✨Editado✨
Sexto Mes de Encierro
—¿Puedes decirme que estás intentando hacer? —preguntó una voz a sus espaldas.
Arani no necesito voltear para ver quién estaba detrás, oír su voz ya era demasiada señal de quien se encontraba a sus espaldas.
—Este es mi primer invierno libre —contestó encogiéndose de hombros mientras tomaba un puñado de nieve endurecida e intentaba ponerla sobre la montaña que estaba formando —. Siempre he oído a la gente decir que en invierno se hacen muñecos de nieve, y quise intentarlo.
Hubo un silencio tenso en el enorme patio, vio de reojo como Khowan se quedaba a su lado para tomar un puñado de nieve y acomodarlo en la enorme pila.
—¿Nunca hiciste un muñeco de nieve? —preguntó el Rey con tono suave, cauteloso.
—No, jamás —dijo con simpleza mientras encogía los hombros —. Ellos jamás me dejaban salir en invierno, decían que eso fortalecería mi poder y ellos no querían tal cosa. Solo podía salir unos minutos sin que ellos lo notaran, pero jamás me alcanzaba el tiempo.
Khowan a su lado suspiró expulsando un gran vaho blanco, asintió y comenzó a redondear la montaña con sus manos sin guantes. Hacía bastante frío en ese momento, aun así, Arani no se había privado de hacer un muñeco de nieve por primera vez.
Observó de reojo el atuendo de pieles del Rey, su cabello negro, el cual había crecido apenas unos centímetros se movía con el viento... Su nariz estaba roja al igual que sus labios por culpa de la baja temperatura. Pero él estaba ayudándole a hacer un muñeco de nieve. Y se veía increíble en ese jardín, con ella.
Arani debía admitir que era algo gracioso ver esta escena, dos inmortales, de más de noventa años, haciendo un juego de niños. Soltó una risa en su interior, aunque estaba segura que había reído y que él la había escuchado.
—¿Has probado hacer un ángel de nieve? —preguntó él varios minutos después tomando pequeñas bolas de nieve que supuso que imitaban los botones de la ropa del muñeco.
No tenía idea de que estaba haciendo, pero Khowan parecía un experto.
—Sobre eso... —comenzó a decir algo avergonzada, hundiendo la bota en la nieve —¿Debo dibujarlo en el suelo con los dedos o cómo?
Observó el rostro pálido de Khowan retorcerse debido a las risas que comenzó a soltar, mientras el Rey reía a carcajadas, Arani lo observaba expectante a ver que le había dado tanta gracia al hombre.
—No, claro que no —dijo Khowan mientras intentaba recuperarse de su ataque de risa, respirando con dificultad, ella lo observó con seriedad mientras él la miraba con esos ojos plateados llenos de alegría y algo más que no supo, o quiso, identificar... —. Ven, acompáñame.
Arani ladeó la cabeza curiosa, pero en ningún momento dudó en darle la mano. Con la mano de Khowan en la suya caminaron en la nieve, él la alejó rápidamente del muñeco, cuando se detuvieron la soltó.
—Bien, acuéstate —pidió él, debió ver la duda y confusión en su rostro —. Tu hazme caso, te estoy enseñando.
—Cómo me dé hipotermia vas a ver —advirtió ella mientras volvía a sentarse en el suelo como había hecho hace varios minutos.
—Puedes controlar el hielo, es prácticamente imposible que tengas hipotermia —comentó él mientras negaba con la cabeza.
—Te sorprenderías —ironizó ella viajando a sus recuerdos pasados, rápidamente sacudió la cabeza volviendo a su presente —¿Ahora qué?
ESTÁS LEYENDO
El Trono de Hielo #2 (Terminada)
FantasyEl invierno llegó. Pero no el que todos esperaban. Ilhea fue atacada por Kainhet y Arani fue secuestrada por el Rey. Ahora, ella lucha contra el peor de los monstruos, su padre. Y tendrá que ser más fuerte que nunca para enfrentarse al peor de sus i...
