Hoy no me queda nada más que, en todo caso, mirar al mar y contemplar como las olas, los vientos, los colores, los aromas, van y vienen.
Hoy no me queda nada más que esperar a que, como las olas, tu termines de irte para que luego comiences, posterior y paulatinamente, a volver.
Yo estaré aquí, en mi sexto piso, esperando a que en algún día, momento, noche, nos encontremos. Esperando a que nos encontremos por casualidad y decidas preguntar, evitando querer hacerlo, cómo todo ha ido.
Yo estaré aquí y, de igual forma, responderé.
Evitando e ignorando que quiero hacerlo, responderé que todo ha ido bien.
Te responderé y contaré que he desperdiciado mis noches.
He desperdiciado mis noches, lo sé. He cancelado mis días y llorado mis tristezas.
He desperdiciado mis alegrías y he ocultado mis emociones, lo sé.
Han crecido incontables montañas entre nosotros, sé que varias lagunas se han estancado y, también sé, aún quedan algunas por estancar.
Sé que nuestro tiempo fue corto.
Sé que nos hemos quedado sin tiempo, sé que es tarde como para lograrlo.
Es tarde como para intentarlo.
Incluso, luego de eso, te responderé que todo ha ido bien y que tu ausencia no comenzó a medirse en el momento en que tu te fuiste.
Tu ausencia comenzó a medirse en el momento en el que decidiste comenzar a volver.
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La poesía en tus ojos, mentira
PoetryEn esta historia hay cuentos. Cuentos varios, historias, poemas -capaz- e, incluso, pequeños pedazos de mi corazón que he dejado partir en la búsqueda de terminar con el desamor. Son cuentos que no son contados, son leídos. En mi nunca existió la...