Me encontraba removiéndome un poco ansiosa sobre el asiento del avión. Estábamos aterrizando sobre suelo español y mi estómago comenzaba a doler. Alex y Orslok estarían en el aeropuerto esperándome y eso me ponía más nerviosa aún. Pensaba en qué pasaría si no les caía bien o si sería una molestia para Orslok tenerme en su casa. Decidí dejar de mirar fijamente el asiento en frente de mi y mirar por la ventana a lo poco de viaje que quedaba. Al pasar unos minutos ya estábamos bajando del avión, fui a buscar mi maleta y me dispuse a caminar lo más lento posible a la salida. Mi corazón latía rápidamente y me sentía muy tonta por estar nerviosa por esto. Cuando crucé la puerta busqué a mis amigos con la mirada y a simple vista no estaban, caminé más allá buscándolos y nada. Estaba por sacar mi celular para llamar a Germán, cuando lo veo con Alex conversando al lado de un puesto de café. Me acerqué a paso lento con una pequeña sonrisa. Orslok me vio primero y sonrió abriendo sus brazos para recibirme.
—¡Miren quien llegó!— me abraza fuertemente cuando llego a su lado— Tía, finalmente— dice alegre.
—Weon, por fin— le abrazo devuelta. Nos abrazamos unos segundos y me separo para saludar a Alex.
—Tía, mucho gusto conocerte— me abraza cortamente.
—Igualmente. Ay, estoy muy feliz de verlos— les digo tímida. Todos los nervios que sentía se transformaron en unos de emoción.
—Oye te ves muy distinta en persona— dice Orslok— estás más guapa.
Con Alex nos miramos riéndo.
—Oiga mi amor, no nos desconozcamos— le abrazo nuevamente riendo.
—Bueno, ¿nos vamos ya?— pregunta Alex.
—Claro— Orslok agarra mi maleta y nos ponemos en marcha— Te tengo una sorpresa en casa.
—¿Ah, si? ¿Qué es?
—Unas ricas burgers del McDonalds.
—Aww, como te quiero.
El resto del día lo pasamos en casa de Orslok comiendo y hablando. Los chicos eran muy simpáticos y graciosos, me sentía tan cómoda con ellos que derrepente se me olvidaba que los había conocido hace un par de horas. Con Orslok teníamos pensado en salir de fiesta, pero la verdad la noche anterior me la había pasado en vela por los nervios y ahora me había pasado la cuenta. Alex se había ido hace un rato donde su madre, así que nos encontrábamos en el sofá viendo una película de terror comiendo papas fritas. Orslok me había sorprendido, tenía la típica imagen de fuckboy pero en verdad era un buen amigo. Se había preocupado todo el día de hacerme sentir cómoda y en confianza, cosa que agradezco mucho.
—¿Sabes? A Abby siempre le caíste mal— dice derrepente.
—¿Cómo?— digo confundida. Me había tomado por sorpresa su comentario.
—Se ponía celosa— me mira— Creía que estabas enamorada de mi.
Lo miro extrañada y comenzamos a reír.
—¿Yo enamorada de ti?— digo entre risas— Ni cagando, eso nunca.
—Oye, ¿qué significa eso?— me empuja suavemente.
—Que eres mi pana, no te puedo ver de otra forma— explico— No te hagas el ofendido.
—Claro que me ofendo— ríe— Por eso celos terminamos.
—¿Qué?— me pongo seria— ¿Lo dices enserio?
Él suspira pesadamente.
—En parte si. Abby me tenía cansado con sus celos, no solo por ti— se estira mientras habla— Casi no podía salir porque me hacía escenitas todo el tiempo mientras que ella ya estaba con otro.
—No weí. Lo siento mucho— le toco el hombro.
—No te preocupes, ya me da igual la verdad. Creo que solo quiero estar solo por un tiempo, no quiero más drama.
—Me imagino, te mereces estar tranquilo y algo mejor— me mira con duda.
—Valu, tu sabes que también he sido un gilipollas con ella, no merezco un amor lindo por ahora.
—Pero lo reconoces y te arrepientes. Eso habla bien de ti, no deberías echarte tanto la culpa. Así son las relaciones tóxicas y tienes que aprender de ellas para sanar y ya, para nunca más.
Orslok me mira unos segundos y me abraza. Le devuelvo el abrazo de inmediato, sé que lo necesitaba.
—Gracias, tía. De verdad necesitaba que vinieras.
—Lo sé, ya estoy aquí. Ya pasará todo esto y estarás tiki taka.
Se separa de mi y me mira extrañado.
—¿Tiki taka?
—Como nuevo po', que estarás bien, ¿entiendes?
—Joder, tremenda gilipolles has dicho— ríe— Y que cara tienes, eh. ¿Te quieres ir a dormir ya?
Asiento con la cabeza. La verdad antes de que sacara el tema de Abby estaba casi durmiendome en el sofá.
—Bueno, vamos a tu habitación.
Nos dirigimos a la habitación de invitados, me ayudó a ordenar mis cosas y me dejó para que descansara. Hoy fue un día muy lindo, conocer a Alex y Orslok fue algo que no sabía que necesitaba. Ahora ya podía decir que éramos amigos y realmente sentía que era una locura. La Valu de 14 años nunca hubiera pensado estar en esta situación, quiero creer que esta nueva época de mi vida será increíble. Al menos lo intentaré para que así sea.
Instagram story
v.valuu
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
@orslokx
(Ignoren que es Abby)
rodricarreraaa, aroiagarcia and others liked your story