Capitulo 2.

3K 375 5
                                        

La adrenalina corriendo por su cuerpo le hacía sentir vivo, esa era la sensación que tanto amaba de hacer todo eso, era por eso que le gustaba hacer eso.

Su sangre corriendo tan rápido por su cuerpo que sentía que las cosas se movían demasiado lento a su alrededor.

El frío metal en sus manos le hacía sentir extraño pero eso rápido cambiaría si no se apresuraba a subir las cosas.

—¡Muevete y deja de mirar el arma!— grito Mark a su lado.

El tiempo parecía detenerse pero eso solo era por el miedo que comenzaba a crearse en su interior, con rapidez reaccionó y comenzó a moverse de un lado a otro cargando bolsas llenas de dinero.

La gente asustada y boca abajo en el suelo no parecían darse cuenta de que los ladrones solo eran jóvenes disfrutando de sus acciones.

Tan estúpidos que jamás se daban cuenta de su alrededor.

Con rapidez termino de mover las bolsas, era hora de escapar si no quería ser arrestado, esta vez robar un banco había sido la idea más estúpida y loca que pudo haber aparecido en sus cabezas el día que ambos estaban ebrios.

El éxtasis se sentía genial y para asegurar de que nadie se levantará e hiciera un movimiento que los pusiera en peligro, Hoseok levantó el arma y disparo al techo tres veces, asustando a todo mundo. Gritos y algunos sollozos eran audibles y eso hizo sonreír a ambos.

Subieron al auto, no tardaron en encenderlo y poner marcha a un lugar fuera de ahí, tenían todo listo, llegarían a un depósito, cambiarían de auto y ropa y listo, nadie conocía sus rostros gracias a las gorras y mascarillas que usaban, el triunfo rozandoles el cuerpo y la victoria siendo vista desde el parabrisas.

O eso al menos pensaban hasta que la primera sirena avisando de una patrulla detrás de ellos les hizo salir de su ensoñación.

—Apresura esto, tenemos que irnos mañana y si no los perdemos estaremos jodidos.

—Lo tengo bien claro Hoseok, no soy idiota.

El sonido de una segunda patrulla apareció y por el retrovisor la vista daba a qué la persecución duraría mucho tiempo, no tenían tanto tiempo, era ahora o nunca.

Hoseok no lo pensó dos veces, la idea en su cabeza sonaba absurda pero igual era una salida. Si salía bien ambos serían libres pero si llegaba a no funcionar ambos irían a prisión.

—Vamos al depósito, tengo un plan.

—¿Que? No, si vamos al depósito nos atraparán.

—Hazlo, si lo hacen te tomo de rehén y solo me llevarán a mi ahí, mueve el maldito auto y llévanos a ese lugar.

—¿Que mierda? No lo haré, los perderé.

—¡Hazlo!— el grito hizo que Mark pisará el acelerador molesto, la ruta ahora era en dirección al depósito.

El plan de Hoseok era sencillo, tenían una ventaja de dos minutos así que esa la usarian para bajar del auto y llevar el segundo, eso llevaría solo unos segundos, el dinero podía irse al carajo, su prioridad era salir, el dinero llegaría después.

Si eso salía mal, Hoseok tomaría de rehén a Mark, y amenazaría a la policía con matarlo, fingiria todo eso y si funcionaba, solo se iría lo más rápido y dejaría a Mark que fingiera lo demás.

Sonaba sencillo y ahora que tenía la puerta de aquel gran lugar frente a él las manos comenzaron a sudar.

Miró por el retrovisor, las patrullas no eran visibles así que era ahora o nunca.

—Sal del auto, dejaremos el dinero, vámonos.

—¿Que? No, no podemos dejarlo, tenemos que llevarlo.— lo que menos necesitaba ahora el comportamiento infantil de Mark.

—Vamos a dejarlo, por ahora no lo necesitamos, mueve tu trasero al auto ahora.

—¡No! La persecución fue por ese estúpido dinero así que lo llevaremos, no arriesgue mi vida por nada.

—Callate y haz lo que te digo. ¡Mueve tu estúpido trasero al auto!— las sirenas cada vez se escuchaban más cerca.

—¡No! ¿Porque tienes que dar las órdenes tu? Eres un omega.

Ese había sido el límite de Hoseok. Si había algo que odiara Hoseok era que le recordarán la desgracia que tenía que sufrir diario, y ahora odiaba a Mark por reclamarlo.

Golpeó el rostro de este haciendo que tambaleara, lo tomo del cuello y quitó la mascarilla y la gorra que lo cubrían, fue tan idiota en perder tiempo con Mark que la policía estaba ahora frente a él.

—¡Detengase!— la voz de alguien más le hizo sonreír, el plan B comenzaba ahora.

—Deje de caminar oficial o él muere.— Mark debido al golpe no decía nada, había sido bastante fuerte.

Hoseok apunto con el arma la cabeza de Mark, la sonrisa en su rostro les hacía ver a los oficiales que el chico solo estaba loco.

—Baje el arma y sueltelo, sabemos que él es su compañero, ¿Que clase de ladrón asesina a su compañero?

—¿Se refiere al imbécil que me abandonó? Bueno, ese idiota se fue y me dejó con este otro.— quitó el seguro del arma y volvió a apuntar a la cabeza del castaño. —Si fuera mi compañero no estaría haciendo esto...

El oficial miro la sonrisa cínica en el rostro del chico así que pensó que decía la verdad, ahora preocupado por un rehén tenía más cosas que ponían la situación en su contra.

—Bien, baja el arma, la policía está buscando en este momento a la persona que te acompañaba, así que estás solo en esto, si quieres morir en este lugar aprieta el gatillo.

Mark podiendo reconocer mejor la situación en la que se encontraba quizo hablar pero solo fue callado por la mano de Hoseok, apretando fuerte mente su boca.

El pelinegro se acercó a su oído discretamente sin despegar la mirada de los oficiales y el arma de su cabeza.

—Vas a fingir que eres un rehén y no dirás nada, si me atrapan tu vas a sacarme de ahí.— se separó y volvió a dirigir su atención a los policías. —¿Le parece un cambio? Le doy a este imbécil por mi libertad.

—No ganaría nada.

—¿No le importa sus ciudadanos? Supongo que no le importa si lo asesino...

—Escucha mocoso, será peor si haces esto difícil, porque no solo lo sueltas y enfrentas tus 7 años por robo a mano armada.

—Es mucho tiempo... Elijo la tercera opción, mi libertad y no volverlo a ver.

Con rapidez empujó a Mark hacía los policías y comenzó a correr con todas sus fuerzas, saltando los objetos que se interponian en su camino, hasta que una fuerte punzada y un estruendo fue lo último que escucho.

Sus pies dejaron de reaccionar y varios gritos comenzaron a sonar más cerca de él.

Son una risa algo tenebrosa miro su pierna, estaba sangrando y comenzaba a doler mucho. Con el arma aún en sus manos u sin seguro giro su cuerpo quedando frente a frente al oficial que había disparado su arma contra él.

—Debiste elegir la opción que te di.

—Y usted debió hacerme caso.— un disparo salió del arma de Hoseok con dirección hacía en hombre frente a él haciendo que cayera al suelo.

La sangre que logro salpicar su rostro le hacían dar una imagen aterradora, pero un segundo impacto y varios gritos fue lo último que recordó de ese lugar.

Sin duda estaba jodido.

-J⁷

Sin salida. [BTS X HOSEOK]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora