiste?!— grita mientras se acuesta.

—Sí, resulta que el cister me sigue en instagram así que me invitó— lo miro divertida.

—Te envidio, si hubiera ido Pailita juro que te mato.

—Para la otra, Javier, perdona— lo abrazo— Pero dime, ¿Qué tal la playa?

—Muy bien, también hubieron carretes buenos, conocí a alguien.

—¿Ah, sí?— me incorporo— ¿Quién es?

—Se llama Scarlett, es fan.

—¿Y estás con ella?

—No, pero hablamos— sonríe.

¿Se comieron?

—Ay, Valu— se ríe nervioso.

Javier era bastante reservado, no le gustaba hablar de sus cosas, sobretodo si es sobre mujeres. No lo aparenta, pero es muy tímido.

—Eso es un sí— lo golpeo en el brazo— Está bien, ¿Cuántos años tiene?

—Tiene 20, tranquila.

—Espero que no me caiga mal, eh.

—No pasará, es muy fan tuya realmente.

—Tienes que presentármela entonces, me alegro por ti, weón— le abrazo nuevamente.

Mi celular comienza a sonar. Mi mamá.

—Hola, mami, ¿Cómo estás?— coloco el altavoz.

—Hola, hija, muy bien, ¿Y tú?

—Bien también, estoy con Javier— él saluda.

—Hola, Javier. Valu, te llamaba para algo rápido.

—Dime, mami.

—Con tu papá queremos ir de visita donde tu tía Karina y la abuela, le preguntamos a tu hermano pero sabes que está muy ocupado con el trabajo.

—Entiendo, ¿Cuándo quieren ir?

—No lo tenemos claro aún pero sabes como es tu papá, se entusiasma con los viajes.

—Obvio que quiero ir, cuenten conmigo.

—Bueno, hija. Nos vemos, te cuidas y no salgas tanto.

—No te preocupes, mami, nos vemos— corto.

Mi familia materna es italiana, o algo así. Desde que tengo memoria mis abuelos y mis tías viven allá. Se fueron cuando mi mamá tenía 8 años por temas familiares y financieros. A los 19 años ella y mi abuelo volvieron a Chile de vacaciones por un mes. Ahí conoció a mi papá y decidió quedarse en el país por él. Y bueno, por un embarazo no deseado también.

—¿Vas a Italia?

—Sí, mis papás quieren ir a ver a la familia.

—¿A tu tía loca?— lo miro sorprendida.

—Oye, más respeto— río— Por ella me gusta ir.

—Está re loca esa piba— dice con acento "italiano" mientas hace un gesto con sus manos.

—Eso es argentino, aweonao.







Vocabulario
Comer: Se refiere a besarse con alguien.

holi, algo cortito por hoy, los tqmmm


𝐭 𝐰 𝐢 𝐭 𝐜 𝐡 - 𝐑𝐮𝐛𝐢𝐮𝐬Donde viven las historias. Descúbrelo ahora